Casa Severa
AtrásCasa Severa es un restaurante tradicional asturiano ubicado en el pequeño pueblo de Sobrefoz, en el corazón del Parque Natural de Ponga. Este establecimiento, gestionado por la pareja formada por Javi y Mónica, se ha convertido en una referencia para quienes buscan disfrutar de comida casera de calidad en un entorno natural incomparable. Con una calificación de 4.8 sobre 5 basada en más de 300 reseñas, las opiniones positivas predominan de manera abrumadora, aunque también existen algunos puntos que merecen mencionarse para ofrecer una visión completa.
Lo primero que llama la atención de Casa Severa es su compromiso con la gastronomía tradicional. El menú incluye platos icónicos de la cocina asturiana como la fabada, el pote, los tortos, el cachopo, el cabrito y el cochinillo. Los visitantes destacan especialmente la calidad de los ingredientes y la elaboración cuidadosa de cada plato. Las raciones son generosas, casi excesivas según algunos, lo que hace que el cliente se sienta plenamente satisfecho tras la comida.
Menús y precios
El restaurante ofrece dos menús principales que resultan especialmente populares. El menú degustación incluye tortos con diversas guarniciones como queso, morcilla o picadillo, seguido de fabada o pote, y de segundo plato opciones como secreto, cabrito o carne de caza. El menú fabada y cachopo está pensado para compartir entre dos personas. Ambos menús incluyen bebida y postre a precios muy competitivos, situándose en torno a los 20-30 euros por persona, una relación calidad-precio que los clientes califican como extraordinaria.
Además de los menús, existe la posibilidad de pedir a la carta, con opciones que incluyen tablas de quesos artesanales, manitas de cerdo, croquetas, chuletón de ternera argentina y diversos postres caseros como el arroz con leche, la tarta de queso o la tarta de la abuela.
Atención al cliente
Uno de los aspectos más destacados por los visitantes es la atención personalizada. Tanto Javi como Mónica están pendientes de cada detalle, recomendando platos según las preferencias y capacidad de cada comensal. Existe una flexibilidad notable a la hora de adaptar los menús, permitiendo compartir platos o modificar cantidades según las necesidades. Esta calidez en el trato hace que muchos clientes sientan que están en casa, algo especialmente valioso en un enclave rural.
El servicio acepta mascotas y dispone de una terraza cubierta con vistas a las montañas, perfecta para disfrutar del entorno mientras se come. También hay un comedor interior acogedor que mantiene la esencia de una casa rural tradicional.
Aspectos a considerar
A pesar del entusiasmo general, hay algunos puntos que merecen mencionarse. La ubicación de Sobrefoz implica una carretera de acceso que varios visitantes describen como complicada, aunque reconocen que el paisaje durante el trayecto merece la pena. Durante días de alta ocupación, especialmente fines de semana y temporadas vacacionales, el servicio puede experimentar demoras, ya que el equipo es reducido.
Algunos reseñadores han señalado dudas sobre si determinados postres son elaborados en el propio establecimiento, y en un par de casos aislados se mencionó que el cachopo podría no ser de elaboración propia al judging by the calidad de la carne. También existe alguna crítica relacionada con la insistencia del personal en imponer el menú degustación cuando el cliente prefería opciones más sencillas.
Horario y contacto
Casa Severa abre de lunes a martes y de jueves a domingo en horario continuado de 12:30 a 16:00 y de 20:00 a 23:00. Los miércoles permanece cerrado. Es recomendable reservar especialmente durante weekends y puentes, ya que la capacidad del restaurante es limitada y la demanda alta. Se puede contactar mediante el teléfono 620 13 45 33 o a través de su web casasevera.com.
En definitiva, Casa Severa representa una opción destacada para quienes desean experimentar la auténtica cocina tradicional asturiana en un marco natural privilegiado. La combinación de comida generosa, buen precio y trato familiar outweighs significativamente los inconvenientes de su ubicación apartada, aunque es importante tener en cuenta las posibles esperas durante temporada alta y comunicarse claramente con el personal sobre las preferencias gastronómicas para evitar malentendidos.