La Oveja Negra
AtrásLa Oveja Negra es un nombre que resuena con fuerza entre los amantes de los restaurantes y bares de tapas del centro de Oviedo. Situado en la Avenida de Galicia 24, a escasos pasos de la Plaza de América, este establecimiento combina la experiencia de un restaurante tradicional renovado con la cercanía de un bar donde tapear y socializar. Con más de una década de trayectoria, se ha consolidado como una de las direcciones más reconocibles de la gastronomía ovetense, atrayendo tanto a vecinos habituales como a visitantes que buscan un espacio versátil para comer, cenar o simplemente disfrutar de un vermut.
El local sorprende por su tamaño y su oferta diferenciada en dos ambientes claramente marcados. En la planta de acceso funciona la zona de cafetería y barra, conocida además como Jamón & Barra, donde predomina el tapeo, los desayunos, los cafés con pincho y las cañas acompañadas de una generosa tapa de cortesía. Bajando una escalera se accede al comedor de la planta inferior, un espacio más recogido y tranquilo, ideal para quienes prefieren una comida o cena sin ruido ambiental, con música suave de fondo y una decoración cuidada. Además, cuenta con una amplia terraza en la acera, dotada de calefactores y toldos que permiten su uso durante los meses fríos y en pleno verano, un detalle muy valorado por una clientela variada que incluye desde parejas hasta grupos grandes y familias con mascotas.
En el apartado culinario, La Oveja Negra se especializa en carnes a la brasa y embutidos, con un producto estrella que da nombre y justifica buena parte de su fama: el jamón ibérico. Las raciones de jamón, bien sea cortado a cuchillo o a máquina, aparecen de forma recurrente en casi todas las mesas, ya sea dentro de la carta, en los menús o como acompañamiento de una caña. Las reseñas elogian de manera insistente la calidad de su jamón ibérico de bellota, la cecina, el chorizo y la tabla de embutidos, así como otros platos fuertes como el chuletón de buey a la parrilla, el entrecot, la pluma ibérica, los escalopines de solomillo, el pixín en salsa, el rape al horno con verduras y champiñones, las croquetas, los calamares, los pimientos de padrón y la tortilla deconstruida. Para quienes buscan algo más ligero, la propuesta incluye ensaladas (como la famosa «de la Oveja Negra» con burrata) y opciones vegetarianas puntuales.
El menú del día, con un precio que ronda los 19-20 euros, ofrece una relación calidad-precio que muchos clientes consideran ajustada y razonable para el centro de Oviedo. Suele componerse de un primer plato a elegir entre dos opciones, un segundo con carne o pescado, postre, pan y bebida. Los menús para compartir, pensados para grupos de tres a cinco personas, son una de las fórmulas más demandadas, ya que incluyen una fuente de carne servida con un hornillo individual para que cada comensal la haga a su gusto, junto con jamón, ensalada y patatas. Finalizar la comida con un helado artesanal de turrón de Verdu o una tarta de almendras se ha convertido en una de las pequeñas tradiciones del lugar.
La atención al cliente es, sin duda, uno de los aspectos más polarizados de este establecimiento. Por un lado, numerosos clientes destacan el trato cercano, profesional y amable de camareros como Tere, Julio, Vlad, Basilio, César, María, Flor, Ovidio, Fernando y Jorge, así como la figura del dueño, Rufo, un profesional veterano que controla la sala y cuya dedicación es alabada por quienes le conocen. Varios visitantes resaltan gestos personalizados, como el agua ofrecida a un perro, el encendido del hornillo de la terraza en invierno o las recomendaciones detalladas de los platos. El propietario, además, suele obsequiar con chupitos o bombones al final de la comida, un detalle cortesía de la casa que muchos agradecen.
No obstante, la experiencia de servicio no es uniforme y aparece como el principal punto de fricción en las opiniones. Varios comensales señalan un camarero de edad avanzada con un trato brusco, distante e incluso desconsiderado, que parece atender de forma desigual según el perfil del cliente. También se reportan esperas largas cuando el local está lleno, descoordinación entre el personal en horas punta, errores en la cuenta, cobros de pan no solicitado, comportamientos poco profesionales en la barra y, en algunos casos, comentarios desafortunados por parte de ciertos miembros del equipo. Quienes buscan una atención impecable y constante deben tener en cuenta esta variabilidad.
El precio es otro factor que divide opiniones. Aunque el menú del día y los menús compartidos se perciben como proporcionados, algunos clientes consideran elevados los precios de la carta, especialmente de ciertas raciones de jamón,Platos fuera de carta como el pulpo, los chipirones o ciertas parrilladas pueden alcanzar cifras significativas, por lo que conviene preguntar antes de pedir. El cañón a 5 euros y el vino a 4 euros han generado quejas concretas, al igual que el café, que en algunas visitas ha salido quemado o servido en taza pequeña. La política de cobrar el pan como suplemento, especialmente cuando no se ha solicitado, es otra de las críticas recurrentes, junto con la mencionada falta de transparencia en algunos tiques. En el extremo contrario, hay quienes defienden que la materia prima y el emplatado justifican el desembolso y recomiendan compartir platos para optimizar la experiencia.
El horario del establecimiento es bastante amplio, abriendo de lunes a viernes a las 8:30 de la mañana y los fines de semana a partir de las 11:30, hasta medianoche todos los días. Esto permite cubrir la franja de desayunos, brunch, aperitivos, comidas, meriendas y cenas, siendo un local especialmente animado en la franja de vermú y a la hora del tapeo nocturno. Es uno de los pocos restaurantes de la zona que ofrece comida para llevar mediante servicio takeout, y dispone de entrada accesible para personas con movilidad reducida.
La reserva se recomienda encarecidamente, sobre todo los fines de semana y en horario de comedor, ya que el local suele estar a tope. Quienes consigan mesa en el comedor inferior disfrutarán de un ambiente más íntimo y silencioso, mientras que la zona de barra y la terraza son perfectas para una visita más informal. Teléfono de contacto: 984 28 19 17. Web: la-oveja-negra.shop.
La Oveja Negra es un restaurante versátil en pleno centro de Oviedo que sobresale por la calidad de su jamón ibérico, sus carnes a la brasa, la amplitud de su oferta y un ambiente cosmopolita que admite tanto una comida de negocios como un picoteo rápido entre amigos. Sus puntos fuertes son la materia prima, la terraza durante todo el año, el menú del día y algunos miembros del personal que marcan la diferencia. Sus puntos débiles son la irregularidad del servicio, la ocasional descoordinación en cocina y sala en horas punta, y ciertas prácticas de cobro que conviene revisar. Antes de visitarlo, conviene tener claras las expectativas: es un bar de tapas con muchas opciones para disfrutar, pero la experiencia completa depende en gran medida del momento y del equipo que esté al frente ese día.