La Esquinica
AtrásLa Esquinica es uno de los bares de tapas más emblemáticos y reconocidos de Barcelona, ubicado en el Passeig de Fabra i Puig, en el barrio de Nou Barris. Este establecimiento, con una trayectoria que comenzó en 1972, ha logrado mantenerse como referente de la gastronomía tradicional catalana y aragonesa durante más de cinco décadas, convirtiéndose en un punto de encuentro imprescindible para los amantes del tapeo auténtico.
Lo primero que destaca de La Esquinica es su impresionante variedad de tapas caseras, con una carta que supera las 50 opciones diferentes. Entre las más destacadas por los clientes se encuentran las célebres patatas bravas, consideradas por muchos como unas de las mejores de Barcelona, presentadas con un alioli generoso y un toque de pimentón picante que marca la diferencia. Otros platos que generan opiniones entusiastas son los chipirones, los chocos, las croquetas de diversos tipos (jamón, gambón, cocido, rabo de toro), las navajas, el pulpo a la gallega, la bomba y las anchoas del Cantábrico.
El establecimiento también ofrece una selección de carnes como lacón, morros, oreja, longaniza y chistorra de Navarra, além de productos del mar cuidadosamente preparados. La oferta se complementa con postres caseros como la tarta de queso, la crema catalana y el pudding de coco, que cierran cualquier comida con broche de oro.
En cuanto al servicio, La Esquinica presume de una velocidad excepcional: los pedidos llegan a la mesa en apenas unos minutos, algo que los clientes valoran enormemente, especialmente cuando el local está a rebosar. El personal, en su mayoría profesionales con años de experiencia, ofrece un trato generalmente cercano y amable. Varios trabajadores como Luis, Laura, Guillermo, Gabino, Ramón o Lucía son mencionador específicamente en las reseñas por su excelente atención al cliente.
El ambiente del local es típicamente Barcelonés: bullicioso, animado y con ese encanto de bar de barrio que tanto se valora. Las mesas están bastante juntas, lo que contribuye a una atmósfera festiva y sociable. Dispone tanto de un amplio salón interior como de una terraza exterior, esta última especialmente popular en los meses más cálidos. La decoración mantiene un estilo rustico tradicional que evoca los bares clásicos de toda la vida.
Respecto a los aspectos a considerar antes de visitar La Esquinica, es fundamental saber que no se aceptan reservas. Esto significa que, especialmente durante las horas punta (a partir de las 14:00 o las 21:00), es probable encontrarse con colas significativas. El sistema actual funciona con tickets numerados, similar al de las pescaderías tradicionales, lo que permite gestionar el flujo de clientes de manera ordenada. La recomendación de los habituales es llegar temprano, idealmente antes de las 13:00 para comer o antes de las 20:00 para cenar.
El nivel de precios se considera moderado, con tapas que oscilan entre los 4 y los 7 euros aproximadamente. La mayoría de los clientes coinciden en que la relación calidad-precio es excelente, con raciones generosas que permiten compartir y probar múltiples opciones sin que el gasto se dispare. Para grupos de 6-8 personas, la cuenta suele rondar los 15-25 euros por persona incluyendo bebidas.
Entre las críticas negativas que se pueden encontrar, algunas personas mencionan que certainas tapas pueden llegar frías o ligeramente recalentadas en momentos de alta demanda, y hay quienes sugieren que el nivel de algunos platos ha disminuido ligeramente con el tiempo. También hay reseñas pointing out que certainos platos específicos, como las bravas, pueden variar en intensidad dependiendo del día o del turno. El interior puede resultar ruidoso debido a la acumulación de clientes, algo inevitable en un local tan popular.
También es importante señalar que algunos visitantes han reportado experiencias negativas con ciertos miembros del personal, aunque parecen ser situaciones aisladas. La mayoría de los clientes valoran positivamente la amabilidad y eficiencia del equipo.
La Esquinica ofrece servicios de comida para llevar y delivery, siendo accesible a través de plataformas como Glovo. El horario de cocina es ininterrumpido desde las 8:00 hasta la medianoche, lo que permite tapear a cualquier hora del día o la tarde, algo muy valorado por quienes trabajan en la zona o buscan una parada para picar algo entre horas.
La Esquinica representa la esencia del tapeo tradicional Barcelonés: un local con historia, producto de calidad, precios razonables y un ambiente único que resiste frente a las modas culinarias actuales. Si buscas tapas auténticas en un ambiente de bar de toda la vida y no te importa esperar un poco o llegar temprano, este es un destino que no defrauda. Eso sí, conviene ir con mentalidad de bar y sin prisas, porque la experiencia forma parte del encanto de este clásico de Nou Barris.