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Restaurante Asador Kurrirri

Restaurante Asador Kurrirri

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Tr.ª Cruz, 3, 13326 Montiel, Cdad. Real, España
Restaurante Restaurante mediterráneo
9 (436 reseñas)

El Restaurante Asador Kurrirri se encuentra ubicado en la Travesía Cruz, 3, en el corazón de Montiel, un pueblo con encanto en la provincia de Ciudad Real. Este establecimiento, que también cuenta con servicio de bar y ofrece comida para llevar, se ha posicionado como una de las opciones gastronómicas más reconocidas de la comarca del Campo de Montiel, atrayendo tanto a locales como a visitantes que descubren este rincón manchego cargado de historia y sabor.

Lo primero que destaca del Asador Kurrirri es su propuesta arquitectónica y ambiental. El restaurante ocupa una casa tradicional manchega que ha sido cuidadosamente reformada para crear diferentes espacios diferenciados. Cuenta con un acogedor interior, un sótano que funciona como otra estancia independiente, una terraza que se convierte en el centro de atención durante los meses más cálidos, y una azotea con vistas privilegiadas al Castillo de la Estrella, uno de los monumentos más emblemáticos de la zona. Los clientes habituales destacan que cenar en esta terraza durante el anochecer, con el castillo iluminado como fondo, resulta en una experiencia verdaderamente memorable. La decoración ha sido pensada hasta el último detalle, logrando un equilibrio perfecto entre lo rústico y lo elegante, con una cuidada selección musical que acompaña sin invadir.

En cuanto a la gastronomía, el Asador Kurrirri ofrece una carta variada que combina platos tradicionales manchegos con preparaciones más contemporáneas. Entre los platos más recomendados por los comensales se encuentran la paletilla de cordero, que según múltiples reseñas resulta espectacular y llena de sabor, el entrecot al que algunos clientes califican como el mejor que han probado en años, y el chuletón trinchado, que ha conquistado a los más carnívoros. También merecen especial mención el pulpo, las patatas con jamón y huevos, las gachas manchegas que el restaurante obsequia ocasionalmente a sus clientes, y las pizzas, que según varios visitantes son un auténtico espectáculo. Los amantes de la cocina marinara encontrarán opciones como el tataki de atún, mientras que quienes buscan platos más caseros pueden disfrutar de paellas recién hechas, pucheros preparados durante horas en horno de leña, y una selección de tacos que han sorprendido gratamente a más de un comensal.

Un aspecto particularmente valioso de este establecimiento es su compromiso con la inclusión alimentaria. El restaurante ofrece opciones para personas celiacas, preparando los alimentos con las precauciones necesarias para evitar contaminaciones cruzadas, algo que no todas las instalaciones de la zona pueden garantizar. Asimismo, disponen de alternativas vegetarianas en su carta, habiendo adaptado menús completos para grupos con necesidades dietéticas específicas, como demostró la cena de Navidad de un grupo de amigos que disfrutó de opciones vegetarianas especialmente preparadas y muy bien valoradas.

La relación calidad-precio es otro de los puntos fuertes mencionados frecuentemente en las reseñas. Aunque se trata de un establecimiento con un nivel de precios moderado, la calidad de los ingredientes y la elaboración de los platos supera las expectativas de la mayoría de visitantes. Las raciones son generosas, especialmente si tenemos en cuenta que estamos ante un asador de calidad, y la carta de vinos ofrece interesante de caldos manchegos y otras denominaciones de origen que complementan perfectamente la oferta gastronómica.

El horario del restaurante está adaptado tanto a almuerzos como a cenas. Los jueves y viernes permanece abierto desde las 20:00 hasta la 1:30 de la madrugada, mientras que los sábados abre en dos turnos: de 13:00 a 17:30 y de 20:00 a 24:00. Los domingos ofrece servicio de comidas de 13:00 a 17:00. Lunes, martes y miércoles permanece cerrado, lo que permite al equipo preparar con esmero las jornadas siguientes.

El trato personalizado es, según la mayoría de testimonios, uno de los pilares fundamentales de Kurrirri. El propietario, conocido como Luis Fernando, es descrito sistemáticamente como una persona extremadamente atenta, detallista y preocupada por la experiencia del cliente. En ocasiones ha sorprendido a comensales con recomendaciones de vinos explicando la historia detrás de cada etiqueta, ha organizado pequeños detalles para celebraciones como cumpleaños, e incluso ha ofrecido visitas guiadas por las diferentes zonas del restaurante. Este nivel de hospitalidad ha hecho que muchos clientes se sientan como en casa, frase que se repite con frecuencia en las reseñas.

Sin embargo, es necesario mencionar que no todas las experiencias han sido completamente satisfactorias. Algunos visitantes han reportado problemas de organización en el servicio, especialmente en jornadas donde el personal no estaba al completo. Casos aislados de tiempos de espera prolongados, platos servidos fríos o con una temperatura inadecuada, y descuidos en la atención inicial han sido documentados en diversas reseñas. Un cliente mencionó que le sirvieron un entrecot frío, y otro señaló que la ensalada de burrata no estaba a la altura de las expectativas. También hay quien considera que ciertos platos resultan algo caros para la cantidad o calidad ofrecida en alguna preparación específica.

El ruido a considerar en días de alta ocupación, ya que cuando hay grupos grandes celebrando, el ambiente puede volverse algo bullicioso, lo que podría no resultar ideal para quienes buscan una cena más tranquila e intimista.

Entre los puntos negativos más destacados encontramos también algunas experiencias con la disponibilidad del servicio. Un visitante comentó que le resultó imposible obtener tres pizzas para llevar a las 22:00, y otros relataron dificultades para ser atendidos en momentos de máxima demanda. No obstante, el equipo del restaurante ha respondido profesionalmente a estas críticas, ofreciendo explicaciones y disculpas cuando ha considerado que la situación lo merecía.

A pesar de estos aspectos mejorables, la valoración general del establecimiento es altamente positiva. Con una calificación de 4,5 sobre 5 basada en más de 150 reseñas, el Asador Kurrirri ha logrado mantenerse como referente gastronómico en Montiel y comarca. Visitantes de lugares tan lejanos como Málaga han declarado convertirse en clientes habituales cada vez que pasan por la zona, mientras que otros lo descubrieron casualmente durante un viaje y quedó grabado como parada obligatoria en futuros itinerarios.

Para aquellos interesados en visitar el restaurante, es recomendable reservar con antelación, especialmente para cenas en fin de semana o días festivos. El establecimiento ofrece la posibilidad de reservar mesa y también cuenta con servicio de comida para llevar, aunque este último ha presentado algunas limitaciones en momentos de alta demanda. El acceso es adecuado para personas con movilidad reducida, y el personal puede adaptarse a diferentes necesidades dietéticas si se comunica con suficiente antelación.

En definitiva, el Restaurante Asador Kurrirri representa una propuesta gastronómica completa que combina cocina de calidad, ambiente agradable y un trato cercano y familiar. Sus terrazas con vistas al Castillo de la Estrella, su variedad en la carta y su compromiso con comensales con necesidades especiales lo convierten en una opción a considerar tanto para almuerzos familiares como para cenas especiales o celebraciones. Aunque como todo establecimiento puede tener días menos logrados, la trayectoria overwhelmingly positiva de sus reseñas confirma que se trata de una apuesta segura para disfrutar de la buena mesa manchega en un entorno con encanto.

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