Melilla y Fez
AtrásMelilla y Fez es uno de los establecimientos gastronómicos más singulares y reconocidos del Casco Viejo de Bilbao. Ubicado en la calle Iturribide número 7, este bar y restaurante se ha convertido en una parada obligatoria para quienes buscan experimentar la auténtica esencia de la cocina bilbaína con un toque exótico que fusiona tradiciones culinarias del norte de África y del País Vasco.
La historia de este local es tan fascinante como sus creaciones gastronómicas. Fue fundado a finales de los años 60 por una familia originaria de Melilla, ciudad española situada en el norte de África, de donde deriva su nombre. El fundador, un marroquí que llegó a Bilbao en los años 60, convirtió este pequeño establecimiento en un referente de la gastronomía bilbaína, siendo uno de los locales más arraigados y querencia de la ciudad durante más de cinco décadas.
La especialidad: Pinchos Morunos
Sin lugar a dudas, el producto estrella de Melilla y Fez son sus emblemáticos pinchos morunos. Estos bocados consisten en trozos de carne de cordero ensartados en un pincho y asados a la brasa sobre carbón vegetal, aliñados con una mezcla de especias de origen marroquí que les confiere ese sabor tan particular y auténtico. Lo que diferencia a este establecimiento de otros bares de pinchos es que cada pincho moruno se elabora al momento y a la vista del cliente, permitiendo apreciar el proceso de preparación que incluye el chisporroteo del carbón y los aromas que inundan el local.
Los comensales pueden elegir entre la versión clásica o la versión picante, siendo esta última la preferida por quienes disfrutan de los sabores intensos. La salsa picante elaborada por el propio local es otro de los puntos destacados según las opiniones de los visitantes. Además, el toque de limón que accompanies a estos pinchos aporta un contrapunto fresco que equilibra perfectamente el sabor.
Variedad en la carta
Aunque los pinchos morunos son la razón principal por la que la mayoría de clientes visitan este local, la carta ofrece otras opciones igualmente recomendables. Entre ellas destacan las tortillas, especialmente la tortilla de quesos que resulta especialmente apreciada por los paladares más exigentes. También es posible encontrar tortillas rellenas de queso que resultan generosas en porción y exquisitas en sabor.
Los amantes del queso valorarán especialmente la variedad disponible, destacando el queso idiazabal entre las opciones. Los pinchos de champiñón son otra alternativa que ha conquistado a numerosos visitantes, los describen como casi al nivel de los morunos en cuanto a calidad. Completan la oferta diversas tapas, raciones y la posibilidad de elaborar bocadillos con los pinchos morunos.
Ambiente y ubicación
El local dispone de un espacio interior que, aunque algunos visitantes lo describen como pequeño, posee un encanto rústico y tradicional que invita a sentirse como en casa. En los meses de verano, el establecimiento cuenta con una terraza exterior que permite disfrutar del ambiente del Casco Viejo bilbaíno mientras se saborean sus especialidades. El ambiente descrito por los clientes es siempre animado, con una mezcla de localeños y visitantes que convierten la experiencia en algo especial.
Un detalle a destacar es que el local permite la entrada de perros, lo cual resulta práctico para los dueños de mascotas que desean disfrutar de una tarde o noche en el barrio. La ubicación en la calle Iturribide, en el barrio de Ibaiondo, sitúa al establecimiento en una zona tranquila pero perfectamente comunicada dentro del histórico Casco Viejo.
Servicio y atención al cliente
El personal de Melilla y Fez recibe elogis por su amabilidad y eficiencia. Los trabajadores son descritos como encantadores, amables y siempre dispuestos a atender con una sonrisa, incluso en los momentos de mayor afluencia. La atención rápida y profesional permite que, a pesar de la popularidad del local y la habitual presencia de clientes, el servicio sea fluido y sin esperas excesivas.
No obstante, entre las opiniones negativas cabe señalar que algún visitante ha experimentado problemas de atención puntuales, aunque estos casos parecen ser aislados y no representan la tónica general del servicio.
Aspectos a considerar
Existen algunos detalles prácticos que los futuros visitantes deben tener en cuenta. El sistema de pago puede resultar algo confuso para quienes desconocen el local, ya que los pinchos morunos se abonan en un mostrador separado del de las bebidas. También existe un pedido mínimo de cinco euros para el pago con tarjeta, aspecto que algunos clientes han criticado por considerarlo limitante.
En cuanto a los precios, el nivel 1 indicado en la clasificación sugiere una oferta económica. Los pinchos morunos tienen un precio por unidad que oscila según las épocas, situándose en torno a los 2,5 a 3 euros. Por menos de diez euros es posible hacer una comida satisfactoria combinando pinchos y bebidas, lo cual representa una excelente relación calidad-precio.
Horarios y accesibilidad
El establecimiento abre sus puertas de martes a domingo, permaneciendo cerrado los lunes. El horario de cocina abarca dos turnos: de 12:00 a 15:00 horas para el servicio de mediodía, y a partir de las 18:00 horas para la cena. Los viernes y sábados el local extiende su horario hasta la medianoche, mientras que los domingos cierra tras el servicio de mediodía. El local cuenta con entrada accesible para personas con movilidad reducida.
Melilla y Fez representa una experiencia gastronómica auténtica e irrepetible en el corazón de Bilbao. Su combinación única de tradiciones culinarias, la calidad de sus pinchos morunos, el ambiente acogedor y los precios razonables lo convierten en una opción destacada tanto para localeños como para visitantes. Es un local que ha trascendido generaciones, como evidencian los testimonios de clientes que llevan treinta años visitándolo y ahora llevan a sus propios hijos. Visitar este establecimiento es adentrarse en la historia gastronómica de Bilbao mientras se disfruta de uno de los mejores pinchos morunos de la ciudad.