Restaurante Il Borsalino
AtrásEl Restaurante Il Borsalino es un establecimiento gastronómico situado en la calle Cottolengo número 16, en el municipio de San Vicente del Raspeig, provincia de Alicante. Con más de 1.900 reseñas y una calificación de 4,3 sobre 5, este restaurante se ha consolidado como una de las opciones más demandadas de la zona para quienes buscan una experiencia culinaria variada, accesible y adaptada a las necesidades de las familias.
El local destaca, ante todo, por su amplia carta que fusiona cocina italiana con propuestas mediterráneas. Entre sus platos más valorados se encuentran las pizzas de masa crujiente elaboradas en horno de leña, las pastas frescas —como la spaghetti alla carbonara o la pasta con gorgonzola y nueces— y los arroces, especialmente el arroz del senyoret y el cuscús, que según los comensales alcanza niveles excepcionales. También merecen mención el chuletón de Ávila de un kilogramo, cocinado a la piedra caliente, y platos como la ensalada gourmet, el milhojas de foie, los calamares a la romana y el codillo.
Uno de los grandes atractivos de este restaurante es su menú del día, disponible entre semana y fines de semana, con precios muy competitivos que rondan los 17 euros e incluyen entrantes, plato principal, bebida y postre. Esta relación calidad-precio es, sin duda, uno de los pilares que ha mantenido a Il Borsalino en la preferencia de los clientes durante años. No obstante, algunos visitantes han señalado que la carta ha permanecido prácticamente inalterada durante mucho tiempo, lo que puede resultar repetitivo para quienes acuden con frecuencia.
El establecimiento dispone de un comedor interior amplio y bien decorado, además de una extensa terraza exterior techada donde se ubica una zona de juegos infantiles con castillos hinchables y colchonetas. Esta característica convierte al restaurante en un lugar ideal para familias con niños pequeños, ya que los pequeños pueden entretenerse mientras los adultos disfrutan de la comida con tranquilidad. Varios reseñaadores coinciden en que esta zona es un acierto total y que los niños se divierten durante toda la estancia. Sin embargo, hay quienes han experimentado problemas como la retirada de los hinchables en días de mucho calor, al considerar la dirección que el plástico transmite demasiado calor a los niños, o la exposición solar sin protección toldada durante las horas de comida en verano.
En cuanto al servicio, la mayoría de los clientes valora positivamente la atención del personal, destacando la amabilidad y rapidez de camareros como Tere, Oscar, Miguel o Antonio. El servicio es generalmente eficiente, aunque en fines de semana y festivos, cuando el restaurante se llena considerablemente, el nivel de ruido puede ser elevado y los tiempos de espera pueden extenderse. También se ha señalado que el ritmo de servicio es tan acelerado en momentos punta que algunos comensales sienten cierta sensación de «contrarreloj».
Otro aspecto reseñable es la capacidad del restaurante para eventos y celebraciones. Dispone de salones privados y reservados amplios, perfectos para comuniones, bautizos, cenas de empresa o reuniones familiares numerosas. Los menús para grupos son variados y abundantes, aunque algunos clientes han echado en falta mayor flexibilidad a la hora de personalizar los platos o respetar preferencias alimentarias concretas, como opciones vegetarianas adaptadas.
El restaurante ofrece también el servicio de comida para llevar, lo que amplía sus opciones de negocio. Cuenta con parking propio, es accesible para personas con movilidad reducida y mantiene un nivel de limpieza destacado en todas las áreas, incluidos los baños.
Entre los puntos negativos que merecen consideración, destacan los siguientes: la terraza exterior puede resultar fría en invierno si no se activan sistemas de calefacción, lo cual ha generado quejas en fechas señaladas como Navidad o Nochevieja. Asimismo, algunos comensales han indicado que ciertos platos de los menús cerrados llegan fríos o muestran signos evidentess de haber sido preparados con antelación. En la misma línea, algunos productos como el jamón ibérico o ciertas guarniciones no alcanzan las expectativas que sugiere la carta. Por otro lado, el limitado número de baños puede resultar insuficiente para la capacidad total del local en momentos de alta ocupación.
el Restaurante Il Borsalino representa una opción fiable y completa en San Vicente del Raspeig, especialmente recomendada para familias con niños, grupos numerosos y quienes buscan una propuesta gastronómica diversa a precios razonables. Su ambiente familiar, la calidad general de la comida y la dedication de gran parte de su equipo humano compensan las observciones negativas, aunque es recomendable reservar con antelación en fines de semana y solicitar información detallada sobre las condiciones de la terraza si se visita en fechas con climatología adversa.