Terraza Belvedere
AtrásTerraza Belvedere es una de las azoteas más singulares de Las Palmas de Gran Canaria, situada en la cuarta planta del Boutique Hotel Cordial Plaza Mayor de Santa Ana, en el corazón del barrio de Vegueta. Su acceso es completamente gratuito: basta con entrar por el lateral del hotel, pasar por recepción y subir en ascensor hasta la planta superior. Desde allí se abre un espacio que, según quienes lo han visitado, deja una impresión difícil de olvidar.
Lo primero que impacta al llegar son las vista panorámicas que ofrece sobre la Plaza de Santa Ana, la Catedral homónima, el Ayuntamiento, el Gabinete Literario y una buena parte del casco histórico de la ciudad. Los visitantes más entusiastas coinciden en que las perspectivas desde esta terraza son difíciles de igualar en la zona, sobre todo al atardecer cuando la Catedral se ilumina y el océano Atlántico completa el horizonte. De hecho, varios clientes resaltan que la terraza cuenta con diferentes niveles: una primera zona a pie de planta y dos terrazas superiores a las que se accede subiendo unas escaleras, desde donde las vistas resultan todavía más impresionantes.
En cuanto a la oferta gastronómica y de bebidas, Terraza Belvedere destaca principalmente por su coctelería. La carta incluye cócteles de autor con combinaciones vanguardistas, equilibrios de sabor bien trabajados y una presentación cuidada que roza la alta mixología. Entre las opciones más nombradas por los clientes se encuentran el mojito, el Negroni, el cóctel Belvedere —recomendado por varios visitantes—, la piña colada y el martini. También hay opciones sin alcohol, como un mojito virgin que ha recibido elogios destacados. Los precios de las consumiciones rondan los 8,50 euros para cócteles como el Negroni, y las copas oscilan entre 9 y 11 euros aproximadamente. La relación calidad-precio es valorada de forma positiva por gran parte de los usuarios, aunque algunos consideran que los precios son algo elevados, especialmente teniendo en cuenta que se trata de un bar con vistas premium.
Respecto a la comida, la carta de tapas es más bien limitada. Entre las opciones disponibles destacan las croquetas —descritas como jugosas y llenas de sabor—, el jamón y la tortilla de jamón. Algunos clientes han mostrado su descontento por la escasez de entrantes y han echado en falta mayor variedad en la oferta de picoteo. Otros, en cambio, disfrutaron de tablas de queso que cumplieron con creces. Es importante señalar que el establecimiento solo acepta pagos con tarjeta, algo que no representa un problema en la actualidad pero que conviene tener en cuenta antes de visitarlo.
El ambiente de Terraza Belvedere se describe como sofisticado, tranquilo e íntimo. La decoración está cuidada con gusto, sin caer en los tópicos habituales de guirnaldas y luces típicas de otras terrazas. La música ambiental acompaña sin invadir, aunque precisamente ahí surge una de las principales críticas: varios visitantes señalan que la música está demasiado bajita, lo que genera un ambiente que, en palabras de algunos, «invita más a dormir la siesta que a seguir tomando copas». A pesar de ello, quienes buscan un espacio relajado para conversar y disfrutar de las vistas valoran positivamente esa calma.
El servicio es, en líneas generales, uno de los puntos fuertes del establecimiento. Gran parte de los clientes resalta la amabilidad, atención y profesionalismo del personal. Nombres como Álvaro, Daniel, Julián o la chica de recepción reciben menciones específicas por parte de varios visitantes. Sin embargo, existen reseñas negativas que evidencian ciertas inconsistencias. Algunos clientes reportan tiempos de espera prolongados, especialmente cuando hay un solo empleado atendiendo toda la terraza, así como actitudes descorteses por parte de algunos miembros del equipo. Casos aislados incluyen la falta de posavasos, servilletas o aperitivos complementarios, algo que contrasta con la generosidad que otros clientes destacan en sus consumiciones. También hay reseñas que mencionan problemas con el tamaño de las porciones de algunas bebidas, como un vermut que llegó con apenas un centímetro de altura, o cócteles que no alcanzaban el primer hielo del vaso.
Uno de los aspectos más valorados por los visitantes es la accesibilidad. La terraza dispone de ascensor y aseos en la misma planta, lo que la hace apta para personas con movilidad reducida. Además, en los meses más frescos, el establecimiento coloca chimeneas eléctricas y ofrece mantas a los clientes para garantizar el confort. Esta atención a los detalles se agradece especialmente en las noches de invierno, cuando la temperatura desciende y poder disfrutar del exterior con calor resulta un acierto.
En lo referente al horario, Terraza Belvedere abre todos los días de 15:00 a 23:00 horas, con servicio de última consumición treinta minutos antes del cierre. Este horario diurno y vespertino la convierte en un lugar ideal para el tardeo, la hora del aperitivo o la contemplación del atardecer, pero no para quienes buscan un plan nocturno más prolongado.
Otro punto a favor es que el establecimiento atiende en varios idiomas, lo que lo convierte en un destino accesible tanto para locales como para turistas internacionales que visitan Vegueta. La cercanía a museos, monumentos y puntos de interés cultural refuerza su atractivo como parada dentro de una ruta por el casco histórico de Las Palmas de Gran Canaria.
Entre las áreas de mejora más recurrentes señaladas por los usuarios destacan: la necesidad de ampliar la carta de tapas y entrantes, mantener un volumen de música más adecuado que acompañe sin molestar, reforzar la plantilla en días de alta ocupación para evitar tiempos de espera excesivos, y estandarizar las cantidades servidas en las consumiciones para que sean coherentes con el precio cobrado. También se han reportado incidencias puntuales con el trato recibido por parte de algunos trabajadores, situaciones que la dirección ha respondido públicamente con disculpas y compromisos de mejora.
Terraza Belvedere se posiciona como una terraza con vistas espectaculares, una propuesta de coctelería notable y un entorno cuidado que invita a relajarse en uno de los enclaves más bonitos de Vegueta. Sus ventajas —ubicación privilegiada, ambiente tranquilo, acceso gratuito, atención multilingüe y adaptaciones para meses fríos— la convierten en una opción a considerar para quienes buscan un plan diferenciado en Las Palmas de Gran Canaria. No obstante, conviene tener expectativas ajustadas respecto a la oferta gastronómica, ya que su punto fuerte es claramente la bebida y las vistas, y no tanto la comida. Si planeas visitarla con un grupo numeroso, reserva con antelación para garantizar sitio en las terrazas superiores, donde la experiencia resulta más completa.