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La Pintadera

La Pintadera

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Centro Comercial Las Terrazas, Autovía GC-1, Km 5.5, 35220 Telde, Las Palmas, España
Bar Bar restaurante Cafetería Restaurante
5.8 (2968 reseñas)

La Pintadera es un restaurante y bar ubicado dentro del Centro Comercial Las Terrazas en Telde, Gran Canaria, un espacio comercial rodeado de opciones de comida rápida donde este establecimiento intenta diferenciarse ofreciendo una propuesta de cocina canaria con raciones generosas y menús del día a precios aparentemente accesibles. Con una valoración general que no alcanza las tres estrellas sobre cinco, la experiencia en este local presenta luces y sombras importantes que conviene conocer antes de decidir visitarlo.

Horario y ubicación

El establecimiento abre de lunes a sábado desde las 9:00 hasta las 23:00, y los domingos el servicio comienza a las 12:30. Su ubicación dentro del Centro Comercial Las Terrazas, junto a la Autovía GC-1, lo convierte en una opción cómoda para familias, grupos grandes o personas que buscan comer cerca de una zona comercial sin necesidad de desplazarse al centro de la ciudad. Dispone deterraza exterior, servicio a domicilio y opción de recogida en local.

La comida: platos que destacan y otros que decepcionan

El menú de La Pintadera incluye opciones típicas de la gastronomía canaria y española, como patatas arrugadas, gambras al ajillo, escalopes empanados, entrecot a la plancha, calamares, ropa vieja, croquetas y queso frito. También ofrecen platos combinados con papas fritas, ensaldas y guarniciones varias, además de sándwiches y bocadillos.

Entre los aspectos positivos de la carta, algunos clientes destacan que las patas asadas y las costillas de cerdo están bien preparadas, el queso frito resulta sabroso y el gazpacho tiene buen sabor. Otros mencionan que ciertos platos como los chipirones a la plancha y el revuelto de gambas con setas estaban realmente buenos. Las raciones, en general, son describedas como abundantes, lo cual es un punto a favor para quienes buscan comer de forma contundente.

Sin embargo, las opiniones negativas sobre la calidad de la comida son numerosas y recurrentes. Son múltiples las quejas sobre platos recalentados, con clientes señalando que la rapidez con la que se sirve la comida indica claramente que los alimentos no se cocinan en el momento, sino que se recalientan. Los escalopes empanados son objeto de críticas duras, describedos como tan finos que parecen cortados con máquina de fiambre y con un rebozado aceitoso y sin apenas carne. Los huevos estrellados han sido describedos como simples papas fritas con huevos revueltos en lugar del plato tradicional, y varios clientes señalan que el pan que sirven no justifica su precio, al tratarse de panes industriales de bajo coste cobrados a casi un euro la unidad.

Otro problema frecuente es la falta de frescor en ciertos platos. Varios comensales aseguran haber detectado que la ensaladilla no estaba fresca, que las papas parecían del día anterior y que productos como las puntas de calamar estaban excesivamente secas y oscuras, probablemente por haber sido recalentadas en múltiples ocasiones. En un par de reseñas, clientes incluso indican haber sufrido problemas digestivos después de comer, lo cual sugiere que la gestión de la cadena de frío y la frescura de los ingredientes pueden no ser las adecuadas en algunos casos.

También hay quejas sobre la diferencia entre lo que se ofrece en la carta y lo que realmente se sirve. Un ejemplo repeatedly mencionado es que en la carta aparecen calamares pero se sirve potay sin que se informe al cliente ni se ajuste el precio, algo que varios usuarios califican directamente de engaño.

El servicio: uno de los puntos más conflictivos

Las reseñas sobre la atención al cliente en La Pintadera son probablemente el factor más polarizante de todo el establecimiento. Hay clientes que destacan la amabilidad de ciertos trabajadores, mencionando específicamente a una empleada a la que llaman «La Sevillana» por su trato cercano y profesional. Otros mencionan a una joven camarera que atiende por las mañanas como ejemplo de eficiencia y simpatía.

Pero las críticas negativas sobre el servicio superan con creces a las positivas. Son numerous los testimonios sobre camareros antipáticos, con mala gana y que atienden con desgana. Clientes reportan haber esperado más de 15 o 20 minutos para ser atendidos con el local prácticamente vacío, tener que llamar varias veces para que se aproximaran a la mesa y experimentar situaciones donde el personal ni siquiera respondía al saludo. También se menciona que durante la jornada laboral, personal de servicio se ha marchado a fumar y beber cerveza fuera del local, algo que genera una imagen negativa para el cliente.

Además, varios comensales señalan problemas con la toma de comandas: platos que no llegan, otros que llegan mal, olvido de elementos como el pan con alioli o las tronas para bebés, y errores en la cuenta. Hay testimonios de personas que llevan trabajando en el sector de la hostelería más de una década y que califican la experiencia de atención como nefasta, algo que contrasta notablemente con la reputación tradicionalmente cálida del servicio canario.

Un aspecto que también genera incomodidad es la falta de carta física en algunos momentos, recurriendo a una tablet con código QR que, según varios clientes, no funciona bien dentro del local por falta de cobertura de internet, obligando a pedir el menú del día sin posibilidad de elegir libremente.

Relación calidad-precio

Con un nivel de precios descrito como 2 sobre 4, La Pintadera se sitúa en un rango medio. Los menús del día rondan los 11,95 a 14,20 euros, un precio que no parece excesivo a priori pero que resulta decepcionante para muchos clientes considerando las raciones reducidas, los ingredientes de baja calidad y la sensación general de que se sirve comida precocinada. Hay reseñas de grupos de dos personas que han pagado entre 35 y 78 euros por una comida que consideraron mediocre y escasa, lo cual genera una percepción clara de sobreprecio. Los cobros adicionales por el alioli, por substitutions en los platos o por beverages también son objeto de crítica, especialmente cuando no se informa previamente al cliente.

Política de admisión de mascotas y accesibilidad

Un punto que ha generado críticas firmes es la política del local respecto a la admisión de mascotas. Varios clientes han señalado que no se permite el acceso con perros, incluso disponiendo de una amplia terraza exterior. Aunque el establecimiento cuenta con entrada accesible para sillas de ruedas, esta restricción ha llevado a familias completas a marcharse del local, algo que consideran una discriminación innecesaria en un local de ambiente casual.

La Pintadera del Centro Comercial Las Terrazas es un establecimiento que ofrece ciertas ventajas prácticas: ubicación conveniente, horario amplio, raciones abundantes en algunos platos y opciones para tomar algo o comer de forma rápida sin salir del centro comercial. Algunos platos concretos y ciertos trabajadores pueden ofrecer una experiencia satisfactoria.

Sin embargo, las múltiples quejas sobre comida recalentada, ingredientes de baja calidad, servicio irregular y precios elevados para lo que se ofrece generan serias dudas sobre la relación calidad-precio del local. La experiencia global del establecimiento parece haber decaído con el tiempo según reflejan reseñas de hace años frente a las más recientes, donde la calidad y la atención son consistentemente cuestionadas. Si se busca una opción fiable para comer en esta zona comercial, merece la pena considerar otras alternativas del propio centro o de los alrededores antes de apostarlo todo por La Pintadera.

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