La MORADIUM – Gastrobar –
AtrásLa MORADIUM Gastrobar se ha consolidado como una de las propuestas gastronómicas más interesantes de Benamejí, un municipio situado en la provincia de Córdoba que, durante años, careció de opciones culinarias que fueran más allá de la comida tradicional sin innovaciones. Este gastrobar llegó para cambiar esa dinámica, ofreciendo una experiencia que combina la cocina de siempre con toques modernos y elaboraciones que nada tienen que envidiar a establecimientos de ciudades más grandes.
El local se encuentra ubicado en la calle José Marrón, concretamente detrás del Ayuntamiento, dentro del edificio del Hogar del Pensionista. Esta ubicación céntrica permite que tanto vecinos del pueblo como visitantes de paso puedan acercarse sin complicaciones. Además, el gastrobar cuenta con accesibilidad para sillas de ruedas, lo cual demuestra un compromiso con la inclusión que no siempre se encuentra en establecimientos de estas características.
Una carta que sorprende y seduce
Lo primero que llama la atención de La Moradium es su carta, descrita por numerosos clientes como amplia, variada y original. No se trata de un simple restaurante con platos estándar, sino que cada elaboración refleja intención y trabajo en la cocina. Entre los platos más destacados por los comensales encontramos los fideos tostados, el brioche de calamares, la tosta de sardinas, el pan bao con diferentes rellenos como pulpo frito, rabo de toro o costilla deshilachada, y por supuesto, sus célebres croquetas variadas.
Respecto a las croquetas, hay opiniones para todos los gustos. Mientras algunos clientes las consideran exquisitas, especialmente las de jamón y queso, otros que no están al nivel del resto de platos. Esto es algo que ocurre en cualquier bar o establecimiento de cocina, donde las expectativas personales juegan un papel importante.
Los arroces merecen un apartado especial. El arroz seco de presa, el arroz con bogavante y el arroz negro tipo risotto aparecen repetidamente en las reseñas como platos imprescindibles. Varios comensales afirman que el punto del arroz es perfecto y que el sabor es excepcional, lo cual sitúa a La Moradium como una opción destacada para los amantes de este alimento básico en la gastronomía andaluza.
Las carnes y otros platos que generan opiniones divididas
Dentro de la oferta de La Moradium, las carnes ocupan un lugar protagonista. El solomillo ibérico de bellota a la brasa, el lingote de black angus y el cachopo son algunas de las opciones que generan mayor expectación. No obstante, aquí encontramos una de las principales críticas recibidas: algunos clientes han reportado problemas con la ternura de la carne, especialmente en el caso del solomillo ibérico, que en alguna ocasión fue descrito como demasiado duro.
Respecto al bacalao, las opiniones también muestran cierta divergencia. Mientras hay quienes disfrutan de su preparación, otros han considerado que las porciones eran escasas o que la presentación no estaba a la altura de lo esperado. Estos matices son importantes para que el potencial cliente tenga expectativas realistas antes de visitar el establecimiento.
Postres caseros que enamoran
Si hay algo que parece generar consenso absoluto en La Moradium son los postres. La tarta de queso, el coulant de chocolate o pistacho, el brownie de zanahoria, la torrija y el pastel de almendras son algunos de los más alabados. Varios clientes los describen como caseros, riquísimos y con una presentación cuidada. La tarta de zanahoria con base de chocolate blanco, nueces pecanas y helado de gachas ha sido calificada como inolvidable por más de un comensal.
También destaca el tiramisú, que según una reseña contiene una sorpresa en su interior, algo que añade un elemento de diversión a la experiencia gastronómica.
Servicio, atención y ambiente
El equipo de La Moradium recibe elogios por su trato amable, cercano y atento. Camareros como Loli han sido mencionados expresamente por su profesionalidad. El servicio es descrito como rápido incluso cuando el local está lleno, lo cual es de agradecer en un restaurante que parece gozar de buena aceptación.
El ambiente del local mezcla lo acogedor con lo urbano, creando un espacio que resulta agradable para diferentes tipos de ocasiones: comidas en familia, cenas con amigos, celebraciones o simplemente una visita casual. Algunos clientes destacan que han aprovecha una antigua barra para crear un espacio más moderno, demostrando que no es necesario invertir grandes cantidades para crear un buen ambiente gastronómico.
