Que Che Apetece
AtrásQue Che Apetece es un restaurante y bar ubicado en la carretera N-550, número 29, en el municipio pontevedrés de O Porriño. Este establecimiento se ha consolidado como una parada habitual para peregrinos del Camino Portugués, trabajadores de la zona y visitantes que buscan una experiencia culinaria tradicional gallega sin complicarse la vida. Con una calificación de 4,1 sobre 5 basada en más de 450 reseñas, el local ofrece una propuesta sencilla pero efectiva que atrae a público diverso.
En cuanto a su oferta gastronómica, el establecimiento destaca por su cocina casera gallega con platos abundantes y sabores auténticos. El churrasco a la brasa se ha convertido en el plato estrella del local,win elevándolo a opción obligada según numerosos comensales. Las combinaciones de carne de ternera, cerdo y pollo a la parrilla conquistan a quienes buscan una comida contundente después de caminar o trabajar. Otros platos que merecen reconocimiento incluyen el cocido, elogiado por su espectacular sabor, el pulpo y los mejillones, considerados de gran calidad. La tortilla de patata también recibe halagos constantes, descrita por un peregrino como la mejor de todo su Camino de Santiago, con ese punto perfecto de jugosidad que distingue a las preparaciones caseras. No falta en carta la tradicional empanada de atún, recomendada por varios visitantes, ni las almejas, celebradas por su frescura y sabor.
El restaurante ofrece diferentes opciones de menú adaptadas a distintos presupuestos y necesidades. El menú del peregrino, con precios alrededor de 9 a 10 euros, incluye plato único con bebida y café, siendo una opción económica y satisfactoria para quienes realizan el Camino. El menú del día completo, con primer y segundo plato, bebida, café y postre, ronda los 10 a 13 euros dependiendo de la época, ofreciendo una relación calidad-precio difícil de superar en la zona. Los precios se consideran económicos para la cantidad y calidad de comida servida, algo que destaca en prácticamente todas las reseñas positivas. El establecimiento también cuenta con servicio de terraza, aunque algunos usuarios warn que el techo de chapa puede resultar caluroso en días de mucho sol, algo a considerar en verano.
El servicio de atención al cliente presenta luces y sombras según las experiencias compartidas. Entre los aspectos positivos, varios trabajadores reciben menciones destacadas por su amabilidad y profesionalismo. Silvia, mencionada repetidamente en las reseñas como una camarera excepcional, recibe elogios por su simpatía, energía y dedicación, con frases como «SILVIA DAMA DEL ARTE» o «una gran persona y muy atenta«. Sonia, Adriana, Ana y Tamara también son reconocidas por su buen trato. Sin embargo, algunas reseñas recientes critican la lentitud del servicio en determinadas ocasiones, con tiempos de espera que pueden superar los 30-40 minutos para recibir el primer plato, especialmente cuando hay cambios de dueños o personal nuevo. La consistencia en la calidad del servicio parece fluctuar, algo a tener en cuenta si se busca una experiencia uniforme.
Respecto a los aspectos mejorables mencionados por los clientes, destaca la preocupación sobre la transparencia en los precios. Algunos visitantes señalan que los menús no incluyen precios visibles, lo que genera sorpresas al momento de pagar, especialmente con los suplementos de bebidas o postres que no están incluidos en el precio base. También aparecen quejas puntuales sobre ciertos platos que no estuvieron a la altura, como tortilla servida fría o medio cruda, patatas aceitosas y blandas, o carne de churrasco seca o delgada en algunas ocasiones. Un comensal mencionó que los postres «caseros» parecían proceder de marcas comerciales, aunque esto es una observación aislada. Otros señalan excesos de sal en determinadas preparaciones.
Un tema recurrente en las reseñas es la posible inconsistencia tras cambios de gestión. Varios clientes que llevaban años visitando el establecimiento comentan experiencias diferentes tras supuestas variaciones en la propiedad, con algunos percibiendo una bajada en la calidad de la comida y el servicio. No obstante, otras reseñas recientes contradicen esta percepción, alabando la comida y atención actuales. Esto sugiere que la experiencia puede variar dependiendo del momento de la visita, algo inherente a cualquier restaurante que ha pasado por diferentes manos a lo largo de los años.
En términos de accesibilidad y comodidad, Que Che Apetece cuenta con entrada accesible para sillas de ruedas, lo que lo hace inclusivo para personas con movilidad reducida. El local cierra los domingos y permanece abierto de lunes a sábado en horario continuo de 8:00/8:30 a 18:00, ideal para almuerzos pero no para cenas. Para quienes viajan en autocaravana o vehículo recreativo, el establecimiento dispone de arcenes amplios en los laterales de la carretera N-550 donde aparcar, facilitando la parada a viajeros autónomos.
Que Che Apetece representa una opción sólida para quienes buscan comida gallega tradicional a precios razonables en la zona de O Porriño. Su situación junto al Camino Portugués lo convierte en referencia para peregrinos, mientras que su carta de churrascos, tortillas caseras y platos tradicionales atrae a locales y visitantes. La relación calidad-precio es generalmente excelente, aunque conviene tener en cuenta posibles variaciones en el servicio según el momento de la visita y clarificar los precios de los suplementos antes de pedir para evitar sorpresas en la cuenta final.