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Restaurante Filanguiru

Restaurante Filanguiru

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C. Severo Ochoa, 6, 33630 Pola de Lena, Asturias, España
Bar Licorería Restaurante Restaurante asturiano Tienda Tienda de vinos
8.6 (2465 reseñas)

El Restaurante Filanguiru se encuentra ubicado en la calle Severo Ochoa número 6, en el corazón de Pola de Lena, una localidad situada en el concejo asturianano de Lena, conocida por su riqueza cultural y gastronómica. Este establecimiento, catalogado dentro del sector de restaurantes y bares, ha logrado posicionarse como una opción relevante para quienes buscan disfrutar de la cocina tradicional asturiana sin, especialmente durante los trayectos entre Asturias y otras regiones.

El restaurante opera bajo un horario continuado que abarca las comidas y cenas, abriendo sus puertas todos los días de la semana desde las 12:00 hasta las 17:00 en horario de almuerzo, y reopening nuevamente de 20:00 a 24:00 para ofrecer cenas a sus comensales. Esta distribución horaria permite accommodating tanto a aquellos que desean detenerse a mitad de camino durante un viaje como a los vecinos locales que buscan un lugar fijo para sus reuniones familiares o de trabajo.

En cuanto a sus instalaciones, el local cuenta con un espacio principal en planta baja, aunque los aseos se sitúan en la segunda planta, algo a considerar para personas con movilidad reducida ya que no disponen de acceso adaptado para sillas de ruedas. El establecimiento ofrece la posibilidad de reservar mesa, algo altamente recomendable dado que se trata de un local pequeño con capacidad limitada. También disponen de servicio de comida para llevar, permitiendo a sus clientes llevarse sus platos favoritos.

La gastronomía: tradición y sabor asturiano

La propuesta culinaria del Restaurante Filanguiru gira en torno a la cocina casera y los platos típicos de la región. Su menú del día, con precios que rondan los 10 a 12 euros aproximadamente, incluyendo postre y café, representa una de las grandes atractivos del establecimiento. Los comensales destacan repetidamente la excelente relación calidad-precio que ofrecen, considerándola excepcional dentro del panorama gastronómico de la zona.

Entre los platos más valorados por los clientes encontramos la mítica fabada asturiana, preparada con fabes de calidad y judiones que deben estar en su punto justo. Los cachopos, esas enormes piezas de carne empanada rellenas de jamón y queso, son otro de los platos estrella que generan comentarios entusiastas, especialmente por su generoso tamaño, ya que una sola ración puede dar para dos personas. Las croquetas, tanto las tradicionales de jamón como las más atrevidas de Cabrales, también reciben elogios constantes, al igual que la tortilla especial de la casa que incluye gambas, cebolla, patatas y pimientos.

La carta del restaurante ofrece una amplia variedad que incluye todo tipo de carnes, desde ternera hasta jabalí o potro, pasando por cordero guisado. También hay propuestas de pescados como la dorada a la espalda o chipirones, además de una notable selección de quesos autóctonos y embutidos de la tierra. Los pimientos del piquillo rellenos de queso con anchoas y el cabrito estofado completan una oferta que refleja la riqueza gastronómica del Principado de Asturias.

Respecto a las bebidas, el establecimiento cuenta con sidra natural y dispone de un escanciador electrónico que facilita el servicio, algo muy apreciado por los amantes de esta bebida tradicional. La carta de vinos y otras bebidas complementa adecuadamente las opciones gastronómicas.

Los puntos fuertes del establecimiento

Son numerosos los aspectos positivos que los clientes destacan del Restaurante Filanguiru. El primero y más mencionado es la amabilidad del personal, tanto del equipo de sala como de la cocina. Varios reseñadores subrayan la profesionalidad del servicio, destacando que el personal les aconsejó sobre cantidades y combinaciones para evitar pedidos excesivos, un gesto que denota honestidad y preocupación por la experiencia del cliente.

La abundancia de las raciones constituye otro de los grandes argumentos a favor del restaurante. Numerosos comensales la generosidad de las porciones, affirmando que es posible irse completamente satisfecho y con sobras para el día siguiente. Esta característica, combinada con precios ajustados, convierte al establecimiento en una opción ideal para quienes buscan llenar el estómago sin disparar el presupuesto.

