Inicio / Restaurantes / Restaurante La Montería
Restaurante La Montería

Restaurante La Montería

Atrás
C. de Lope de Rueda, 35, Retiro, 28009 Madrid, España
Bar Bar de tapas Restaurante Restaurante de cocina española
9 (9409 reseñas)

El Restaurante La Montería es uno de esos establecimientos clásicos de Madrid que ha logrado mantenerse relevante durante más de cinco décadas, adaptándose a los tiempos sin perder su esencia. Ubicado en la calle Lope de Rueda, en el barrio de Retiro, este restaurante se ha convertido en una referencia ineludible para quienes buscan disfrutar de una cocina española tradicional con toques contemporáneos en la capital.

Lo primero que llama la atención al llegar es su doble propuesta: por un lado, una animada barra de bar donde picar ricas tapas y platos elaborados con productos de mercado; por otro, un acogedor salón con mesas perfectamente espaciadas para quienes prefieren sentarse a comer con calma. Esta versatilidad lo convierte en un lugar adaptable a distintas ocasiones, ya sea una comida informal entre semana o una celebración especial.

Una cocina que apuesta por el producto de calidad

La carta de La Montería destaca por su variedad y por el uso de materias primas de primera calidad. Entre sus propuestas más celebradas se encuentran los platos de caza, especialmente la ensalada templada de perdiz, el hojaldre de perdiz y el ragout de venado, que han conquistado el paladar de numerosos comensales a lo largo de los años. El atún rojo también ocupa un lugar privilegiado, tanto en sus versiones más tradicionales como en elaboraciones más creativas como el tartar de atún con wasabi o la ventresca con alioli de ajo negro.

Otro de los pilares de su oferta gastronómica son los mariscos y pescados. Las gambas invertidas en tempura, las monterías (su particular versión de los mejillones tigre), las rabas de calamar y la raya a la mantequilla negra son algunos de los platos que más praised reçoivent. También merecen atención los espárragos en tempura, los boletus con huevo escalfado y trufa, y elaboraciones como el arroz meloso con pescado o el rabo de toro, considerado por muchos como una de sus especialidades.

El restaurante ofrece además un interesante menú degustación que permite probar varias de sus mejores creaciones por un precio razonable (alrededor de 42-48 euros), así como sugerencias fuera de carta que cambian diariamente según la disponibilidad en el mercado. Este compromiso con el producto fresco y de temporada es uno de los valores que más destacan quienes lo visitan.

El servicio: un punto a favor

Uno de los aspectos más valorados por los clientes es la atención del personal. Varios comensales coinciden en destacar la amabilidad y profesionalidad del equipo de sala, mencionando a trabajadores como Eugenio, Miguel, Fernanda, Adrián o Sara, quienes han logrado fidelizar a una clientela que repite visita tras visita. El servicio en barra es dinámico y eficiente, mientras que en el comedor se cuida especialmente que las mesas estén bien atendidas sin agobios innecesarios.

Otro detalle apreciable es la práctica de dividir las raciones en dos platos cuando se piden para compartir, algo que demuestra atención al detalle y consideración por los comensales. Asimismo, valoran positivamente que los platos fuera de carta incluyan su precio escrito, evitando sorpresas desagradables en la cuenta final.

Ambiente y experiencia gastronómica

El local fue renovado hace unos años, ganando en amplitud y confort. El salón principal resulta cálido y bien distribuido, con mesas que no están unas encima de otras, permitiendo mantener conversaciones sin necesidad de gritar. La barra, aunque más animada y a veces congestionada en horas puntas, ofrece su propio encanto: la posibilidad de disfrutar de una buena caña tirada accompanied de ricas tapas tiene su propio atractivo.

La carta de vinos es amplia y cuenta con referencias interesantes a precios diversos, desde opciones más accesibles por copa hasta botellas de mayor recorrido. El pan, por cierto, merece mención aparte: varios clientes destacan la calidad de las variedades disponibles, incluyendo panes con pasas y nueces que nada tienen que ver con el pan industrial de otros establecimientos.

Puntos donde mejorar

A pesar de las muchas valoraciones positivas, La Montería no está exenta de aspectos mejorables que conviene conocer antes de visitarlo. Algunos comensales han reportado esperas prolongadas en determinadas ocasiones, especialmente durante cenas en fines de semana o días festivos. La rotación de turnos en horarios nocturnos puede hacer que quienes disfrutan de una cena relajada sientan cierta presión por terminar a tiempo.

También hay voces discrepantes sobre la calidad de ciertos platos en visitas concretas. Algunos clientes han comentado que determinados elaboraciones llegan a la mesa con temperaturas inadecuadas (demasiado fríos o recalentados), o que el punto de cocción de algunos pescados no siempre es el esperado. Otros mencionan que ciertos platos con trufa o foie, aunque populares, no always justifican su precio o no están a la altura de las expectativas generadas por su popularidad.

El tema de los precios también divide opiniones. Mientras unos consideran que la relación calidad-precio es excelente, otros creen que determinados platos resultan algo caros para lo que ofrecen. No obstante, la mayoría de los visitantes quehan pagado entre 40 y 70 euros por persona (bebida aparte) consideran que la experiencia merece la pena.

Un aspecto que algunos echan en falta es la ausencia de terraza exterior, algo que podría mejorar la experiencia en meses más templados. También hay quien ha experimentado cierta saturación de olores en el interior durante horas de máxima ocupación, lo que puede resultar molesto para clientes sensibles.

Recomendaciones para la visita

Dado que el restaurante suele estar completo, especialmente en weekends, es highly recomendable reservar con antelación. En horario de cenas, llegar pronto puede facilitar encontrar sitio en la zona de barra o mesas más cómodas. Los lunes y entre semana suele haber menos movimiento, por lo que quienes prefieran tranquilidad pueden optar por estas días.

Para maximizar la experiencia, merece la pena preguntar por las sugerencias del día, donde suelen esconderse los mejores productos de temporada a precios más contenidos. El menú degustación es una excelente opción para quienes quieran probar varias de las especialidades de la casa sin complicarse con la carta.

Si se opta por la barra, hay que tener en cuenta que la experiencia es más dinámica y ruidosa, pero permite disfrutar de una buena selección de vinos por copa y tapas elaboradas con la misma calidad que en sala.

Un clásico que sigue mereciendo la pena

El Restaurante La Montería es un establecimiento que ha sabido reinventarse sin perder su identidad. Su reconocimiento por la Guía Michelin durante años avala una propuesta gastronómica que, aunque con margen de mejora en algunos aspectos, satisfies a la mayoría de quienes lo visitan. La calidad del producto, el cuidado en la elaboración y un servicio atento son sus principales bazas.

Para quienes busquen un restaurante de confianza en Madrid donde comer o cenar bien, con opciones tanto para tapear en barra como para sentarse a una mesa tranquila, La Montería sigue siendo una opción sólida. Eso sí, conviene ir con expectativas realistas y, sobre todo, no olvidar reservar.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos