Restaurante Sidrería Donosti
AtrásEl Restaurante Sidrería Donosti es un establecimiento ubicado en la Calle de Luisa Fernanda, 21, en el barrio de Moncloa-Aravaca de Madrid, muy cerca de la emblemática Plaza de España. Se trata de un local que
Se define como un bar y restaurante de comida vasca, especializado en sidra, carne a la brasa y platos tradicionales del País Vasco. El establecimiento cuenta con Kupelas (barriles tradicionales de sidra) en su interior, lo que le confiere una estética y ambiente muy similar al de las sidrerías originales del País Vasco, aunque algunos clientes, autenticas sidrerías del norte.
Menús y oferta gastronómica
Una de las grandes bazas del Restaurante Sidrería Donosti es su propuesta de menús. Disponen de tres cartas diferenciadas: una de menús, otra de platos y una tercera de tapas, lo que ofrece gran versatilidad al comensal. El menú sidrería es probablemente el más solicitado, ya que incluye entrantes para compartir, un plato principal a elegir entre bacalao o chuletón, postre y sidra ilimitada. También existe el menú chuletón, enfocado en los amantes de la carne, y el menú Donosti, con una propuesta mixta de entrantes vascos y principales de pescado o carne.
Entre los platos más destacados por los clientes se encuentran la tortilla de bacalao, considerada por muchos como una de las mejores de Madrid; los chuletones de aproximadamente 400 gramos, descritos como tiernos, jugosos y con un punto de Parrilla impecable; las croquetas caseras, elaboradas sin mantequilla, lo que las hace más ligeras y sabrosas; y la tarta de queso, que algunos comparan directamente con la célebre tarta de La Viña de San Sebastián. Otros platos mencionados con frecuencia son las alubias de Tolosa, el txangurro, los boquerones, la chistorra de aperitivo (que no siempre convence) y los puerros al horno. El establecimiento también sirve sidra, vino Rioja de la casa y cuenta con opciones como el rape y platos de pescado.
Como detalle interesante, de aperitivo se ofrece chistorra gratis en muchas ocasiones, y el vino de la casa es un Rioja que ha recibido buenas valoraciones. Las servilletas son de tela, un detalle que denota atención al detalle, y la comida es, según la mayoría, casera y elaborada con producto fresco.
El ritual del Txotx y la sidra ilimitada
Uno de los atractivos más singulares del local es el ritual del txotx. Al entrar, se puede observar un gran tonel dispensador de sidra donde los clientes pueden servirse directamente, evocando la tradición de las kupelas vascas. Esta experiencia, aunque es una imitación razonable para estar en Madrid, resulta atractiva para quienes buscan acercarse a la cultura gastronómica vasca sin salir de la capital. No obstante, hay voces que señalan que al no ser kupelas auténticas ni disponer del espacio ideal para el txotx, la experiencia no alcanza el nivel de una sidrería real del País Vasco. También hay quienes echan en falta un escanciador de sidra en mesa, ya que la sidra debe escanciarse correctamente para apreciarla en su totalidad.
Ambiente y decoración
El local presenta una decoración de sidrería vasca tradicional: mesas y sillas de madera, paredes de ladrillo visto y una distribución repartida en varias estancias amplias, lo que le otorga encanto aunque en algunas zonas pueda resultar algo estrecho. Es un espacio adecuado tanto para cenas en pareja como para celebraciones con grupos grandes, y de hecho ha acogido cenas de empresa con más de 40 comensales con resultados dispares. El ambiente suele ser acogedor y relajado, y el establecimiento admite tickets restaurante, lo que resulta práctico para muchos trabajadores.
Horario y servicios
El horario del restaurante es bastante amplio: de lunes a martes de 13:00 a 16:00, y de miércoles a sábado tanto en horario de almuerzo (13:00 a 16:00) como en cena (19:30 a 23:00). Los domingos solo abre al mediodía. Aceptan reservas, algo muy recomendable dado que el local suele llenarse, especialmente los fines de semana. Dispone de parking público cercano, a unos 100 metros, lo cual es una ventaja en una zona donde aparcar puede resultar complicado.
