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Asociación de Vecinos

Asociación de Vecinos

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Calle Caballero de Illescas, 47, Pl. Cerámicas Mensaque, n°7, 41010 Sevilla, España
Bar Bar de tapas Bar restaurante Restaurante
7.8 (527 reseñas)

La Asociación de Vecinos del Tardón es un establecimiento con una propuesta singular en el barrio de Triana, en Sevilla. Funcionando tanto como bar como restaurante, este lugar se ha convertido en un punto de encuentro para los vecinos de la zona, ofreciendo una experiencia de tapeo tradicional con toques caseros que recuerda a los establecimientos de siempre.

Ubicado en la Plaza Cerámicas Mensaque, el local cuenta con una estratégica terraza exterior que resulta perfecta para quienes visitan el lugar con niños, ya que dispone de un parque infantil justo delante. Esta característica lo posiciona como una opción ideal para familias que buscan disfrutar de una comida o cena sin renunciar a la comodidad de tener a los pequeños entretenidos cerca. El interior del local dispone de un amplio salón que también se utiliza como espacio para celebraciones y eventos especiales, e incluso ofrece actividades como clases de baile y cante.

En cuanto a su oferta gastronómica, el establecimiento trabaja con una carta de tapas que incluye platos muy variados y elaborados. Entre las opciones más valoradas por los clientes destacan las croquetas de merluza, las berenjenas con miel (consideradas por algunos como las mejores que han probado), el timbal de verduras con queso de cabra, las costillas a baja temperatura, las alcachofas confitadas con jamón, las piruletas de pollo con salsa de mostaza y miel, el atún gratinado con alioli, la pavía de bacalao, los buñuelos de gambas al ajillo, la carne asada con mojo picón y los caracoles. También se pueden encontrar guisos diarios y un entrecot que ha recibido por su sabor y calidad. La relación calidad-precio es uno de los puntos fuertes del local, con precios populares que permiten disfrutar de una buena mesa sin gastar demasiado.

El horario del establecimiento es bastante amplio, abriendo sus puertas desde las 8 de la mañana hasta la 1 de la madrugada todos los días de la semana. Esta amplitud horaria permite acudir tanto para desayunar, almorzar como para cenar. Además, ofrecen servicio de comida para llevar, reservas y servicio en mesa, adaptándose a diferentes necesidades de los clientes.

Sin embargo, es importante señalar algunos puntos negativos que se han repetido en diversas reseñas. Uno de los aspectos más críticos es la inestabilidad que ha sufrido el establecimiento tras un cambio de titularidad. Según varios clientes asiduos, la calidad del servicio y de la comida ha experimentado variaciones significativas dependiendo de quién gestionaba el local en cada momento. Esto ha generado experiencias dispares entre los visitantes.

Respecto al servicio, algunos usuarios han reportado tiempos de espera excesivamente largos, llegando incluso a las dos horas para recibir ciertos platos. También se han mencionado olvidos en los pedidos y una carta que, en ciertos períodos, se ha quedado demasiado escasa, limitándose a montaditos y patatas fritas sin apenas variedad. La falta de empatía de parte del personal en determinadas ocasiones también ha sido objeto de queja, así como el hecho de que algunos trabajadores fumen en la misma puerta del establecimiento.

La cuestión de los precios ha sido motivo de debate. Aunque la mayoría valora positivamente la economía del local, hay quienes cuestionan que, al tratarse de una asociación de vecinos, se disfruten de beneficios fiscales que no están disponibles para otros negocios de restauración, lo que supuestamente explicaría los precios populares. Por otro lado, algunos visitantes han señalado que el local no acepta pago con tarjeta, lo cual puede resultar incómodo.

También hay que mencionar las molestias acústicas que el establecimiento genera en el vecindario, especialmente por las noches. Varios residentes de edad avanzada del barrio se han quejado del ruido procedente de los veladores y de la animación del local hasta altas horas de la madrugada, arrastrando sillas y gritando.

En definitiva, la Asociación de Vecinos del Tardón representa una opción interesante para quienes buscan un bar o restaurante de barrio con ambiente familiar, buena terraza y precios accesibles en el corazón de Triana. No obstante, la inconsistencia en la calidad del servicio y algunos problemas de organización invitan a tomar ciertas precauciones antes de visitarla, especialmente si se trata de una ocasión especial.

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