Mare Meva
AtrásMare Meva es un bar y restaurante ubicado en una de las posiciones más privilegiadas de Tossa de Mar, concretamente en el Passeig de Vila Vella, justo al lado del icónico faro y dentro del recinto amurallado de la villa medieval. Esta ubicación convierte al establecimiento en una parada obligatoria para quienes visitan el pueblo, ya que ofrece vistas panorámicas espectaculares sobre la Costa Brava y el mar Mediterráneo que dejan una impresión duradera en cualquier visitante.
El establecimiento funciona como un bar con terraza donde predominan las bebidas sobre la oferta gastronómica sólida. Cuenta con una carta centrada principalmente en bebidas refrescantes, cócteles, vinos y opciones de picoteo como aceitunas, patatas fritas o algunas tapas básicas. Quienes esperan una carta amplia de platos elaborados pueden llevarse una decepción, ya que la cocina no siempre está disponible y en muchas ocasiones permanece cerrada sin previo aviso, algo que varios visitantes han reportado con frustración tras subir pendientes y escaleras para llegar hasta allí.
En cuanto a los precios, hay que ser honestos: Mare Meva no es un lugar económico. Una botella pequeña de agua puede rondar los cinco euros, un café con leche supera los tres euros y medio, mientras que las cervezas y refrescos se mueven entre los cuatro y los cinco euros. Muchos visitantes consideran estos precios elevados, aunque otros los justifican argumentando que se paga principalmente por la ubicación única y las vistas que ofrece el enclave. Los propietarios han explicado en distintas ocasiones que los costes logísticos de mantener un negocio en lo alto de la Vila Vella son considerablemente más altos que en otros puntos del pueblo, lo cual se refleja inevitablemente en la carta.
El servicio es, probablemente, uno de los aspectos más cuestionados por los clientes. Las opiniones están muy divididas: mientras algunos visitantes destacan la amabilidad de ciertos empleados, otros relatam experiencias con personal poco atento, antipático o excesivamente apresurado a la hora de cobrar. Varias reseñas mencionan que el cobro se realiza inmediatamente después de servir el pedido, lo cual genera una sensación de urgencia poco agradable. Desde el propio establecimiento han reconocido este problema y han indicado que están trabajando en mejorar esa experiencia.
Otro punto conflictivo lo encontramos en las instalaciones sanitarias. Numerosos comentarios critican el estado de los lavabos, describiéndolos como sucios, deteriorados e incluso con averías. No obstante, es importante señalar que los propietarios han aclarado en varias respuestas que estos baños son públicos y compartidos con otros visitantes de la Vila Vella, lo cual complica enormemente su mantenimiento. Aun así, la responsabilidad sobre la limpieza recae parcialmente en el establecimiento, por lo que este es un aspecto que debería mejorar significativamente.
La experiencia gastronómica, cuando la cocina está abierta, resulta discreta. Algunos visitantes han disfrutado de tapas elaboradas con calidad aceptable, mientras que otros han señalado que los alimentos proceden de productos congelados o de supermercado, algo que no corresponde con los precios cobrados. Las patatas bravas, por ejemplo, han recibido críticas por su escasa salsa y su elevado coste.
A pesar de todas estas sombras, Mare Meva tiene un atractivo innegable que atrae a multitudes cada temporada. La combinación de su terraza al aire libre, la brisa marina, el ambiente relajado y, sobre todo, las vistas interrumpidas sobre el mar y la costa hacen que muchos visitantes consideren que la experiencia merece la pena. Verano tras verano, decenas de personas suben hasta el faro para tomarse una bebida observando el horizonte, y esa es precisamente la esencia del local.
Para aprovechar al máximo la visita, se recomienda ir con expectativas ajustadas: no es un restaurante para quedarse a cenar una comida completa, sino más bien una parada estratégica para hydratearse o tomar algo mientras se disfruta del paisaje. Si buscas un lugar donde comer de forma elaborada en la zona, probablemente debas buscar alternativas en el casco antiguo de Tossa de Mar. Sin embargo, si lo que quieres es una vista privilegiada y no te importa pagar un supplement por el privilegio, Mare Meva cumple con creces su propósito.
Mare Meva es un bar con encanto situado en un enclave privilegiado cuya principal baza es la ubicación. Sus precios elevados, su servicio irregular y su oferta gastronómica limitada son aspectos que dependen enteramente del visitante valorarlos positivamente. Muchos lo definen como el tipo de sitio que merece la pena visitar al menos una vez, especialmente si se combina con una ruta por la Vila Vella y el faro de Tossa de Mar.