Bar Restaurante La esquina del Calderón
AtrásBar Restaurante La esquina del Calderón es un establecimiento clásico del barrio de Arganzuela en Madrid, estratégicamente ubicado en el Paseo de la Virgen del Puerto, frente a la ribera del Río Manzanares y muy cerca de la zona de Madrid Río. Su nombre hace referencia directa a la época dorada del Atlético de Madrid, cuando este equipo disputaba sus partidos en el Estadio Vicente Calderón, lo que le otorga un aire de autenticidad madrileña difícil de encontrar en otros lugares de la capital.
Este bar y restaurante funciona como un local polivalente que abre sus puertas desde primera hora de la mañana, ofreciendo un completo servicio de desayunos, brunch, almuerzos y cenas. Su horario es bastante amplio: permanece abierto de martes a viernes desde las 8:00 hasta pasada la medianoche, los sábados desde las 11:00, y cierra tanto lunes como domingos, lo que lo convierte en una opción perfecta para quienes buscan un sitio donde comer o cenar durante la semana en la zona.
Instalaciones y ambiente
El interior del local ha sido objeto de una reforma reciente, lo que ha permitido modernizar sus instalaciones manteniendo ese encanto de bar de barrio que tanto aprecian sus clientes habituales. Dispone de varias mesas tanto en el interior como en una amplia terraza exterior que, gracias a la sombra proporcionada por numerosos árboles y reforzada con sombrillas, resulta especialmente agradable durante los meses más cálidos. Al tener oficinas en las inmediaciones, el local suele llenarse con facilidad los días laborables, especialmente en horarios de desayunos y comidas.
El ambiente que se respira en La esquina del Calderón es desenfadado y acogedor, ideal para reuniones familiares, comidas de trabajo o simplemente para tomar algo con amigos. El establecimiento ofrece la posibilidad de reservar mesa y cuenta con acceso adaptado para personas con movilidad reducida, lo que demuestra un compromiso con la accesibilidad.
Gastronomía y carta
La propuesta culinaria de este restaurante se basa en la comida tradicional madrileña con toques creativos. La carta es bastante variada y completa, ofreciendo opciones para todos los gustos, desde tapas y raciones hasta platos más elaborados y menús del día. Además, frecuentemente incorporan platos fuera de carta que añaden variedad a la oferta habitual.
Entre los platos más recomendados por los comensales destacan las tostadas de jamón serrano con tomate, consideradas espectaculares por varios visitantes; la tortilla de patatas, que se prepara con patata guisada en rodajas gruesas, resulta jugosa y con el huevo poco cuajado; las patatas ali-bravas, un clásico de la casa; la oreja en salsa, descrita como la mejor que algunos clientes han probado jamás; las croquetas; las albóndigas con patatas fritas; la ensalada de ventresca con pimientos; los huevos rotos con solomillo; y las berenjenas con miel de caña, que también reciben valoraciones excelentes.
Para quienes prefieren comer de forma más económica, el menú del día representa una opción excelente. Los precios del menú rondan los 10,50€ a 14€, incluyendo plato primero, segundo, postre y bebida o café, lo que supone una relación calidad-precio muy recomendable. Los desayunos también son muy populares: un pincho de tortilla cuesta aproximadamente 3,20€ y el café con leche alrededor de 1,80€.
El establecimiento sirve cerveza tirada de calidad, cuenta con variedad de vinos y ofrece tapas gratuitas con cada consumición, algo que siempre es bienvenido por los clientes. También disponen de opciones como bocadillos y platos para llevar.
Puntos a favor
Sin lugar a dudas, uno de los mayores puntos fuertes de La esquina del Calderón es su equipo de camareros. Las reseñas coinciden en destacar la amabilidad, profesionalidad y atención del personal. Camareros como David y Gabriela (Gabi) reciben menciones especiales por su trato excepcional y su capacidad para hacer que los clientes se sientan como en casa.
La calidad de la comida es otro aspecto muy positivas. Los platos están bien elaborados con ingredientes de calidad, las presentaciones son cuidadas y las raciones son generosas. El hecho de que banyak clientes repitan régulièrement es un buen indicador de la satisfacción general.
La ubicación junto a Madrid Río ofrece un entorno agradable para disfrutar de la terraza, especialmente en días soleados. El local está bien comunicado y cuenta con accesibilidad total.
Aspectos a mejorar
Como todo establecimiento, La esquina del Calderón también tiene aspectos susceptibles de mejora. Algunos comensales señalan que los precios de las bebidas son algo elevados, especialmente si se compara con otros bares de la zona. También hay opiniones divididas respecto a ciertos platos del menú del día, donde algunos clientes consideran que las cantidades son algo justas.
El nivel de ruido puede resultar elevado cuando el local está a plena capacidad, lo que dificulta mantener conversaciones tranquilas. Esto es especialmente notable cuando hay grupos grandes o eventos privados. Algunos visitantes también han experimentado tiempos de espera prolongados durante fechas señaladas como San Isidro o fines de semana muy animados.
Otros aspectos mencionados negativamente incluyen que el sistema de aire acondicionado no siempre funciona correctamente en verano, lo que puede сделать que la estancia sea incómoda en días de mucho calor. También hay quejas sobre el control del tabaco en la terraza, donde algunos clientes se quejan de que se fuma sin que el personal intervenga, algo que va en contra de la normativa actual.
Finalmente, algunos visitantes han reportado dificultades para conseguir mesa sin reserva en horarios de máxima demanda, aunque el establecimiento ofrece esta posibilidad.
Información práctica
Para contactar con el restaurante, el número de teléfono es el 913 65 24 20. El establecimiento acepta reservas, lo cual es recomendable especialmente para cenas de fin de semana o días festivos. También ofrecen servicio de comida para llevar.
En definitiva, Bar Restaurante La esquina del Calderón se consolidado como un clásico de la gastronomía de barrio en la zona de Arganzuela, combinando tradición, buena cocina y un trato cercano. Es un lugar ideal tanto para desayunos rápidos como para comidas más reposadas, con una relación calidad-precio que merece la pena considerar. Eso sí, es recomendable llegar con tiempo o reservar si se quiere asegurar una buena mesa, especialmente en horario de almuerzo.