Restaurante Escondida
AtrásRestaurante Escondida es un establecimiento ubicado en el Carrer Rossarda, 6, en Dénia, Alicante, exactamente en primera línea de playa. Este restaurante en Dénia se ha posicionado como una opción popular para quienes buscan combinar una ubicación privilegiada con una propuesta gastronómica que fusiona sabores tradicionales y modernos.
El local cuenta con varias zonas para disfrutar de la experiencia culinaria: un salón interior, una terraza bien estructurada y un espacio denominado playa. Según los horarios de apertura, el restaurante abre sus puertas desde las 9:00 horas los martes y a partir de las 9:30 horas de miércoles a domingo, permaneciendo cerrado los lunes. Esto permite ofrecer servicios de desayuno, brunch, almuerzo y cena, adaptándose a distintas ocasiones, desde una comida informal hasta una celebración especial.
En cuanto a la propuesta gastronómica, la carta de Escondida destaca por su variedad y originalidad. Entre los platos más mencionados por los clientes se encuentran los arroces, como el Arroz Señoret, el arroz a banda y la paella de marisco con carabineros. También reciben elogios el pulpo con panceta y picada de frutos secos, los mejillones al vapor, las croquetas de jamón, el steak tartar sobre churro de patata, el ceviche peruano con plátano frito, las patatas bravas con su salsa característica, el pan bao de pato y cordero, la coca de sobrasada con miel, el taco de y los canelones crujientes. La tarta de queso, el brownie y el cheesecake aparecen repetidamente como postres destacados.
El establecimiento también ofrece opciones de comida para llevar, lo cual amplía sus servicios más allá del comedor tradicional. Para quienes buscan un espacio diferenciado, Escondida dispone de zonas adecuadas para celebrar bodas y eventos privados, con espacios que permiten bailar y acceder directamente a la playa, lo cual resulta atractivo para este tipo de ocasiones especiales.
Uno de los grandes atractivos del restaurante es su terraza, considerada por muchos comensales como espectacular. La posibilidad de comer al atardecer con vistas al mar es un valor añadido que pocos restaurantes en la zona pueden ofrecer. La decoración está bien cuidada y el ambiente resulta agradable, especialmente en las horas de menor afluencia. No obstante, hay que tener en cuenta que la zona de playa puede presentar problemas con mosquitos durante el atardecer, algo que algunos visitantes han reportado.
Respecto al servicio, las opiniones están bastante divididas. Mientras que muchos clientes destacan la amabilidad y profesionalidad del personal, otros señalan problemas significativos. Entre los aspectos positivos, varios comensales mencionan específicamente a empleados como José, Carlos, Claudia, Farah y Consuelo, elogiando su atención, paciencia y dedicación. Sin embargo, hay quejas recurrentes sobre la lentitud del servicio, con tiempos de espera prolongados entre platos que han llegado a superar la hora y media en algunos casos. También se reportan errores en los pedidos y una cierta desorganización cuando hay mucha afluencia.
La gestión de reservas ha generado críticas notables. Varios clientes mencionan que la política de reservas exige dejar los datos de una tarjeta bancaria como garantía, con penalizaciones de 10 euros por persona en caso de cancelación fuera de plazo. Algunos comensales esperaban una organización más estricta a cambio de tales requisitos, y han experimentado situaciones incómodas, como ser asignados a mesas inadecuadas para el número de personas o mesas completamente expuestas al sol sin opción de cambio. Hay quienes también señalan que se daba preferencia a clientes sin reserva sobre aquellos que habían reservado con antelación.
El nivel de precios de Escondida se sitúa en un rango moderado-alto, con una relación calidad-precio que genera debate. Muchos visitantes consideran que los precios son elevados, especialmente para determinados productos como el pan, los helados o el agua, aunque reconocen que la ubicación en primera línea de playa justifica en parte este sobrecoste. Otros, en cambio, consideran que la calidad de ciertos platos no se corresponde con lo facturado.
En cuanto a la accesibilidad, el restaurante cuenta con entrada accesible para sillas de ruedas, lo cual es un punto a favor. Sin embargo, algunos visitantes han señalado que las sillas pueden resultar incómodas por ser demasiado anchas y profundas, y que las mesas son pequeñas, lo que dificulta colocar todos los platos y bebidas cuando se comparten varios entrantes.
El nivel de ruido es otra de las cuestiones que aparecen en las reseñas. Algunos comensales indican que el ambiente acústico no está bien resuelto, lo que puede interferir en la conversación, especialmente cuando hay grupos grandes o eventos privados. Por otro lado, quienes buscan un sitio tranquilo para desayunar o tomar algo fuera de temporada alta suelen valora positivamente la calma del entorno.
En definitiva, Restaurante Escondida es un establecimiento con grandes fortalezas: su ubicación frente al mar, una carta variada y bien elaborada, y espacios muy agradecidos para distintas ocasiones. Sin embargo, presenta áreas de mejora importantes, especialmente en la coordinación del servicio, la gestión de reservas y la atención al cliente en momentos de alta demanda. Quien visite Escondida con expectativas realistas y elija bien el momento de la visita, probablemente disfrutará de una experiencia gastronómica satisfactoria en un entorno privilegiado de la costa de Dénia.