Bar la moto
AtrásBar La Moto es un establecimiento Located on Calle Victoriano Pérez de la Riva en el municipio cántabro de Comillas, un lugar que se ha convertido en referente para quienes buscan un ambiente diferente donde disfrutar de comida informal, copas y buena compañía. Con una decoración única dedicada al mundo de las dos ruedas, este bar-restaurante ofrece una propuesta que va más allá de lo convencional en un pueblo turístico como es Comillas.
El interior del local sorprende a primera vista con una ambientación motera cuidada hasta el último detalle, donde pequeñas motos y mobilettes antiguas cuelgan de las paredes, convirtiendo el espacio en una pequeña galería temática que no pasa desapercibida. Los visitantes destacan repetidamente lo bonito y acogedor que resulta el ambiente interior, complementado con una terraza que dispone de toldos y resulta perfecta para disfrutar de las tardes soleadas de Cantabria. Esta combinación de espacios interiores y exteriores permite al establecimiento adaptarse a diferentes preferencias y épocas del año.
En cuanto a la oferta gastronómica, el Bar La Moto presenta un menú informal pero elaborado con dedicación. Las croquetas caseras son, sin lugar a dudas, uno de los platos más alabados por los clientes, describiéndose como cremosas, abundantes y con un sabor excelente. Las pizzas también merecen mención especial, con precios que rondean los 10 euros y opciones que incluyen variedades clásicas como bacon, así como alternativas veganas que han sido bien recibidas por los comensales vegetarianos y veganos. Las rabas (calamares rebozados), los nachos caseros, el queso fundido, las patatas bravas y las diferentes tostas completan una carta de picoteo variada y atractiva para compartir.
Entre los platos más solicitados destacan las tostas «La Moto» e «Ibérica», el pollo al estilo Kentucky descrito como muy jugoso, las tablas de quesos y cecina, las anchoas, las gildas y las verduras en tempura. Para acompañar, las patatas gajo con su alioli reciben críticas excepcionales, considerándose por algunos como el mejor alioli probado. Respecto a los postres, la tarta de queso con mermelada de kiwi casera se lleva halagos generalizados, aunque también hay quien prefiere la tarta de la abuela con crema de avellanas o el brownie. El establecimiento ofrece una limitedada oferta de postres, factor que algunos clientes señalan como aspecto a mejorar.
La relación calidad-precio es uno de los puntos fuertes del local. Los visitantes coinciden en que los precios son muy asequibles para la calidad ofrecida. Una cena para dos personas incluyendo copas puede rondar los 50-60 euros, mientras que las raciones ofrecen buena cantidad por su coste. Hay que tener en cuenta que el pan tiene un coste adicional que no aparece reflejado en la carta, aunque el personal pregunta antes de servirlo, gesto que los clientes valoran positivamente.
El apartado de bebidas y cocktails tampoco defrauda. Varios visitantes mencionan los cócteles como especialidad de la casa, destacando especialmente el gin tonic y los mojitos. Los precios de las copas son considerados razonables, lo que convierte al establecimiento en un buen lugar para tomar algo tanto durante las comidas como en horario nocturno.
Uno de los aspectos más valorados por los clientes es el trato del personal. Camareras como Laura, Leyre y Julia reciben menciones constantes por su simpatía, amabilidad y dedicación. Los visitantes describen experiencias donde el personal se ha superado atendiendo a los clientes con una sonrisa, ofreciendo recomendaciones y proporcionando un servicio cercano y profesional. Hay reseñas que mencionan detalles especiales como poner velas en una tarta para celebrar un cumpleaños o permitir la entrada con mascotas, demostrando una flexibilidad apreciada por el público.
El ambiente del local merece apartado propio. Con una música de fondo ochentera bien seleccionada que acompaña sin molestar, el Bar La Moto logra crear un espacio donde se puede conversar tranquilamente. Hay quienes lo recomiendan específicamente para cenar de manera tranquila, mientras otros lo consideran el punto de partida ideal para continuar la noche en Comillas. Las familias también encuentran su sitio aquí, ya que hay quien menciona que pizarra y tizas para los niños, demostrando atención a todos los públicos.
En el lado menos positivo, existen algunas experiencias que merecen mencionarse para dar una visión completa del establecimiento. Varios clientes reportan tiempos de espera significativos durante días de alta ocupación turística, con esperas que han superado la hora para pedidos sencillos. Un par de reseñas mencionan problemas puntuales con la elaboración de ciertos platos, incluyendo productos que llegaron crudos o fríos. También hay quien señala un posible problema de humedad en el local, aunque no parece ser una queja generalizada.
Respecto al servicio, mientras la mayoría destaca la excelencia del trato, hay experiencias aisladas donde el servicio fue descrito como lento o con actitud inadecuada por parte de algún empleado. Estos casos parecen ser excepcionales frente al volumen de opiniones positivas que recibe el establecimiento.
En términos de accesibilidad, el bar está Located en una calle que, aunque algo apartada del bullicio del centro histórico de Comillas, resulta accesible y cuenta con el atractivo de estar en una zona tranquila que se protege parcialmente de la masificación turística. El horario extensivo, con apertura desde las 12:00 y cierre entre las 1:00 y las 3:30 dependiendo del día de la semana, permite adaptarse a diferentes ritmos de visita.
La clientela del Bar La Moto es diversa: turistas que descubren el local siguiendo las reseñas positivas, vecinos del pueblo que lo han hecho su punto de encuentro habitual y visitantes recurrentes que vuelven cada año a su paso por Comillas. Esta variedad es testimonio de un establecimiento que ha logrado crear un espacio de confianza donde la gente se siente cómoda.
Para quienes planeen visitar Comillas y busquen un bar o restaurante que combine buena comida, ambiente único y precios justos, Bar La Moto representa una opción a considerar. No es un lugar de comida para llevar al uso, pero sí ofrece servicio de takeout para quienes prefieran disfrutar de sus platos en otro lugar. Con sus casi 620 reseñas positivas y una valoración general muy respectable, el establecimiento ha demostrado mantener un nivel de calidad constante que satisface a la mayoría de sus visitantes.
En definitiva, Bar La Moto se posiciona como un establecimiento polyvalent que funciona igual de bien para un almuerzo informal, una cena en compañía o una noche de copas con amigos. Su decoración temática, su comida casera bien ejecutada y su trato cercano conforman una propuesta atractiva que merece estar entre las opciones de cualquier visitante a Comillas que busque una experiencia gastronómica distinta y auténtica.