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Casa Manolo

Casa Manolo

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N-541, 3, 36121 Viascón, Pontevedra, España
Bar Bar restaurante Restaurante
9 (3470 reseñas)

Casa Manolo es un establecimiento de restauración y hostelería ubicado en el corazón de Viascón, una pequeña localidad del municipio de Cerdedo-Cotobade en la provincia de Pontevedra, Galicia. Con una trayectoria que abarca varias décadas, este restaurante se ha consolidado como una referencia ineludible para quienes buscan disfrutar de la auténtica comida casera gallega sin complicarse la vida, donde la filosofía principal es ofrecer calidad, cantidad y un trato cercano a precios que parecen pertenecer a otra época.

El negocio, que también dispone de apartamentos turísticos y una piscina rodeada de jardines impeccablemente cuidados, funciona bajo la dirección de Manolo y su esposa Loli, quienes han logrado crear un espacio donde los visitantes se sienten parte de la familia desde el primer momento. La cocinera, Loly, es otra pieza fundamental del equipo, siendo responsable directa de esos platos que hacen que los clientes repetitivos asegunen que saben a hogar.

La propuesta gastronómica de Casa Manolo gira en torno al menú del día, un formato que ha mantenido con coherencia a lo largo de los años. No hay carta disponible, sino que cada jornada ofrece entre tres y cinco opciones de primero y otras tantas de segundo, permitiendo cierta variedad sin perder la esencia de la cocina tradicional. Los precios oscilan entre los 9 y los 13 euros aproximadamente, cantidad que incluye primer plato, segundo, pan, bebida, postre y café, una cifra difícil de igualar en cualquier otro lugar de la zona.

Entre los platos más solicitados destacan las lentejas, la fabada, los callos, la sopa, los macarrones y la ensaladilla para los primeros, mientras que entre los segundos sobresalen el churrasco, el codillo, el jamón asado, el pavo estofado, la ternera y el pollo al horno. Los huevos fritos con chorizo, las costillas al horno y el arroz con pollo también forman parte del repertorio habitual. Para los amantes del cocido gallego, el establecimiento ofrece esta especialidad los jueves, una tradición que ha atraído a multitudes durante años y que se ha convertido en una cita imprescindible para los vecinos de la comarca.

La empanada gallega, ya sea de carne o de atún, es otro de los productos estrellas que los comensales destacan en sus reseñas. Las tartas de queso caseras también han conquistado a numerosos visitantes, hasta el punto de que algunos las consideran entre las mejores que han probado. No obstante, es justo mencionar que los postres han recibido críticas mixtas; mientras algunos los elogian sin reservas, otros consideran que no alcanzan el nivel del resto de la oferta, aunque siempre dentro de un contexto de precio que hace comprensible cierta moderación.

Uno de los aspectos más mencionados en las opiniones de los clientes es la abundancia de las raciones. En Casa Manolo no aplican el concepto de porción moderna, sino que siguen con la tradición de las racones generosas que caracterizan a la hostelería gallega de siempre. Varios usuarios relatan que resulta prácticamente imposible terminar todo lo que sirven, y hay quienes comentan que los platos de cuchara se presentan directamente en la olla para que cada comensal se sirva a su gusto. Las patatas fritas caseras, preparadas al momento, son otro de los elementos que generan unanimidad positivas.

El ambiente del restaurante es otro de sus puntos fuertes. El comedor es amplio y cómodo, con mesas suficientemente separadas como para permitir conversaciones fluidas sin que el ruido de las mesas vecinas resulte molesto. A pesar de que el local se llena con frecuencia, el espacio permite mantener una atmósfera agradable incluso cuando hay mucha gente. La limpieza es otro aspecto constantemente alabado, con especial mención a los jardines exteriores y la zona de la piscina, que se encuentran en un estado impecable.

El trato personal es, sin duda alguna, uno de los pilares sobre los que se sustenta la reputación de Casa Manolo. Los propietarios y el personal son descritos consistentemente como personas amables, atentas y cercanas. Manolo, en particular, aparece mencionado en decenas de reseñas como un anfitrión excepcional que se desvive por hacer sentir cómodos a sus clientes. Hay quien destaca que, ante la duda entre dos postres, le sirvieron ambos sin pensarlo, y otros remarcan que muestran una preocupación genuina por la satisfacción de cada visitante.

También es reseñable la atención que prestan a personas con necesidades alimentarias especiales, como celiacos, demostrando flexibilidad y voluntad para adaptar ciertos platos cuando es posible. Esto, junto con la disponibilidad de habitaciones y apartamentos equipados con Climatización, piscina, jardín y zonas comunes como billar y fútbol mesa, convierte al establecimiento en una opción completa para escapadas de fin de semana o vacaciones.

En cuanto a las áreas de mejora, es necesario señalar ciertos aspectos que han generado opiniones menos favorables. El hecho de que no se acepten reservas puede resultar frustrante para quienes planifican su visita con antelación, ya que el local se llena rápidamente, especialmente en horarios de almuerzo. Algunos visitantes han reportado esperas significativas o incluso haber llegado y encontrarse con que no había mesas disponibles. También hay quien ha experimentado una falta de empatía por parte del personal en situaciones puntuales, aunque estas opiniones representan una minoría frente al consenso general positivo.

Otro punto que algunos clientes han criticado es la falta de variedad en el menú, ya que al trabajar exclusivamente con el menú del día, las opciones pueden resultar limitadas para quienes buscan una experiencia más elaborada. En épocas de calor, la ausencia de sistemas de ventilación adecuados puede hacer que la comida, especialmente los platos calientes, resulte menos atractiva. Por último, algunos usuarios más exigentes con la restauración han señalado que ciertos segundos platos no están al mismo nivel que los primeros, aunque reconociendo siempre la relación calidad-precio imbatible.

Casa Manolo representa un ejemplo claro de esos establecimientos que priorizan la esencia sobre la apariencia, donde lo importante es que el cliente salga satisfecho, con el estómago lleno y la sensación de haber sido bien tratado. Es un lugar ideal para comer comida gallega tradicional sin pretensiones, donde la calidad humana de sus propietarios y la generosidad en las raciones compensan cualquier pequeña carencia. Si buscas un restaurante en Cerdedo-Cotobade que ofrezca una experiencia auténtica, con productos frescos y un ambiente familiar, Casa Manolo merece absolutamente la visita.

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