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Taberna El Mordisco

Taberna El Mordisco

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C. Serranos, 5, 37008 Salamanca, España
Bar Bar de tapas Café Cafetería Restaurante Tienda
9.2 (1134 reseñas)

Taberna El Mordisco es uno de esos establecimientos gastronómicos que resisten el paso del tiempo manteniendo intacta su esencia. Ubicada en la Calle Serranos número 5, en el corazón de Salamanca, esta taberna se ha convertido en punto de referencia para quienes buscan tapas y pinchos de calidad sin caer en las tourist trap que saturaron el centro histórico de la ciudad. Con más de 400 valoraciones positivas y una calificación que supera el 4.5 sobre 5, el boca a boca ha hecho su trabajo: El Mordisco ya no pasa desapercibido, aunque sus dueños se empeñen en mantener un perfil bajo.

Lo primero que llama la atención al llegar es que no estamos ante un local grande. La taberna dispone de un interior compacto donde cada rincón está aprovecha, y una pequeña terraza exterior que merece especial mención por sus vistas a la Universidad Pontificia de Salamanca, uno de los edificios más emblemáticos del casco antiguo salmantino. Es precisamente en esa terraza donde muchos clientes eligen quedarse, sobre todo en las noches de primavera y verano. Hay que tener cuidado con el interior si uno es alto, porque algún usuario ha avisado de que el baño tiene el techo bajo, un detalle menor pero que demuestra el encanto de un local que no sacrificó personalidad por amplitud.

La oferta gastronómica

La carta de El Mordisco es deliberadamente pequeña, algo que algunos podrían considerar una limitación pero que sus defensores ven como una garantía de frescura y concentración en lo esencial. Los pinchos son la gran estrella de la casa, con precios que oscilan alrededor del euro adicional por consumición, lo que sitúa la relación calidad-precio en niveles casi inigualables en la zona. Los clientes mencionan repetidamente la tortilla de patata, disponible en varias variedades como la tortilla rellena de jamón y queso, la picante y otras versiones que van rotando. Las croquetas de chorizo, las bravas, los montaditos de jamón con foie y salsa Pedro Ximénez, el gazpacho de melón, el solomillo, los callos, la oreja e incluso un bocadillo de pollo rebozado forman parte de un repertorio que, aunque modesto en extensión, cumple sobradamente en sabor. Hay opciones para vegetarianos, aunque algún usuario apunta que la variedad no es amplia, y también disponibilidad de cerveza sin gluten para celiacos, un detalle que demuestra atención hacia públicos diversos.

El nivel de precios se mantiene en un rango muy económico. Según las reseñas, es posible almorzar o cenar por menos de diez euros por persona, algo prácticamente en una zona con precios inflados por el turismo. Un café con leche y un bocadillo por 2,40 euros, o seis tapas con cuatro cañas y dos cortados por 15 euros son ejemplos que los propios clientes destacan como prueba de una filosofía comercial alejada de las modas gastronómicas y las gastrohistorias.

Ambiente y filosofia del local

Uno de los aspectos más destacados por los visitantes es la atmósfera desenfadada del local. La música que se escucha dentro de El Mordisco no sigue las playlist genéricas de fondo que saturan la mayoría de los bares y restaurantes de la zona. Rock, algo de música alternativa y una selección cuidada que incluye nombres como Guns n’ Roses, Rage Against the Machine o Radiohead, todo a un volumen que permite conversar sin gritar. Este detalle, aparentemente menor, dice mucho de la personalidad del establecimiento.

También resulta reseñable la política explícita del local en cuanto a valores: en sus reseñas se menciona que no aceptan clientela facha, machista ni intolerante. Es una declaración de principios que genera rechazo en algunos y admiración en otros, pero que forma parte inseparable de la identidad de El Mordisco. Sus dueños, descritos por los clientes como una pareja cercana y amable, han logrado crear un espacio donde prima el buen rollo y el respeto, algo que se nota en cada interacción.

El tema de las mascotas es otro de los pilares de la casa. El Mordisco es pet friendly de manera decidida: permiten la entrada de perros, ofrecen cuencos con agua para las mascotas y la clientela con animales domésticos se siente bienvenida. Varios visitantes repiten específicamente por este motivo, y hay quien destaca que los peludos son tratados con el mismo cariño que los humanos.

Puntos fuertes y areas de mejora

Entre los puntos fuertes más mencionados por los usuarios destacan la calidad de la comida casera, la amabilidad del personal, los precios imbatibles, la buena selección de cervezas y vinos, la música de calidad y la terraza con vistas. El ambiente, descrito como juvenil pero tranquilo, atrae tanto a estudiantes universitarios como a vecinos de Salamanca y turistas que buscan algo diferente al circuito hostelero convencional.

Como puntos de mejora, algunos usuarios señalan que el local es pequeño y puede resultar incómodo en horas punta, que la variedad de opciones vegetarianas es limitada y que la oferta no está pensada para quienes busquen una comida formal o de muchos platos. También ha habido una reseña negativa relacionada con un incidente en la terraza sobre el consumo de productos del exterior, que el establecimiento gestionó públicamente con una respuesta detallada donde explicaba su política al respecto. Este tipo de transparencias, guste o no, revela una gestión activa de la reputación del local.

Horarios y accesos

El Mordisco abre de lunes a viernes en dos turnos: de 10:30 a 15:00 y de 19:30 a 23:00. Los sábados y domingos permanece cerrado, lo que puede resultar incómodo para quienes visitan Salamanca en fin de semana. Está situated en una zona de paso del barrio antiguo, cerca de la Universidad Pontificia y a pocos minutos de la Plaza Mayor, lo que lo convierte en una parada estratégica para quien recorre el centro histórico. Dispone de servicio de comida para llevar limitado y está preparado para servir en mesa tanto en el interior como en la terraza.

En definitiva, Taberna El Mordisco representa una forma de entender la hostelería de barrio que ya escasea en muchas ciudades españolas. No pretende ser más de lo que es: un sitio donde se come bien, se paga poco, se bebe con calidad y se respira un ambiente genuino. Para quienes visiten Salamanca buscando restaurantes y bares auténticos alejados del bullicio turístico, esta taberna ofrece una experiencia que combina sabor, precio y carácter en proporciones difíciles de igualar.

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