Restaurante Quince Nudos
AtrásEl Restaurante Quince Nudos se encuentra ubicado en la Calle Avelina Cerra, número 6, de la localidad costera de Ribadesella, en el corazón de Asturias. Este establecimiento gastronómico ha logrado destacar en una zona donde la competencia en materia de restauración es notable, gracias a una propuesta que combina la tradición culinaria asturiana con elaboraciones más contemporáneas y una clara especialización en arroces de autor. Con una puntuación de 4,4 sobre 5 basada en más de mil reseñas, el restaurante ha consolidado su reputación como una de las opciones más interesantes para quienes buscan una experiencia culinaria diferente en la costa oriental asturiana.
La propuesta gastronómica de Quince Nudos gira principalmente en torno a los arroces, considerados por muchos comensales como el principal atractivo del establecimiento. El chef Bruno Lombán ha desarrollado una carta de arroces que incluye variedades como el arroz con bogavante, arroz con carrilleras, arroz con anguila y foie, arroz del Señorito, arroz con rabo de toro y arroz negro, entre otros. Las elaboraciones se realizan con agua de mar filtrada y se cocinan en horno, buscando un punto de cocción preciso que muchas opiniones destacan como excelente. Esta especialización en el grano ha posicionado al restaurante como un referente para los amantes de los arroces caldosos y melosos en Asturias.
Más allá de los arroces, la carta ofrece entrantes que no decepcionan. Las croquetas de pitu caleya reciben elogios constantes por su cremosidad y sabor intenso, convirtiéndose en uno de los platos más solicitados. Otros entrantes destacados incluyen el pulpo a la gallega, la alcachofa glaseada, el carpaccio de gamba roja con piparra helada y ajo asado cítrico, y la oreja guisada con различных preparaciones. El volcán de chocolate blanco y la tarta de queso horneada son los postres que más menciones positivas reciben, aunque algunos comensales han señalado que la calidad de los postres puede variar.
El ambiente del restaurante es acogedor y tranquilo, con una decoración que combina toques marinos sin caer en lo tópico. Las mesas lucen manteles de lino blanco y la vajilla se renueva según los platos servidos, detalles que evidencian una preocupación por la presentación. Sin embargo, algunos visitantes mencionan que el interior puede resultar algo frío en determinadas épocas del año, y la ubicación en un callejón secundario de Ribadesella hace que el local no destaque visualmente desde la calle, algo que puede decepcionar a quienes buscan un restaurante con encanto exterior. No dispone de terraza amplia, aunque cuenta con unas pocas mesas al aire libre que algunos clientes disfrutan especialmente.
El servicio de sala, liderado por Sergio Gabarri, recibe mayoría de opiniones positivas. Los comensales valoran la amabilidad, profesionalismo y conocimiento del personal, que ofrece recomendaciones acertadas sobre platos y maridajes. Se destaca especialmente la capacidad del equipo para atender necesidades dietéticas especiales, incluyendo alergias e intolerancias alimentarias, preparando menús personalizados cuando es necesario. La atención al detalle en cuanto a la explainación de cada plato y la dedicación para que la experiencia sea satisfactoria son aspectos que repetidos visitantes subrayan positivamente.
La carta de vinos es amplia y variada, con más de 400 referencias que incluyen desde tintos riojanos hasta blancos gallegos, pasando por manzanillas, olorosos y opciones internacionales como Pouilly-Fumé. El personal de sala está preparado como sumiller para asesorar sobre el maridaje más adecuado con cada elaboración. Esta propuesta vinícola complementa correctamente la oferta gastronómica y justifica, al menos parcialmente, el posicionamiento de precios del establecimiento.
En cuanto a los aspectos negativos, el precio constituye la queja más recurrente entre los visitantes. Con un nivel de precios de 4 sobre 5, Quince Nudos se posiciona en un segmento superior al promedio de la zona. Los arroces pueden oscilar entre 40 y 60 euros dependiendo de la elaboración, y el menú degustación alcanza los 90 euros por persona incluyendo pan y agua. Varios comensales consideran que las raciones son escasas en relación con lo pagado, quedando con sensación de hambre tras una comida que no resulta económica. Las croquetas, por ejemplo, tienen un precio de 3 euros la unidad, lo cual algunos definen como excesivo.
El servicio de pan y agua, que se cobra por persona independientemente de la cantidad consumida, también generaOpiniones divididas. Si bien desde el restaurante se indica que el agua está incluida durante toda la comida, hay quienes entienden que este cargo adicional no debería existir en un establecimiento de esta categoría. Algunos visitantes han reportado incidencias menores como cubiertos sucios, aunque estas menciones son puntuales y no representan la tónica general.
La ubicación del restaurante, en un callejón poco transitado de Ribadesella, es otro punto que genera desencuentros. Aunque esto aporta tranquilidad al ambiente, la primera impresión al llegar puede resultar desconcertante, especialmente durante la temporada estival cuando la multitud de visitantes busca opciones de restauración cerca de la playa principal.
Quince Nudos admite reservas y ofrece comida para llevar, lo cual amplía sus opciones de negocio y permite a quienes prefieren comer en otro entorno disfrutar de su cocina. El horario es amplio, permaneciendo abierto siete días a la semana con servicios de almuerzo y cena, aunque los miércoles solo abre al mediodía. Esta flexibilidad horaria facilita la visita tanto para turistas como para vecinos de la zona.
El restaurante cuenta con reconocimiento de Sol Repsol, distinción que avala la calidad de su propuesta gastronómica y que puede ayudar al visitante a calibrar qué esperar del establecimiento antes de realizar su reserva. Este tipo de reconocimientos, aunque no sustituyen la opinión personal, proporcionan una referencia útil para establecer expectativas realistas.
Para familias con niños pequeños, es importante señalar que el restaurante no dispone de меню específico para los más pequeños, y las raciones están pensadas para adultos con appetitos contenidos. Algunos visitantes con niños han salido decepcionados por no encontrar opciones adecuadas para ellos. Tampoco es un espacio especialmente recomendable para grupos grandes, ya que el local dispone de pocas mesas y la disposición no favorece la convivencia en grupos numerosos.
Restaurante Quince Nudos representa una opción sólida para quienes buscan calidad gastronómica en Ribadesella, con especial énfasis en sus arroces y una carta de marisco y pescado bien ejecutada. El ambiente tranquilo, el servicio atento y la buena bodega complementan una propuesta que, aunque cara en comparación con otras alternativas de la zona, puede satisfacer a quien Prioriza la calidad sobre la cantidad. No obstante, es recomendable ir con expectativas claras sobre los precios y comprender que las raciones son más propias de una cocina de detalle que de un almuerzo copioso. Para una ocasión especial o una cena romántica, Quince Nudos cumple con creces; para quien busque una comida abundante a buen precio, probablemente deba buscar alternativas en esta localidad costera.