Bar & Cafetería – Jardín De Cactus
AtrásEl Bar & Cafetería – Jardín De Cactus se encuentra ubicado en un enclave verdaderamente privilegiado en la isla de Lanzarote, concretamente en la Avenida Garafía del municipio de Guatiza, dentro del famoso Jardín de Cactus, una de las obras más emblemáticas creadas por el artista César Manrique en la isla. Este jardín, que alberga más de 4500 ejemplares de cactus procedentes de diversas partes del mundo, ospita en su interior esta gastronómica que ofrece a los visitantes la posibilidad de desayunar, almorzar o simplemente tomar algo rodeados de esta extraordinaria colección botánica, creando una experiencia verdaderamente única en su género.
La propuesta gastronómica de este bar y restaurante destaca notablemente por su atrevida apuesta por la incorporación del cactus como ingrediente principal en muchos de sus platos, algo que resulta completamente coherente con el entorno en el que se enmarca el establecimiento. Entre las opciones más comentadas que podemos encontrar en su carta, las croquetas de cactus se han consolidado como el plato estrella según la mayoría de visitantes, recibiendo elogios consistentes por su sabor meloso, su textura cremosa y su elaboración cuidada. Numerosos clientes las definen como «espectaculares», «sorprendentes» y «riquísimas», recomendándolas como una parada absolutamente obligatoria para cualquier persona que visite el lugar.
Otra de las propuestas que llama especialmente la atención es la hamburguesa de cactus, un plato que ha despertado opiniones divididas entre los comensales. Mientras algunos la califican como «buenísima» y la consideran una experiencia culinaria única que vale la pena probar, otros coinciden en que su sabor no resulta necesariamente extraordinario y que la textura puede resultar algo difícil de manejar a medida que se avanza en la comida. Lo que sí genera consenso es su presentación llamativa, especialmente por el color rosa característico que procede del higo pico, lo que la convierte en una opción visualmente atractiva e ideal para documentar la experiencia.
La cafetería también ofrece una variedad interesante de platos que complementan adecuadamente la oferta principal. Entre ellos destacan las papas arrugadas con mojo, un clásico de la gastronomía canaria que no podía faltar en un establecimiento de esta zona; el hummus de garbanzos con nopalitos; la tabla de quesos con mermelada de tuna india; los taquitos de queso aliñados; y opciones como el chorizo con mojo y el rollito de pollo. Para los más golosos, hay que mencionar el sorbete de nopal, cuyo color verdoso llama especialmente la atención aunque su sabor no resulte necesariamente revolucionario.
Uno de los aspectos más valorados por los clientes es sin duda la ubicación del establecimiento y las magníficas vistas que ofrece su terraza. Sentarse a comer o tomar algo mientras se contemplan miles de cactus de diferentes especies resulta ser una experiencia memorable para la mayoría de visitantes. El espacio exterior permite disfrutar del buen tiempo característico de Lanzarote durante prácticamente todo el año, aunque hay que señalar que encontrar sitio bajo la sombra en la terraza puede resultar complicado durante los meses más calurosos, algo a tener en cuenta si se realiza la visita en verano.
El ambiente que se respira en el local suele describirse como tranquilo y relajado, absolutamente adecuado para hacer una parada reconfortante durante la visita al jardín. La música ambiental contribuye a crear un entorno agradable, aunque algunos visitantes han señalado que el espacio puede resultar algo reducido para el volumen de visitantes que recibe el jardín, especialmente en temporada alta.
En cuanto al servicio, las opiniones están claramente polarizadas. Mientras una parte significativa de los clientes destaca la amabilidad, profesionalidad y cercanía del personal, mencionando específicamente a trabajadores como Luis, Esmeralda o un joven camarero que demostró ser atento, ágil y siempre pendiente con los comensales sin resultar agobiante; otra parte de los visitantes haExpressado su malestar por experiencias francamente negativas con ciertos empleados. Se han reportado casos de mala educación, falta de empatía con clientes extranjeros e incluso comportamientos que han arruinado completamente la experiencia gastronómica de algunos comensales. Esta inconsistencia en la calidad del servicio es uno de los puntos débiles más mencionados y que más afecta a la valoración global del establecimiento.
La relación calidad-precio ha sido objeto de intenso debate entre los visitantes. Por un lado, hay quienes consideran que los precios son razonables y justificados teniendo en cuenta la ubicación absolutamente privilegiada, la originalidad de la oferta gastronómica y la temática única del lugar. Por otro lado, varios clientes han manifestado que los precios les parecen excesivos, especialmente considerando que las porciones pueden resultar algo ligeras para determinados platos. Un desayuno vegetariano por 16 euros, un frappe a 6 euros o unas simples patatas por importes elevados han sido calificados como desproporcionados por algunos comensales. En términos generales, una comida completa para dos personas suele oscilar entre los 25 y 30 euros, bebidas incluidas.
El establecimiento también ofrece la posibilidad de solicitar comida para llevar, lo que puede resultar útil para quienes prefieren disfrutar de los platos en otro momento o lugar. Además, el bar cuenta con servicio de brunch, aunque este ha recibido críticas bastante mixtas, con algunos visitantes denunciando una calidad inferior a la esperada y una oferta que no cumplía con lo prometido, mencionando productos fríos, bollería industrial y tamaños insuficientes.
Para quienes buscan opciones alimentarias inclusivas, la carta incluye diversas opciones vegetarianas y veganas, algo que resulta completamente coherente con la temática del jardín y las tendencias gastronómicas actuales. Platos como el hummus, las empanadillas, la pella de gofio o las tostas con queso de cabra han recibido valoraciones positivas entre los visitantes con estas preferencias alimentarias.
Es importante mencionar que el establecimiento, al estar ubicado dentro del recinto del jardín, implica el pago de la entrada correspondiente para poder acceder. Esto es algo que algunos visitantes han descubierto al llegar, generando cierta sorpresa o decepción inicial, por lo que es totalmente recomendable tenerlo en cuenta a la hora de planificar la visita y el presupuesto del día.
En definitiva, el Bar & Cafetería – Jardín De Cactus representa una opción gastronómica interesante y diferenciada para quienes visitan Guatiza y el Jardín de Cactus de Lanzarote. Sus platos elaborados con cactus ofrecen una propuesta original y diferente, siendo especialmente recommandables las croquetas para quien busque una experiencia culinaria atípica, mientras que la ubicación privilegiada permite disfrutar de vistas únicas rodeados de una espectacular colección botánica que few lugares en el mundo pueden ofrecer. Eso sí, conviene ir con expectativas realistas en cuanto a precios y estar preparado para posibles inconsistencias en el servicio, algo que no debería empañar una experiencia que, en su conjunto, resulta positiva y recomendable para la mayoría de visitantes que buscan una pausa diferente y memorable durante su recorrido por esta zona de la isla de Lanzarote.