Malum Rex

Malum Rex

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Petritegi Bidea, 6, 20115 Astigarraga, Gipuzkoa, España
Bar Bar restaurante Restaurante
8.8 (1438 reseñas)

Malum Rex se ha consolidado como una de las propuestas gastronómicas más interesantes de Astigarraga, en el corazón de Gipuzkoa. Este establecimiento, ubicado en Petritegi Bidea número 6, representa una evolución moderna de las tradicionales sidrerías vascas, ofreciendo una experiencia que combina la riqueza de la sidra vasca con una cocina de calidad y un ambiente completamente renovado. Con una puntuación de 4,4 sobre 5 basada en más de 500 valoraciones, Malum Rex ha logrado ganarse la confianza de locales y visitantes que buscan una alternativa diferente para disfrutar tanto en familia como con amigos.

Lo primero que destaca de este restaurante es su concepto único en cuanto al servicio de bebidas. Los clientes pueden acceder directamente a las cámaras frigoríficas para elegir la sidra que deseen, ya sea de la reconocida marca Petritegi u otras procedencias. Esta modalidad de autoservicio permite probar diferentes variedades sin compromiso, pagando únicamente por lo consumido al final de la comida. Disponen de una amplia selección que incluye opciones espumosas, con sabores, la clásica sidra natural, e incluso versiones sin alcohol, siendo ideal para quienes acompañan a conductores o prefieren evitar el alcohol. Además, cuentan con grifo de sidra para quienes deseen probar pequeños tragos antes de decidirse por una botella completa.

En cuanto a su carta de comida, Malum Rex ofrece platos contundentes pensados para compartir, algo que resulta perfecto para grupos numerosos. Entre los entrantes más valorados se encuentran las croquetas caseras, que han recibido elogios generalizada por su cremosidad y sabor auténtico. Los nachos tricolores, conocidos como Natxootx, llegan con una generosa carga de quesos, pico de gallo, jalapeños y pulled pork, siendo una opción perfecta para abrir boca. También destacan las gildas, ese clásico pintxo vasco que no puede faltar en ningún establecimiento que se precie, así como el hummus y las pakoras de verduras para quienes buscan opciones más ligeras.

Las hamburguesas constituyen uno de los puntos fuertes del local. La llamada «hamburguesa del mes» cambia periódicamente con combinaciones creativas que han sorprendido a más de un comensal. Hay opciones tan originales como la versión con pan negro, pulled pork, queso Idiazabal rallado, cebolla encurtida y salsa mayo-ajo, o la Ranch & Roll con pollo rebozado, mermelada de bacon y doble queso gouda. Para los más carnívoros, la hamburguesa de txuleta representa una experiencia memorable, combinando la jugosidad de la carne a la parrilla con ingredientes de primera calidad. Algunas versiones incluyen nueces garrapiñadas que aportan un contraste interesante entre lo salado y lo dulce.

Entre los platos principales destacan las costillas a baja temperatura, que se deshacen en el paladar gracias a una elaboración paciente y cuidadosa. El txuletón de un kilogramo es otra propuesta para los más hambrientos, servido con guarnición de ensalada. Las patatas con pulled pork y las verduras a la parrilla completan una oferta que busca satisfacer todos los gustos. Los comensales que han visitado durante la temporada también han podido disfrutar de sardinas a la plancha, un plato seasonal muy apreciado que aparece en la carta.

Los postres merecen mención especial. La tarta de queso ha sido calificada como una de las mejores por múltiples visitantes, destacando por su textura cremosa y la ausencia de esa masa de galleta pastosa que a veces acompaña a este tipo de postres. La torrija, especialmente la preparada con helado de zumo de manzana de Petritegi, ha causado furor entre los dulces, aunque algunas voces apuntan que en ciertas ocasiones no ha estado tan empapada como cabría esperar. Los helados artesanales, disponibles en sabores como avellana, yogurt o manzana, cierran cualquier comida con buen sabor de boca.

Un aspecto destacable es la atención que prestan a los comensales con restricciones dietéticas. Disponen de opciones veganas bien elaboradas, incluyendo gildas veganas, hamburguesas sin productos de origen animal y platos como el hummus o el baba ganoush. Esta variedad hace que el establecimiento sea accesible para todo tipo de grupos, desde familias con niños pequeños hasta comensales vegetarianos o veganos.

El ambiente de Malum Rex es moderno y acogedor a partes iguales. El local, que anteriormente operaba bajo el nombre de Petridisco o Petri Café, ha experimentado una completa transformación que se nota tanto en la decoración como en la distribución del espacio. Las mesas corridas son ideales para grupos grandes, mientras que la terraza permite disfrutar de experiencias en días de buen tiempo. El diseño combina elementos industriales con toques de madera y una iluminación cuidada que crea una atmósfera relajada pero animada. Cabe mencionar que durante ciertos viernes del mes organizan sesiones de bingo que pueden elevar el nivel de ruido, algo a tener en cuenta si se busca una cena tranquila.

El servicio del personal ha recibido valoraciones muy positivas en líneas generales. Numerosos reseñadores destacan la amabilidad, la rapidez y la predisposición del equipo, mencionando especialmente a camareros como Naroa, Erik o la atención en barra. Sin embargo, existen algunas reseñas que señalan inconsistencias en el servicio, mencionando esperas prolongadas o errores en los pedidos, especialmente cuando el local está muy lleno. Es recomendable hacer reserva, ya que el éxito del establecimiento hace que las mesas se llenen rápidamente, sobre todo los fines de semana y en temporada alta.

En cuanto a la relación calidad-precio, las opiniones están divididas. Por un lado, quienes valoran la generosidad de las raciones y la calidad de los ingredientes consideran que los precios están justificados. Un grupo de cuatro personas puede gastar en torno a 100 euros con entrantes, principales y postres, lo que arroja un promedio de unos 25 euros por persona. Por otro lado, algunos comensales señalan que ciertos platos, especialmente las hamburguesas, podrían tener un precio más ajustado considerando que se trata de un establecimiento que no se encuentra en el centro de una gran ciudad.

La ubicación de Malum Rex en Astigarraga resulta estratégica, ya que se encuentra muy próximo a la famosa sidrería Petritegi y cuenta con aparcamiento propio, algo siempre valorado por los visitantes que se desplazan en vehículo. El acceso para personas con movilidad reducida está garantizado, y el hecho de que ofrezcan tanto servicio de comida para llevar como opción de reserva demuestra una Orientación clara hacia la comodidad del cliente.

Entre los aspectos mejorables que han surgido en las reseñas destacan algunos puntos concretos. Varios usuarios han experimentado problemas con la temperatura de ciertos platos, como el pulled pork que llegó frío o carnes que se sirvieron más hechas de lo solicitado. También se ha señalado la ausencia de jarras de agua para todas las mesas en algún momento puntuales, y algunos comensales echan en falta más opciones de carta para niños. El precio del pan, que se serve en forma de bollitos pequeños y tiene un coste adicional, ha sorprendido negativamente a algún visitante.

En definitiva, Malum Rex representa una propuesta fresca y atractiva dentro de la oferta gastronómica de Astigarraga y alrededores. Su concepto innovador alrededor de la sidra, combinado con una carta variada y bien ejecutada, hace que sea un lugar recomendable para quienes busquen una experiencia diferente. Ya sea para una comida con la cuadrilla, una cena familiar o una visita con amigos, este restaurante-bar ofrece ambiente, calidad y una variedad que pocos establecimientos de su estilo pueden igualar en la zona.

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