Isama

Isama

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C. de Joaquín Lorenzo, 68, Fuencarral-El Pardo, 28035 Madrid, España
Bar Bar de tapas Restaurante
8.8 (4842 reseñas)

Isama es un bar de barrio ubicado en la calle Joaquín Lorenzo número 68, en el distrito de Fuencarral-El Pardo, al norte de la capital madrileña. Este establecimiento se ha consolidado como una referencia para quienes buscan tapear sin gastar demasiado, combinando la tradición de los bares clásicos españoles con unas raciones que nada tienen que envidiar a los platos principales de cualquier restaurante. Con una calificación destacada y más de mil setecientas opiniones positivas, ha logrado atraer tanto a vecinos del barrio como a visitantes que llegan atraídos por las recomendaciones en redes sociales y el boca a boca.

Lo primero que llama la atención al llegar a Isama es su ambiente acogedor y genuino. No estamos ante un localmodernista ni sofisticado, sino ante un bar de toda la vida que ha apostado por lo que realmente valora el cliente: cantidad, calidad y un precio justo. La decoración es sencilla, funcional y transmite esa calidez que solo se encuentra en los sitios que llevan décadas siendo el punto de encuentro del vecindario. Además, cuenta con una terraza interior acristalada que resulta especialmente agradable en las noches más frescas, y también dispone de espacio al aire libre para quienes prefieren disfrutar del sol Madrid.

Las tapas: el alma de Isama

Sin duda, el principal atractivo de este bar de tapas radica en la generosidad de sus raciones. Cada consumición viene acompañada de tapas que, lejos de ser un simple amuse-bouche, constituyen prácticamente una comida completa. Los clientes destacan repetidamente que con dos o tres rondas de bebida es posible salir completamente saciado, algo que en pleno centro de Madrid se ha convertido en una rareza. Entre las tapas más mencionadas se encuentran las patatas bravas con sus dos salsas, la tortilla de patata de sabor casero, los montaditos de diversos ingredientes, croquetas de jamón, albóndigas, Ensaladilla rusa y hasta Mini perritos calientes. La variedad es notable y cambia según el momento, lo que invita a volver para descubrir nuevas combinaciones.

Uno de los platos que más revolución ha causado en redes sociales son los famous bocadillos gigantes del establecimiento. Muchos usuarios han compartido imágenes de bocadillos que ocupan prácticamente toda una barra de pan, siendo el de pollo empanado el más repetitions among reviews. Otros favoritos incluyen el de cinta de lomo con queso, calamares y otros fillings que se renuevan constantemente. El precio de estos bocadillos, que ronda los seis euros, resulta verdaderamente competitivo considerando el tamaño y la calidad de los ingredientes utilizados.

Relación calidad-precio imbatible

Con un nivel de precios categoría 1, Isama representa la opción perfecta para quienes desean comer o cenar sin realizar un gran desembolso. Los tercios de cerveza rondan los dos euros con ochenta céntimos, y las consumiciones incluyen tapas tan contundentes que obviaban la necesidad de pedir raciones adicionales. Esta filosofía de ofrecer más por menos ha conquistado a pensionistas, студents и familias numerosas por igual, consolidando una clientela fiel que repite semana tras semana.

Además de las tapas gratuitas con consumición, el establecimiento ofrece un menú del día que según los comensales ofrece una relación calidad-precio igualmente destacable. Platos combinados con opciones variadas permiten almorzar por menos de quince euros incluyendo bebida, una cifra prácticamente inaudita en la zona norte de Madrid donde los precios han experimentado.

Atención al cliente: punto a considerar

Las opiniones sobre el servicio en Isama presentan cierta polarización que merece ser analizada con objetividad. Por un lado, una amplia mayoría de reseñas resalta la amabilidad del personal, especialmente de camareras como Mary, Yvonne o la conocida como la chica rubia, quienes habrían atendido con dedicación incluso en momentos de máxima saturación del local. Múltiples usuarios destacan que, a pesar de la carga de trabajo, nunca perdieron la sonrisa ni la atención personalizada.