Puntos positivos destacados
Son muchos los aspectos que los clientes valoran positivamente de este restaurante. La calidad del producto es prácticamente incuestionable: carne en su punto, bacalao bien cocinado, croquetas caseras y entrantes elaborados con materias primas de primera. La relación calidad-precio recibe buenas notas generales, aunque con matices que luego comentaremos. La atención del personal es otro de los grandes puntos fuertes, con menciones específicas a Camareros como Leo, que atendiendo con cercanía y profesionalidad hacen que la experiencia sea memorable. La sidra está bien tirada, el vino de la casa es decente y hay quienes destaca que el precio del menú, considerando la cantidad y calidad, resulta razonable para lo que se ofrece. Además, la ubicación, muy cerca de Plaza de España y communicated con zonas de interés como el Templo de Debod, convierte al restaurante en una opción muy cómoda para residentes y turistas.
Puntos negativos y aspectos mejorables
Como en todo establecimiento, existen aspectos que generan division de opiniones. Uno de los más comentados es la polémica de los precios sin IVA incluido en la carta. Esta práctica, aunque se avisa en el propio establecimiento, genera sorpresas en la cuenta final y ha sido criticada por varios clientes como engañosa. Los precios, en general, son elevados: un café a 2,40 euros, croquetas a 15 euros más IVA o un sorbete a 6,50 euros más IVA han sido mencionados como excesivos. Algunos clientes también señalan que la cantidad de ciertos platos en los menús puede resultar escasa para el precio pagado, especialmente en los entrantes cuando se trata de grupos grandes. Hay reseñas que indican que el menú no viene con guarniciones generosas y que los principales (bacalao y carne) resultan justos en cantidad.
En cuanto al servicio, en momentos de alta ocupación algunos clientes han experimentado demoras en la entrega de platos, servicio frío o despistado, e incluso comida que llegó fría a la mesa. La organización de los menús para grupos grandes también ha recibido críticas, con situaciones donde no quedó claro si un txuletón correspondía a uno o a dos comensales.Detalles como la ausencia de mantel en algunas mesas, no tener soporte para cubiertos o la falta de papel o secamanos en los baños también han sido señalados como aspectos mejorables.
Por otro lado, hay quienes esperaban una experiencia más fiel a las sidrerías vascas y consideran que, aunque el intento es loable, la atmósfera no transporta completamente al País Vasco. La chistorra de aperitivo ha decepcionado a algunos, resultándoles insípida o demasiado cocinada, y la tortilla de bacalao, aunque generalmente alabada, en algún caso ha sido criticada por saber más a cebolla caramelizada que a bacalao.
Valoración general
El Restaurante Sidrería Donosti se posiciona como una de las opciones más destacadas de comida vasca en Madrid, con una propuesta clara alrededor de la sidra, el chuletón y los platos tradicionales del País Vasco. La calidad gastronómica es alta en la mayoría de los casos, y el ambiente, aunque imperfecto, logra transmitir la esencia de una sidrería. El trato del personal brilla en la mayoría de las ocasiones, lo que compensa ciertos desajustes en precios o organización.
Para quien busque comer carne a la brasa de calidad, disfrutar de un buen chuletón con sidra o probar una tortilla de bacalao excepcional en un local con encanto, esta sidrería es una recomendación firme. Eso sí, es conveniente reservar con antelación, preguntar por los menús con detenimiento para evitar sorpresas en la cuenta, y tener en cuenta que los precios pueden ser superiores a lo esperado si no se contemplan el IVA o las consumiciones extras. En definitiva, una experiencia gastronómica vasca auténtica y recomendable, aunque con margen de mejora en algunos detalles operativos.