El ambiente del local también recibe valoraciones positivas. Aunque algunos mencionan que es pequeño, la mayoría coincide en calificarlo como acogedor y bien decorado. Hay quien valora especialmente que no haya televisión encendido permanentemente, prefiriendo disfrutar de música de fondo agradable durante la comida. Recientemente, el establecimiento ha experimentado una renovación con un nuevo estilo decorativo marinero, según han observado varios clientes recientes.

Otro aspecto a destacar es la calidad de los postres caseros. El flan de ablanas (avellana) y la tarta de galleta con chocolate blanco son algunos de los sweets que han conquistado el paladar de los visitantes. La existencia de una mesa donde los clientes pueden cortar jamón mientras esperan sus platos añade un elemento atractivo y distintivo al establecimiento.

El restaurante también admite mascotas, habiendo clientes que han agradecido la atención dedicada a sus perros, incluyendo detalles como proporcionarles agua. Esta política pet-friendly puede resultar decisiva para algunos comensales.

Los puntos débiles y áreas de mejora

A pesar de las numerosas opiniones positivas, el Restaurante Filanguiru presenta ciertos aspectos que han generado detractores o han sido señalados como mejorables. El primero y más repetido es la lentitud en el servicio durante determinados momentos. Varios reseñadores reportan esperas de hasta media hora entre plato y plato, algo especialmente frustrante cuando se tiene prisa o se viaja con niños pequeños. Un cliente detalla que tardaron casi dos horas en servir dos platos compartidos, una experiencia que claramente mermó su satisfacción.

La organización de la cocina también ha sido cuestionada en ocasiones. Hay reseñas que describen escenas donde el personal de sala y cocina discuten durante el servicio, algo que resulta incómodo presenciar para los comensales. La gestión de mesas grandes, especialmente cuando hay grupos numerosos, parece ser un reto que el equipo no siempre supera con éxito, olvidándose en ocasiones de elementos como pan, cubiertos o platos.

Un problema particularmente grave reportado es el exceso de sal en algunos platos. Al menos dos reseñadores detallan experiencias donde la comida llegó con una cantidad de sal desproporcionada, haciendo los platos prácticamente incomibles. En un caso, los clientes decidieron alertar al personal, pero observaron con asombro cómo el camarero seguía añadiendo sal a los platos que salían de la cocina. La falta de reacción ante este tipo de quejas representa un fallo grave en el control de calidad.

Otro aspecto preocupante es la confusión con los precios del menú versus la carta. Un cliente narra cómo, al entrar, le hablaron de un menú de 22 euros pero le ofrecieron platos fuera de carta sin especificar la diferencia de precio, recibiendo al final una cuenta superior a la esperada. Esta práctica, aunque la comida fuera satisfactoria, dejó un sabor amargo que pesó más que la calidad gastronómica.

Un comentario aislado menciona la presencia de cucarachas en el local, un problema de higiene que, de ser cierto, requeriría atención inmediata. Aunque se trata de una reseña aislada, no deja de ser un aspecto a verificar para los potenciales clientes más exigentes en temas de salubridad.

Finalmente, algunos visitantes han señalado que el establecimiento no ofrece alternativas vegetarianas en su oferta, algo a tener en cuenta para comensales con este tipo de restricciones alimentarias.

Consejos para la visita

Considerando tanto las valoraciones positivas como las negativas, podemos ofrecer algunas recomendaciones para quienes planeen visitar el Restaurante Filanguiru. La primera y más importante es reservar con antelación, especialmente los fines de semana o durante temporadas altas, ya que la capacidad del local es limitada y la demanda puede ser alta. Esta práctica permitirá garantizar mesa y evitar esperas innecesarias.

Es recomendable preguntar con claridad qué incluye el menú del día y qué platos son fuera de carta, así como sus respectivos precios, para evitar sorpresas en la cuenta final. Si se tiene alguna restricción dietética o preferencia particular, lo ideal es consultarlo directamente al personal antes de pedir.

Para maximizar la experiencia, conviene llegar con tiempo suficiente para disfrutar del almuerzo o la cena sin prisas, especialmente si se elige pedir varios platos o compartir raciones generosas como el cachopo. El establecimiento admite comida para llevar, así que si el tiempo apremia, esta puede ser una alternativa interesante.

Por último, quienes visiten Pola de Lena como parte de un recorrido por Asturias encontrarán en Filanguiru una parada obligatoria para descubrir los sabores de la tierra sin alejarse demasiado del centro del pueblo, ya que se encuentra cercano al parque Alfonso X.

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