Sin embargo, existen también voces críticas que señalan ciertas deficiencias en el servicio. Algunos clientes reportan tiempos de espera prolongados, especialmente durante los fines de semana cuando la ocupación es máxima. Otros mencionan inconsistencias en la entrega de tapas, donde en ocasiones no se sirvió la segunda ronda de aperitivos o se olvidaron pedidos. También hay quejas puntuales sobre actitudes poco cordiales de algunos empleados, particularmente cuando el local estaba especialmente concurrido. Estas reseñas negatives, aunque minoritarias, sugieren que el establecimiento podría beneficiarse de incorporar más personal durante las horas punta para mantener la calidad de servicio que sus clientes esperan.

Horario amplio y servicios adicionales

Isama abre sus puertas de lunes a viernes desde las nueve y media de la mañana hasta la medianoche, los sábados desde las diez hasta las dos de la madrugada, y permanece cerrado los domingos. Este horario extenso permite disfrutarlo tanto para desayunar como para merendar, comer o cenar, convirtiéndose en un lugar versátil para cualquier momento del día. Los usuarios mencionan haber disfrutado de excelentes desayunos compuestos por pinchos de tortilla café, así como de cenas completas bien entrada la madrugada durante el fin de semana.

Entre los servicios adicionales, destaca la posibilidad de realizar pedidos para llevar, una opción que ha ganado relevancia entre los vecinos que prefieren disfrutar de los famous bocadillos en casa. También ofrecen la posibilidad de reserva, lo que resulta útil para grupos numerosos que desean garantizar mesa en horarios de alta demanda.

Qué pedir en Isama: recomendaciones de los expertos

Si visitas Isama por primera vez, es fundamental. Los habitualeers coinciden en que no puedes irte sin probar los montaditos o bocadillos gigantes, especialmente el de pollo empanado que se ha convertido en el plato estrella del local. Las croquetas de jamón también reciben elogios generalizados, al igual que las patatas dos salsas y la tortilla de patata. Para quienes buscan opciones más contundentes, las alitas de pollo, los huevos rotos con chistorra y la tosta de sobrasada con queso brie representan opciones excelentes.

En cuanto a dulces, varios clientes mencionan la tarta de queso como cierre perfecto para la comida, describiéndola como una delicia que invita a repetir. Por supuesto, ninguna visita a un bar Madrid sería completa sin acompañar las consumiciones con los clásicospinchos de tortilla o las siempre bienvenidas aceitunas y chicharrones.

Aspectos a mejorar

A pesar de la valoración generalmente positiva, Isama presenta algunos puntos donde podría avanzar para consolidar su posición como referente del tapeo low-cost en Madrid. La limitada capacidad del personal surge constantemente en las reseñas menos favorables, sugiriendo que incorporar uno o dos empleados adicionales durante los turnos de mayor actividad mejoraría significativamente la experiencia del cliente. Algunos usuarios también señalan que ciertas tapas, como las bravas, pueden variar en textura dependiendo del momento de la visita, lo que sugiere la necesidad de estandarizar algunos procesos en cocina.

Otro aspecto mencionado es la falta de opciones vegetarianas explícitas en la carta, algo que podría limitar el atractivo del local para ciertos grupos de comensales. Aunque ofrecen tortilla y algunas verduras, la carta general está claramente orientada hacia productos cárnicos y de charcutería.

Isama representa una de esas excepciones que confirman la regla: un bar de barrio que ha logrado mantenerse fiel a sus principios de generosidad y buen hacer hostelero en una ciudad donde la masificación turística y los precios disparados amenazan con extinguir los sitios auténticos. Su propuesta de tapas ilimitadas con consumición y bocadillos de tamaño generoso a precios de barrio lo convierten en una parada obligatoria para quienes buscan comer bien sin arruinarse. Eso sí, es recomendable evitar las horas punta del fin de semana si se busca una experiencia más relajada, o directamente armarse de paciencia sabiendo que la espera merecerá la pena. Sin duda, un local que merece ser preservado como ejemplo de lo mejor de la gastronomía Madrid de siempre.

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