Bar Mesón Molinero
AtrásEl Bar Mesón Molinero es un establecimiento clásico del barrio del Zaidín en Granada, situado en la calle Pintor Hermenegildo Lanz, número 9, en una zona que ha visto crecer a generaciones de granadinos y que se mantiene como punto de encuentro para quienes buscan disfrutar de la gastronomía tradicional sin salir del vecindario. Con una calificación de 4,2 sobre 5 basada en más de 800 reseñas, este local ha logrado posicionarse como una opción destacada en una zona donde las alternativas gastronómicas no siempre cumplen con las expectativas de los comensales.
El Mesón Molinero destaca principalmente por ofrecer tapas abundantes y de buena calidad, algo que en la cultura culinaria granadina resulta fundamental. Los clientes coinciden en que las raciones son generosas y que el precio se mantiene en niveles razonables para lo que ofrecen, situándose en un nivel de precio accesible para la mayoría de bolsillos. Entre los platos más elogiados se encuentran el jamón asado casero, considerado por numerosos visitantes como uno de los mejores del barrio, las patatas rellenas, el huevo frito con patatas a lo pobre, el cazón, los rejos, el bacalao, las cortezas, las albóndigas, las croquetas, el revuelto de bacalao con gambas y las tostas como la de lomo con brie o la de sardina ahumada. La variedad de tapas, tanto de carne como de pescado, permite adaptarse a diferentes gustos, aunque es importante señalar que no existe una carta escrita de tapas, sino que el personal las comunica directamente al cliente.
El establecimiento cuenta con una terraza amplia que resulta especialmente atractiva durante los meses más cálidos, aprovechando el espacio de una plaza que le otorga un ambiente tranquilo y agradable. También dispone de interior climatizado con estufas para los días más frescos, lo que permite todo el año con comodidad. La limpieza del local es otro de los aspectos positivos que destacan los visitantes, aunque algunos mencionan incidencias puntuales en este sentido durante momentos de alta ocupación.
Uno de los puntos fuertes del Bar Mesón Molinero es su entorno tranquilo y familiar, alejado del bullicio turístico del centro de Granada, lo que lo convierte en un lugar ideal para quienes prefieren disfrutar de la gastronomía local sin las prisas ni los precios elevados de las zonas más comerciales. La ubicación cercana al campo de fútbol Los Cármenes añade un componente deportivo al local, atrayendo tanto a vecinos del barrio como a aficionados que asisten a los partidos del Granada CF.
En cuanto al servicio, las opiniones se dividen considerablemente. Muchos clientes resaltan la amabilidad y profesionalidad del personal, mencionando a empleados específicos como José, Sergio, Ramón o un camarero argentino que ha dejado una impresión particularmente positiva por su atención y simpatía. La dueña y su hija también reciben elogios constantes por su trato cercano y personalizado. Sin embargo, un número significativo de reseñas critica la lentitud del servicio, especialmente cuando hay mucha demanda, señalando que en ocasiones el personal es insuficiente para atender a todos los comensales con la rapidez esperada. Hay quejas recurrentes sobre la falta de atención en la terraza, clientes que esperan largo tiempo para ser atendidos o que experimentan actitudes poco amables por parte de ciertos empleados.
La organización del establecimiento presenta algunas áreas de mejora según los testimonios de los clientes. Varios visitantes indican que no es posible elegir tapa cuando el local está muy lleno, ya que se sirve lo que la cocina prepara en ese momento. También hay reseñas que mencionan la ausencia de ciertas tapas durante días de máxima ocupación, como los partidos de fútbol, cuando la cocina no puede asumir toda la demanda. Algunos clientes también señalan que la primera tapa no se puede elegir, aunque a partir de la segunda ronda sí hay más libertad de selección.
El sistema de cobro ha generado cierta controversia. Mientras que la mayoría de visitantes pagaron entre 20 y 30 euros por dos personas considerando bebida, tapas y raciones, hay quienes cuestionan la transparencia del mismo al no enseñarse el ticket antes de pagar. Un cliente indicó haber pagado 26 euros por dos personas sin ver el desglose, y otros mencionan precios que no cuadran con lo consumido, aunque estos casos parecen ser puntuales y no la norma general.
el Bar Mesón Molinero representa una opción sólida para tapear o comer en el Zaidín, con una propuesta basada en la abundancia de sus tapas, precios accesibles y un ambiente de barrio auténtico. Sus puntos fuertes residen en la calidad de elaboración de muchos de sus platos y la generosidad de las raciones, mientras que las áreas de mejora se concentran en la capacidad de atención durante horas punta y la consistencia en el servicio. Es recomendable para quienes buscan comida casera granadina sin pretensiones, aunque conviene ir con paciencia si se посещает durante momentos de alta ocupación o eventos deportivos.