Remaes Gastrojamón
AtrásRemaes Gastrojamón es un restaurante ubicado en la calle Menéndez Pelayo número 44 de Laredo, en la encantadora comarca cántabra de Cantabria. Este establecimiento, que funciona también como bar y espacio de hostelería, ofrece una propuesta gastronómica centrada especialmente en productos ibéricos de calidad, como su propio nombre indica. Con una amplia carta que combina platos tradicionales de la región con opciones más elaboradas, el local se ha convertido en una opción recurrente tanto para los vecinos de la zona como para los turistas que visitan esta localidad costera durante todo el año.
El horario de Remaes Gastrojamón es bastante extenso, abriendo sus puertas desde las 9:00 de la mañana y cerrando entre las 0:30 y la 1:00 de la madrugada dependiendo del día de la semana. Esta amplitud horaria permite disfrutar de sus servicios en prácticamente cualquier momento del día, desde un desayuno tranquilo hasta una cena tardía después de un paseo por el puerto de Laredo. Además, el restaurante ofrece servicio de comida para llevar, admitiendo reservas y contando con acceso adaptado para personas con movilidad reducida.
En cuanto a su propuesta culinaria, el restaurante dispone de un completo menú del día que oscila entre los 17 y los 27 euros dependiendo del día seleccionado, siendo más económico entre semana y algo más elevado durante fines de semana y festivos. Esta variedad de precios permite a los clientes elegir según sus posibilidades y preferencias. Asimismo, el establecimiento cuenta con una amplia carta de vinos que ha recibido elogios particulares por parte de los comensales, destacando especialmente la presencia de caldos de denominaciones de origen reconocidas como Rioja Alavesa y Ribera del Duero, servidos en copas de calidad que permiten apreciar correctamente sus cualidades.
Entre los platos más destacados y que han recibido mayores alabanzas se encuentra el cachopo, considerado por múltiples reseñas como uno de los mejores de Laredo. Los clientes mencionan específicamente el cachopo de Cabrales y el cachopo ibérico como opciones especialmente recomendadas, describiéndolos como jugosos, tiernos y con un rebozado crujiente satisfactorio. Otros platos que merecen mención son las rabas (chopitos), las croquetas de jamón ibérico, la paella de marisco, el arroz negro con chipirones, las carrilleras, el chuletón de vaca y el rodaballo. Los postres caseros, particularmente la tarta de queso y la tarta de chocolate, también han recibido valoraciones muy positivas.
El jamón ibérico es, como cabe esperar dado el nombre del establecimiento, uno de los productos estrella. Los clientes valoran especialmente la calidad del jamón de bellota y de las diferentes presentaciones de paleta ibérica, considerándolo un producto de excelente relación calidad-precio dentro de la carta. La tabla de quesos y los embutidos ibéricos complementan adecuadamente esta oferta de productos de primera calidad.
El espacio físico del restaurante es amplio y distribuido en varias plantas, disponiendo también de terraza tanto cubierta como al aire libre. Esta característica lo convierte en una opción versátil para diferentes ocasiones, ya sea una comida familiar, una cena con amigos o simplemente unas cañas acompañadas de buenas tapas. El ambiente se describe como acogedor y la limpieza del local ha sido destacada positivamente en múltiples ocasiones.
El servicio de camareros ha recibido opiniones diversas, aunque predominan las valoraciones positivas. Varios clientes resaltan especialmente la atención de miembros concretos del personal como Elías, Issa, José o Juan Carlos, a quienes describen como profesionales, atentos, amables y siempre dispuestos a recomendar las mejores opciones de la carta. El propio dueño, Luis, también recibe menciones favorables por su trato cercano y su disposición para atender solicitudes especiales, como preparar platos fuera del horario habitual cuando un cliente lo requiere.
No obstante, existen también aspectos negativos que deben mencionarse para ofrecer una visión completa del establecimiento. Los problemas de servicio aparecen recurrentemente en algunas reseñas, especialmente durante períodos de alta ocupación como fines de semana, festivos o eventos especiales como la Batalla de Flores de Laredo. Varios comensales reportan tiempos de espera excesivos, dificultades para ser atendidos y situaciones de saturación del personal. En al menos un caso, un cliente mencionó haber recibido carne en mal estado, lo cual resulta especialmente preocupante.
También se han reportado inconsistencias en la calidad de ciertos platos, con menciones a cachopos que llegaron crudos o excesivamente secos, arroces sosos o poco sabrosos, y guarniciones que en ocasiones estaban quemadas o insuficientes. La calidad del bacalao y otras preparaciones de pescado ha recibido críticas mixtas, oscilando entre valoraciones excelentes y experiencias decepcionantes.
En el apartado de instalaciones, algunos clientes han señalado carencias como la falta de jabón en los baños en determinadas ocasiones, así como problemas con las puertas abiertas durante días fríos que afectaban la temperatura del comedor. También hay reseñas que mencionan la existencia de escaleras entre plantas como posible inconveniente para personas con movilidad reducida, aunque el local cuente con acceso adaptado.
Otro punto a considerar es la política de precios, que ha generado cierta confusión entre algunos clientes. Los precios del menú del día varían entre días laborables y fines de semana, y algunos comensales han expresado sentirse desconcertados por esta diferencia o por incrementos de precio que no consideraban justificados con un valor añadido correspondiente.
Para quienes busquen opciones de comida para llevar, el restaurante ofrece esta posibilidad, permitiendo llevarse a casa especialidades como paella o arroz negro. Esta opción resulta práctica para quienes deseen disfrutar de la cocina del establecimiento sin necesidad de sentarse a comer en el local.
Remaes Gastrojamón representa una opción sólida para quienes visiten Laredo y busquen un restaurante con buena relación calidad-precio, especialmente si se trata de disfrutar de productos ibéricos de calidad, carnes bien preparadas como el célèbre cachopo local, o una carta de vinos bien seleccionada. El ambiente es agradable y el personal, en general, ofrece un trato correcto. Sin embargo, es recomendable evitar las horas de máxima afluencia si se desea una experiencia más tranquila, y quizás consultar directamente con el personal sobre las disponibilidad de platos concretos antes de sentarse, ya que algunos clientes han experimentado sorpresas desagradables con productos agotados. Para quienes busquen un sitio donde disfrutar de una buena comida sin pretensiones excesivas y con la flexibilidad de un local que abre prácticamente todo el día, esta puede ser una elección acertada en su visita a Cantabria.