La Peluda

La Peluda

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Pg. de l'Albereda, s/n, El Pla del Real, 46010 València, Valencia, España
Bar Bar restaurante Cafetería Restaurante
7 (3257 reseñas)

La Peluda es un establecimiento con una larga tradición en Valencia, ubicado en el paseo de la Alameda, concretamente en el Pg. de l’Albereda del barrio de El Pla del Real. Lo que hoy conocemos como un amplio bar con terraza tiene sus raíces en un kiosco humilde que comenzó a funcionar en el año 1950,,。,,,。

La terraza de La Peluda se considera uno de sus grandes atractivos. Presidida por un gran ficus y rodeada de zonas ajardinadas, ofrece agradables espacios tanto de sol como de sombra. El entorno permite disfrutar de una experiencia gastronómica al aire libre en plena naturaleza urbana, algo que resulta especialmente valorado durante los meses de buen tiempo en Valencia. La amplitud de la terraza es considerable, aunque esta característica ha generado opiniones encontradas entre los clientes, ya que algunos consideran que el local tiene más mesas de las que puede atender con garantías.

Horario y accesibilidad

El establecimiento abre sus puertas de martes a viernes desde las 14:00 hasta la medianoche, mientras que los fines de semana el servicio comienza a las 11:00 de la mañana. Los lunes permanece cerrado. Esta planificación horaria lo convierte en un lugar versátil para desayunos, almuerzos, meriendas, cenas e incluso para disfrutar de una copa nocturna en su terraza. Además, cuenta con entrada accesible para sillas de ruedas, lo que facilita la visita a personas con movilidad reducida.

Oferta gastronómica

La carta de La Peluda es amplia y variada. Entre sus propuestas más destacadas se encuentran los entrantes y tapas como la ensaladilla rusa, las patatas bravas y los revueltos, siendo el de chorizo generalmente más valorado que el de jamón. Para quienes buscan platos más contundentes, ofrecen entracs, hamburguesas —la crunch es especialmente mencionada por los comensales—, sándwiches de pastrami, bocadillos diversos y opciones como el chivito, las lágrimas de pollo, el crujiente de langostinos o la morcilla de Burgos. También se pueden encontrar platos más elaborados como paella, wok de ternera y una selección de copas, cócteles y gin tonics, además de batidos, café y una carta de vinos.

Entre los platos más alabados por los clientes se encuentran el entrecot con papas fritas, la hamburguesa crunch, el sándwich de pastrami, la tosta de salmón con aguacate y queso fresco, y las bravas. No obstante, algunos platos reciben opiniones más tibias, como la tortilla de patatas, el revuelto de jamón o la longaniza, que en algunos casos ha sido descrita como de baja calidad o con un punto de cocción deficiente.

Puntos a favor

La ubicación de La Peluda es, sin lugar a dudas, su activo más fuerte. Estar en el paseo de la Alameda, en una zona ajardinada y tranquila, ofrece un entorno incomparable para disfrutar de una comida o una bebida al aire libre. La amplitud de la terraza y la presencia de un ficus centenario aportan un ambiente singular que muchos establecimientos de la ciudad no pueden igualar.

En cuanto a la cocina, diversos clientes destacan que la calidad de ciertos platos es notable. El entrecot, las hamburguesas, las tapas variadas y algunas elaboraciones más cuidadas demuestran que existe un nivel culinario interesante en este establecimiento. La relación calidad-precio ha sido valorada positivamente en algunas reseñas, especialmente cuando se trata de raciones generosas.

Otro aspecto que recibe halagos recurrentes es la atención de parte del personal. El encargado conocido como Joaquín destaca por su amabilidad, eficacia y buen humor, logrando que la experiencia de los clientes sea agradable. Algunos empleados como Rolando también son mencionados por su trato excelente. Varios comensales aseguran sentirse como en casa gracias a estas personas, lo que genera fidelidad y ganas de repetir.

