La Ermita Tapas Bar
AtrásLa Ermita Tapas Bar es un establecimiento situado en la Avenida Central número 63 de Tías, en la isla de Lanzarote. Este local, que según algunos clientes lleva más de 20 años ofreciendo su propuesta gastronómica, se ha consolidado como una referencia fundamental para quienes buscan tapas de calidad en el municipio. Con una calificación de 4,6 puntos basada en cerca de 2000 reseñas, el establecimiento mantiene una trayectoria destacada que merece ser analizada en profundidad.
El horario de La Ermita Tapas Bar comprende de martes a sábado, abriendo sus puertas desde las 14:00 hasta las 23:00 horas. Los lunes y domingos permanece cerrado, algo que algunos visitantes han reportado como un inconveniente, especialmente aquellos que desean visitar el local durante el fin de semana completo. Esta información resulta relevante para planificar cualquier visita y evitar sorpresas desagradables.
Propuesta gastronómica
La carta de este bar de tapas ofrece una variedad notable de opciones que van desde las tradicionales raciones y medias raciones hasta una extensa selección de pintxos que se exponen en vitrina, permitiendo al cliente visualizar antes de pedir. Los clientes destacan que existe una oferta significativa fuera de carta, con especialidades que no aparecen en el menú pero que el personal comunica directamente, algo que varios visitantes consideran uno de los grandes atractivos del local.
Entre los platos más celebrados se encuentran el cuadrado de hojaldre con espinacas y queso de cabra, considerado por muchos como el plato estrella del establecimiento. Las vueltas de ternera con salsa de higos también reciben halagos constantes, al igual que los pintxos de gamba con queso brie, el de croqueta y el de solomillo. Los calabacines rellenos, las tortillas rellenas con diversas combinaciones y el pastel de puerros con queso brie completan un repertorio que satisfies diversos gustos.
El queso de cabra con mermelada de higos aparece mencionado repetidamente en las reseñas como una combinación imprescindible. Otros platos que generan entusiasmo incluyen el atún en adobo, el solomillo de cerdo con salsa de pimienta, los garbanzos con chorizo, el queso asado a la plancha y las setas al ajillo. Para los amantes de los postres, las tartas de queso y chocolate caseras reciben críticas excepcionales.
Relación calidad-precio
Uno de los aspectos más valorados por los clientes es la excelente relación calidad-precio que ofrece La Ermita Tapas Bar. Con un nivel de precios categorizado como 2 sobre 4, los visitantes reportan salidas por aproximadamente 15-20 euros por persona que incluyen múltiples tapas, algún pintxo e incluso postre. Esta accesibilidad económica, especialmente notable para los estándares turísticos de Lanzarote, convierte al local en una opción atractiva tanto para locales como para visitantes de la isla.
Varios clientes remarcan que han comido por menos de 30 euros para dos personas, considerando las cantidades generosas que ofrece el establecimiento. Las medias raciones son suficientemente abundantes para compartir, permitiendo probar una mayor variedad de platos sin comprometer el presupuesto. Esta política de porciones generosas a precios ajustados parece ser parte fundamental de la filosofía del negocio.
Atención al cliente
El personal de La Ermita Tapas Bar recibe elogios prácticamente unánimes en las reseñas. Los visitantes destacan la amabilidad, eficiencia y profesionalismo del equipo, mencionando especialmente a miembros como Carlos, Carmen y Sandra. Los empleados son descritos como cercanos, serviciales y capaces de recomendar platos con conocimiento del producto, además de explicar detalladamente las opciones disponibles, especialmente aquellas fuera de carta.
Sin embargo, existen algunas reseñas que reportan experiencias menos satisfactorias. Un visitante indicó haber esperado cierto tiempo para ser atendido al hacer el pedido, mientras que otro cliente mencionó haber recibido un trato inadecuado cuando intentó cenar un sábado a las 20:30 horas, aunque desde el establecimiento respondieron que el local estaba completo con reservas previas. Estos casos aislados contrastan con la abrumadora mayoría de opiniones positivas sobre el servicio.
Ambiente y estructura del local
El establecimiento cuenta con un local acogedor y bien decorado, según describen los visitantes. Dispone de una pequeña terraza que ha sido apreciada por quienes prefieren comer al aire libre. La decoración incluye elementos cuidado como flores y una barra de madera elegante que aporta calidez al espacio interior.
El local se describe como tipo tasca, con un ambiente tranquilo y silencioso que favorece la conversación. Varios clientes mencionan que se llena con frecuencia, especialmente durante las cenas, por lo que la reserva previa se recomienda encarecidamente. Quienes han visitado sin reserva han tenido que esperar o, en algunos casos, no han conseguido mesa.
Consideraciones finales
La Ermita Tapas Bar ofrece una propuesta de comida para llevar además del servicio de comedor, lo que amplía sus opciones para los clientes. También disponibiliza la posibilidad de reserva, siendo esta altamente recomendable especialmente para cenas y fines de semana. El establecimiento es accesible para personas con restricciones alimentarias, con opciones vegetarianas notables y la capacidad de adaptar platos como demuestra la mención de alguien que pudo disfrutar de la comida al cocinar con leche sin lactosa.
Entre los aspectos menos positivos que merecen mención destacan la conveniencia de reservar con antelación, ya que conseguir mesa sin cita previa puede resultar complicado en horas punta. El horario limitado, con cierre los lunes y domingos, puede restrict accessibilidad para algunos visitantes. Algunos clientes también han reportado inconsistencias menores, como un servicio de vino que no siempre coincide con lo solicitado.
En definitiva, La Ermita Tapas Bar representa una opción sólida para quienes buscan comer tapas de calidad en Tías, combinando una oferta gastronómica variada y bien elaborada con precios accesibles y un trato amable por parte del personal. La diversidad de su carta, incluyendo opciones fuera de menú y una excelente selección de pintxos, junto con la calidad evidenciada por la continuidad de sus clientes recurrentes durante décadas, lo posicionan como un lugar recomendable en el panorama gastronómico de Lanzarote.