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Bar can jordi

Bar can jordi

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Passatge Posoltega, 4, Sant Andreu, 08030 Barcelona, España
Bar Bar restaurante Restaurante Restaurante de cocina española
8.4 (1151 reseñas)

Bar Can Jordi es un establecimiento gastronómico ubicado en el Passatge Posoltega, 4, en el barrio de Sant Andreu de Barcelona, muy próximo al conocido centro comercial La Maquinista. Este bar restaurante se ha convertido en una opción popular para los vecinos de la zona y quienes visitan el barrio buscando opciones de comida para llevar o una comida sencilla sin complicaciones.

El local destaca por ofrecer una amplia variedad de opciones gastronómicas que incluyen tapas, bocadillos, platos combinados y un variado menú del día. Entre sus especialidades más reconocidas se encuentran las patatas bravas, que según varios comensales possuem una salsa especialmente sabrosa, las famosas bombas que prepara los viernes (tan demandadas que muchos clientes recomiendan reservar con antelación), la fideuá, el fricandó, los fideos a la cazuela y el bocadillo Can Jordi, que ha recibido halagos constantes por su calidad. También ofrecen entrantes como croquetas, alitas de pollo y diversas raciones de comida casera.

En cuanto a su menú del día, el establecimiento ofrece opciones muy competitivas con precios que permiten elegir entre el menú completo, el medio menú o solicitar un solo plato, adaptándose así a diferentes presupuestos y apetitos. El menú de fin de semana también ha sido bien valorado por su relación calidad-precio, con platos bastante completos a un coste razonable. Además, el bar ofrece la posibilidad de realizar comida para llevar, lo que lo convierte en una alternativa práctica para quienes prefieren disfrutar de su cocina en casa.

El ambiente del local es el típico de un bar de barrio barcelonés: sencillo, sin pretensiones gastronómicas elaboradas, pero con una terraza exterior que resulta muy atractiva, especialmente durante los meses de buen tiempo. Esta terraza cuenta con una amplia explanada donde los niños pueden jugar con seguridad, lo que lo hace un lugar familiar. Algunos clientes han destacado la comodidad de esta zona exterior, e incluso hay quienes mencionan que la sombrilla gigante permite estar en la terraza incluso cuando llueve sin recibir salpicaduras.

El equipo de trabajo ha recibido opiniones muy dispares. Por un lado, numerosos clientes destacan la amabilidad y rapidez del personal, mencionando especialmente a algunos camareros que ofrecen un servicio atento y profesional. Varios reseñadores coinciden en que la atención es uno de los puntos fuertes del establecimiento, con empleados que corretean entre las mesas para atender a todos los clientes con eficiencia. Sin embargo, también existen reseñas negatives que señalan problemas en la atención al cliente, particularmente en situaciones de reclamación donde algunos clientes indican haber recibido respuestas poco satisfactorias o actitud inapropiada por parte de la dirección.

En relación con la calidad de la comida, las opiniones también están divididas. Muchos comensales disfrutan de platos caseros bien elaborados, destacando la calidad de las carnes y pescados, los guisos tradicionales y ciertos platos especiales como el entrecot o las Hamburguesas. Otros, sin embargo, han experimentado problemas significativos: platos con alimentos en mal estado, productos congelados que llegan a la mesa sin cocinar correctamente, cocciones deficientes, exceso de aceite en algunas preparaciones y una falta de consistencia en la calidad de ciertos platos. Estos incidentes, aunque no representan la mayoría de las experiencias, sí han generado preocupación entre algunos clientes.

El tema de la higiene y mantenimiento del establecimiento también ha sido objeto de comentario. Mientras la mayoría de los clientes consideran que el local está limpio y cumple con las medidas básicas de higiene, existen reseñas que mencionan problemas como cucarachas en la terraza, baños en condiciones mejorables o instalaciones que necesitan actualización. Estos aspectos son importantes para considerar, especialmente para familias con niños pequeños.

Otro punto a considerar son los tiempos de espera. Varios clientes han señalado que cuando el local se llena, especialmente durante el fin de semana o en horas puntas, el servicio puede volverse lento y saturnino. Hay reseñas que reportan esperas de más de 40 minutos para recibir los platos, lo cual resulta frustrante para quienes tienen prisa o visitan el establecimiento para una comida rápida.

En términos de variedad, el bar ofrece una carta relativamente amplia con opciones tanto en tapas como en platos principales y combinados. También disponen de algunos postres caseros y han recibido menciones positivas por su café y por la variedad de bebidas, incluyendo cerveza bien fría y vino. Sin embargo, hay clientes que indican que la carta puede ser limitada en ciertos momentos o que algunos platos de la carta no están disponibles.

La ubicación del establecimiento resulta estratégica, ya que se encuentra en una zona comercial del barrio de Sant Andreu, cerca de La Maquinista y con buena comunicación de transporte público. Esta situación lo convierte en un lugar frecuente para trabajadores de la zona que buscan opciones de comida para llevar o menús económicos durante la pausa del mediodía.

El Bar Can Jordi funciona con un sistema de propietarios que, según las reseñas, ha ido cambiando con el tiempo. Algunos clientes antiguos del establecimiento notan diferencias según la gestión actual, mientras que otros destacan que el cocinero es de origen español, lo cual se refleja en platos de cocina tradicional catalana y española. El nivel de precios es moderado (nivel 2), lo que lo posiciona como una opción accesible dentro de la zona.

Entre los aspectos positivos más mencionados por los clientes satisfechos se encuentran: los precios competitivos, la calidad general de muchos platos, la amplitud de la terraza, la rapidez del servicio en horas tranquilas, la amabilidad de ciertos miembros del equipo, la disponibilidad de opciones para llevar, la variedad de menús y la ubicación conveniente. Entre los aspectos que necesitarían mejora según las reseñas se encuentran: la consistencia en la calidad de ciertos platos, la atención al cliente en situaciones de reclamación, los tiempos de espera en horas puntas, el mantenimiento de las instalaciones y la terraza, y algunos problemas de higiene reportados puntualmente.

Para quienes buscan un bar restaurante de barrio donde disfrutar de tapas, bocadillos o un menú del día económico, Bar Can Jordi puede ser una opción a considerar especialmente si se visita durante horas menos concurridas. Sin embargo, es recomendable tener en cuenta las experiencias diversas de otros comensales y acudir con expectativas ajustadas a lo que ofrece un establecimiento de este tipo: cocina casera sin grandes pretensiones, precios accesibles y ambiente de bar tradicional barcelonés. Si decides visitarlo, las patatas bravas, las bombas de los viernes, el bocadillo Can Jordi y la fideuá parecen ser opciones seguras según la mayoría de las reseñas positivas.

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