Puntos en contra

El principal problema que se repite de forma consistente en las reseñas de La Peluda es el servicio. Son numerosos los clientes que señalan la lentitud extrema a la hora de tomar pedidos, servir las comidas y gestionar las cuentas. Hay testimonios de esperas superiores a una hora y media para recibir un plato, y situaciones donde los comensales decidieron anular su pedido por la demora. Esta lentitud parece estar directamente relacionada con una недостаточная персонализация: hay quejas recurrentes de que solo una persona se encarga de tomar notas mientras el resto del personal se limita a llevar platos, lo que genera cuellos de botella y frustración entre los clientes.

El trato del personal constituye otro punto conflictivo. Mientras algunos empleados son enormemente alabados, otros han sido descritos como bordes, despistados, maleducados o directamente groseros. Hay reseñas que mencionan actitudes poco profesionales, como camareros que dan órdenes en lugar de saludar, que se niegan a atender determinadas peticiones o que responden de forma inapropiada ante quejas legítimas. En algunos casos aislados, los clientes señalan haber sido tratados con falta de respecto al intentar elegir mesa o al solicitar servicios básicos como limpiar una mesa con excrementos de paloma.

Los precios han generado un rechazo significativo. Varios comensales consideran que el coste de ciertos platos y bebidas es desproporcionado para el tipo de establecimiento, especialmente tratándose de un local que, según opiniones diversas, tiene un aspecto algo anticuado y un ambiente más propio de un kiosco que de un restaurante. Bocadillos por encima de los 10-15 euros, refrescos pequeños a precios elevados o gintonics a 11 euros son algunos ejemplos que han despertado quejas. A esto se suma que en algunos casos los clientes han percibido que se les cobraba el precio completo de un plato aunque este llegara con ingredientes distintos o faltantes respecto a lo indicado en la carta.

En el apartado de las bebidas, hay quejas recurrentes sobre la calidad de los gin tonics y cócteles. Varios clientes aseguran que las marcas servidas no coincidían con las solicitadas, describiendo sabores a alcohol de baja calidad o situaciones que llegan a resultar preocupantes. También se mencionan problemas con la temperatura de las bebidas, tanto en refrescos servidos a temperatura ambiente como en cervezas que no llegan frías a la mesa.

Respecto a la infraestructura, algunos visitantes mencionan que la terraza carece de protección adecuada cuando hace viento o polvo, y que ciertas zonas pueden quedarse con poca iluminación durante la noche. La presencia de palomas en la terraza también resulta molesta para algunos clientes, especialmente cuando las mesas no se limpian correctamente.

Aspectos a tener en cuenta antes de посещение

Si planeas visitar La Peluda, es recomendable reservar mesa, especialmente durante los fines de semana, festivos o eventos como la Batalla de Flores, cuando la demanda se dispara considerablemente. Acudir sin reserva puede significar largas esperas o incluso quedarse sin sitio. Es importante tener expectativas claras: se trata de un establecimiento que funciona principalmente como un bar con terraza al aire libre, con una cocina correcta pero no excepcional. Los precios se sitúan en un nivel intermedio-alto para el tipo de local que es.

En cuanto a la experiencia gastronómica, los platos más recomendables parecen ser aquellos más elaborados como el entrecot, las hamburguesas o las tapas de calidad como la ensaladilla y las bravas. Es posible que algunos platos tarden más de lo esperado en llegar, por lo que se recomienda paciencia o, si se tiene poco tiempo, optar por opciones más ligeras como un bocadillo o unas tapas.

Para disfrutar de la mejor experiencia, buscar la atención de empleados como Joaquín puede marcar la diferencia. Su gestión de las reservas y su trato cercano han convencido a numerosos clientes que repiten específicamente por él.

Contacto y información práctica

La Peluda se encuentra en Pg. de l’Albereda, s/n, 46010 Valencia. Para reservar o consultar disponibilidad, se puede llamar al teléfono 697 31 18 33 o visitar su página web kioskolapeluda.com. El establecimiento acepta tarjetas de crédito y efectivo, y ofrece servicio de admisión para cenas de grupo, aunque la flexibilidad en la organización de grupos grandes parece ser limitada en momentos de alta ocupación.

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