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Cervecería Mahoudrid

Cervecería Mahoudrid

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C. de la Hiedra, 5, Chamartín, 28036 Madrid, España
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3.6 (510 reseñas)

La Cervecería Mahoudrid, situada en la Calle de la Hiedra número 5, en el barrio de Chamartín de Madrid, es un establecimiento que forma parte de la cadena de cervecerías Gambrinus vinculadas a la marca Mahou. Este local se encuentra estratégicamente ubicado dentro de la estación de Chamartín, lo que le confiere un carácter claramente orientado a un público de paso: viajeros que esperan trenes, personas que utilizan el Cercanías o el metro, y vecinos de la zona que buscan una opción rápida para desayunar, comer o tomar algo.

El horario de la cervecería es extenso, abriendo sus puertas desde las 7 de la mañana hasta las 10 de la noche, todos los días de la semana. Esta amplitud horaria permite acudir tanto para un desayuno temprano como para una cena tardía. Entre sus servicios, ofrece comida para comer en el local, cerveza de barril de marcas como Mahou y Heineken, vinos, y una variedad de platos y raciones propias de la gastronomía española tradicional.

Lo positivo del establecimiento

A pesar de la abrumadora cantidad de críticas negativas, es justo señalar que algunos clientes han destacado aspectos positivos de la Cervecería Mahoudrid. Varios usuarios han mencionado la amabilidad y profesionalidad de determinados empleados, citando nombres como Alberto o Manuel, quienes han demostrado un trato correcto y eficiente. Algunos visitantes también han valorado positivamente la rapidez del servicio en momentos de menor afluencia, así como la amabilidad de ciertos camareros con más experiencia en el sector.

En cuanto a la oferta gastronómica, hay quienes han considerado que determinados platos del menú del día, con precios alrededor de los 10,90 euros, ofrecen una relación calidad-precio aceptable para ser un establecimiento de estación. Algunos clientes han señalado que la crème de verduras parecía casera y estaba bien temperatura, y que ciertos bocadillos, como el de jamón ibérico, resultan sabrosos. También se ha destacado la presencia de cerveza Mahou Maestra de barril, considerada una opción de calidad dentro de la carta de bebidas.

Otros aspectos positivamente valorados incluyen la luminosidad del local, la disponibilidad de aire acondicionado en días de calor extremo, y la posibilidad de cargar el móvil mientras se consume. Para viajeros con tiempo de espera entre trenes, puede representar una opción de comida para llevar o consume in situ relativamente cómoda.

Las sombras: problemas recurrentes

La realidad es que las opiniones negativas superan con creces a las positivas en este establecimiento. El problema más repetido por los clientes es la relación calidad-precio. Numerosos visitantes coinciden en que los precios son desproporcionados, comparándolos con los de un aeropuerto o incluso superándolos. Desayunos simples con café en taza pequeña, bollos congelados y zumo han alcanzado importes de casi 7 euros, mientras que un simple bocadillo de jamón puede superar los 5 o 6 euros. Muchas reseñas utilizan términos como «robo», «estafa» o «abuso» para describir esta cuestión.

El servicio de atención al cliente constituye otro punto crítico ampliamente condenado. Las quejas abarcan desde camareros que ignoran a los clientes, pasan de largo sin atender, ignoran las colas establecidas para atender a quien acaba de llegar, responden con mala educación, ignoran el castellano, o simplemente carecen de cualquier voluntad de servir. Hay reseñas que describen esperas de más de 15 minutos para ser atendidos, y otras donde los empleados incluso se niegan a realizar tareas básicas como calentar un potito para un bebé o proporcionar un vaso de agua.

La limpieza y higiene del establecimiento generan seria preocupación entre los visitantes. Son frecuentes las denuncias sobre mesas sucias con restos de comida de clientes anteriores, platos con restos de chocolate de otros comensales, máquinas de zumo con aspecto descuidado, y en general un ambiente descuidado. Un usuario llegó a señalar que la ensalada de su plato tenía la lechuga «quemada», mientras que otros detectaron pollo con olor raro, poca cocción, o productos claramente congelados y recalentados de forma deficiente.

La calidad de la comida también deja mucho que desear según la mayoría de las reseñas. Los pinchos de tortilla son descritos como «resecos», «secos como la selva», o directamente incomestibles. Los bocadillos resultan pequeños, con cantidades simbólica de ingredientes: una loncha ridícula de jamón, pimientos inexistentes, o pan precocinado y de mala calidad. Hay quejas sobre carne sabía mal, майonesa de inferior calidad, Potatoes congeladas de siempre, y hasta flanes envasados de sabor desagradable.

Aspectos a considerar antes de visitar

Si decides acudir a la Cervecería Mahoudrid, es importante que sepas que te enfrentarás a un establecimiento con precios de estación, significativamente más altos que en bares convencionales de la capital. La calidad gastronómica no destaca especialmente, y el servicio puede resultar irregular, dependiendo enormemente del turno y de la persona que te atienda. La experiencia de algunos usuarios sugiere que hay días y horarios donde el servicio mejora notablemente, mientras que otros acumulan quejas de principio a fin.

Para quienes buscan opciones similares en la zona, la estación de Chamartín ofrece alternativas como el cercano bar Rodilla o las máquinas expendedoras, que según algunos visitantes ofrecen mejor relación calidad-precio. Incluso la cafetería del tren puede resultar una opción preferible en ciertos casos. Si tu presupuesto es limitado o tienes poco tiempo, probablemente sea más recomendable buscar alternativas fuera de la estación o directamente acudir a otro establecimiento.

En definitiva, la Cervecería Mahoudrid representa una opción de hostelería de paso que cumple una función práctica para quienes necesitan comer o beber algo dentro de la estación de Chamartín, pero que dista mucho de ofrecer una experiencia gastronómica satisfactoria. Sus precios elevados, su servicio inconstante y sus problemas de limpieza la convierten en una que debe valorarse cuidadosamente antes de decidir visitarla.

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