La terraza es otro de sus puntos fuertes, especialmente valorada en las reseñas. No obstante, hay que mencionar que en invierno, a pesar de contar con estufas, algunos comensales han experimentado sensación de frío, algo que podría mejorarse para ofrecer mayor confort durante los meses más frescos.
Horarios y servicios adicionales
La Moradium ofrece un servicio completo que va más allá de las comidas y cenas. Este gastrobar sirve desayunos, algo que no es demasiado común en la zona y que ha sido muy bien valorado. Los jueves disponen de una carta especial de tapas con platos de la carta regular a precios más accesibles, una iniciativa que permite probar la cocina del establecimiento sin compromiso económico elevado.
En cuanto a los horarios, el local cierra los lunes y martes, abriendo miércoles y jueves en turno de mañana, y los viernes, sábados y domingos con servicio de almuerzo y cena. Es importante destacar que el establecimiento ofrece servicio de reserva y comida para llevar, lo cual amplía sus posibilidades de cara al cliente que busca opciones flexibles.
Algo sobre celiacos y restricciones alimentarias
Un punto a favor de La Moradium es su atención a las personas con restricciones alimentarias. Al menos un cliente celiaco ha valorado positivamente la variedad de opciones disponibles para su condición, así como el control que el personal parece ejercer sobre la contaminación cruzada. Esta sensibilidad hacia las alergias e intolerancias es siempre de agradecer y diferencia a los establecimientos que se toman en serio la seguridad alimentaria.
Lo que podría mejorar
Aunque la mayoría de las reseñas son enormemente positivas, es justo mencionar algunos aspectos que han generado discrepancias. Como ya hemos señalado, la ternura de ciertas piezas de carne ha sido cuestionada en más de una ocasión. También se ha mencionado que las cantidades de algunos platos pueden resultar escasas para comensales con buen apetito, aunque la calidad de los productos utilizados compensa en parte esta percepción.
En cuanto al servicio, algún cliente ha reportado cierta desorganización en momentos de máxima afluencia, aunque el personal parece consciente de estos detalles y trabaja para mejorarlos. El ruido ambiental en días de mucha ocupación también escapa al control del establecimiento, pero es un factor que puede afectar la experiencia de quienes buscan un ambiente más tranquilo.
Por último, algunos usuarios han echado en falta tertentuos elementos en la mesa como el pan, aunque este tipo de detalles pueden variar según el momento o la ocupación del local.
Relación calidad-precio
Uno de los aspectos más mencionados en las reseñas es la excelente relación calidad-precio de La Moradium. Varios comensales destacan que los precios son muy razonables para la calidad ofrecida, situándose en un nivel moderado que permite disfrutar de una gastronomía elaborada sin realizando un gasto excesivo. Hay quien ha calculado que una comida completa con bebidas y postres puede rondar los 25-26 euros por persona, una cifra que considerando la calidad de los ingredientes y las elaboraciones resulta competitiva.
La carta de vinos también ha sido valorada positivamente, con opciones para todos los presupuestos y un servicio que incluso incluye asesoramiento por parte del personal para maridar con los platos elegidos.
Una propuesta necesaria para Benamejí
Varios clientes han coincidido en que La Moradiumaba un vacío en la oferta gastronómica de Benamejí y su entorno. Contar con un gastrobar que ofrece cocina de calidad, con elaboraciones innovadoras pero sin perder de vista la tradición, era algo que el municipio necesitaba. Que esto ocurra en un pueblo pequeño demuestra que la gastronomía de calidad no tiene por qué estar reservada exclusivamente a las grandes ciudades.
Para quienes vivan en la zona o tengan previsto visitarla, ya sea por trabajo, turismo o simplemente de paso, La Moradium representa una opción más que recomendable donde disfrutar de una buena comida en un ambiente agradable, con una carta que invita a volver repetidamente para probar nuevos platos. Eso sí, es recomendable reservar mesa, especialmente en fines de semana o festividades, ya que el local tiende a llenarse con rapidez.