Inicio / Restaurantes / La Chata Ultramarinos
La Chata Ultramarinos

La Chata Ultramarinos

Atrás
Carrer del Literat Azorín, 4, L'Eixample, 46006 València, Valencia, España
Bar Restaurante Tienda Tienda de alimentación Tienda de conveniencia
9.2 (3564 reseñas)

La Chata Ultramarinos es uno de esos restaurantes en Valencia que consiga marry la esencia de la cocina tradicional valenciana con un enfoque moderno y cuidado. Ubicado en el corazón del barrio de Ruzafa, en la calle Literat Azorín, este local se ha consolidado como una opción destacada tanto para los vecinos del área como para quienes buscan tapas en Valencia con personalidad propia.

El concepto que maneja La Chata Ultramarinos es peculiar y atractivo: combina un bar y restaurante con una pequeña tienda donde es posible adquirir productos gourmet, conservas artesanales, embutidos y botellas de vino para llevar a casa. Esta propuesta, heredada de los antiguos ultramarinos de barrio, se renueva con elaboraciones actuales que respetan el sabor mediterráneo y local.

La carta del establecimiento es amplia y variada, lo que permite encontrar opciones para todos los gustos. Entre los platos más destacados por los comensales se encuentran las croquetas, disponibles en múltiples variedades como las de jamón, las de huevo con chistorra, las de carrillada con manzana caramelizada, las de alcachofas con romescu, y las de tomate seco, entre otras. Las croquetas son descritas como cremosas, bien ejecutadas y con buen sabor, siendo uno de los puntos fuertes del local.

La ensaladilla rusa también recibe elogios constantes, acompañada de mousse de piparras y pan soplao, mientras que los figatells —una preparación típica de la zona— se reinventan en versiones como el de sepia negra conromescu o el de Russafa con piquillos. Los figatells de sepia destacan especialmente por su sabor intenso y cuidada presentación.

Uno de los platos más mencionados en las reseñas es la tortilla de patata con trufa y jamón serrano, que sorprende incluso a quienes no son habituales de la trufa por no dominar demasiado el sabor. También se destacan los chipirones encebollados con cerveza, el pulpo braseado, las cebolletas en gabardina con salsa romescu y el esgarraet, como entrantes y platos compartidos.

El local ofrece también una selección de vermuts muy bien valorada, con opciones como el Jarabe de Palo Tinto, además de una carta de vinos cuidada y opciones de bebidas artesanales que complementan perfectamente cualquier comida o cena.

Los bocadillos merecen un apartado especial, ya que representan una de las grandes atracciones de La Chata Ultramarinos, especialmente durante los almuerzos. Los viernes y sábados se celebra el tradicional almuerzo valenciano, una comida rápida pero contundente que los locales consideran de las mejores de la zona. Entre las opciones más populares se encuentran el bocadillo de rabo de toro con mostaza vieja y chocolate, el Luisito con carne de caballo, ajetes y salsa de mostaza, el Puebla con guiso de rabo de toro y queso manchego, y el Hilario con tortilonga y ajoaceite de la casa. Hay que señalar que los bocadillos no son de tamaño XXL, pero están bien rellenos y utilizan ingredientes de calidad superior.

En cuanto a los postres, el cremaet es prácticamente un imprescindible según los visitantes, considerado uno de los mejores de la ciudad. La tarta de queso con cacahuetes y miel, el tiramisú de cazalla y otras elaboraciones originales completan una carta de postres que no defrauda.

El ambiente del local es descrito como acogedor y cuidado al detalle, con una decoración que evoca el estilo vintage y tradicional de los antiguos ultramarinos. Tiene varios espacios diferenciados: una terraza con calefacción, mesas altas en la zona de la entrada donde se venden productos, mesas bajas en el comedor del fondo y un pequeño patio interior. La vajilla y la presentación de los platos también son objeto de halagos, mostrando que hay un mimo evidente en cada detalle.

El servicio del personal recibe valoraciones excepcionalmente positivas. Los comensales destacan la amabilidad, cercanía y profesionalidad del equipo, que se esforzará por recomendar platos, adaptándose a preferencias y resolviendo dudas con eficiencia. La cocina permanece abierta durante todo el día, lo que permite acudir en diferentes horarios sin preocuparse por cierres inesperados.

Sin embargo, como todo establecimiento, La Chata Ultramarinos presenta algunos puntos que podrían mejorar. El local es pequeño y las mesas están bastante juntas, lo que puede generar una sensación de agobio, especialmente cuando hay mucha ocupación. Algunos reseñadores han comentado que el espacio se siente más amplio desde fuera de lo que realmente es, y que en horarios punta puede resultar difícil mantener conversaciones tranquilas debido al nivel de ruido.

También se han señalado algunos problemas de ventilación en determinadas ocasiones, con olores que pueden transferirse a la ropa tras la visita. La climatización del local, según algún comentario, podría ser más potente para un espacio de sus dimensiones, sobre todo en días de calor.

Otro aspecto a considerar es la relación calidad-precio. Si bien la mayoría de los clientes consideran que los precios están justificados por la calidad del producto y la elaboración, algunos reseñadores han manifestado que certainas raciones pueden parecer algo escasas para su coste. Es recomendable ir preparado económicamente, ya que una comida completa con varias tapas, bebidas y postres puede oscilar entre los 25 y los 40 euros por persona aproximadamente, dependiendo de lo que se pida.

La reserva está altamente recomendada, ya que el local suele llenarse con facilidad, sobre todo los fines de semana. Desde Google se puede reservar de forma sencilla, eligiendo incluso la zona del local donde se prefiere sentar. Durante los almuerzos de viernes y sábado, es conveniente llegar temprano para asegurar mesa, ya que no se hacen reservas para ese servicio en concreto.

Para quienes buscan comida para llevar , La Chata ofrece la posibilidad de llevarse productos de su tienda, incluyendo conservas artesanales, embutidos selectos y vino, lo cual es perfecto para continuar la experiencia gastronómica en casa o para regalar.

La Chata Ultramarinos es un restaurante en Ruzafa que destaca por su propuesta gastronómica de calidad, su ambiente acogedor y su servicio atento. Es ideal para compartir tapas con amigos, disfrutar de un almuerzo tradicional, o cenar de forma informal con elaboraciones cuidadas y originales. Eso sí, es recomendable reservar con antelación y no tener prisa por la mesa, ya que el espacio limitado y la popularidad del local pueden generar esperas. Para los amantes de la buena mesa que visiten Valencia, este establecimiento representa una opción destacada en el panorama hostelero de la ciudad.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos