La Cacharrería
AtrásLa Cacharrería se ha consolidado como uno de los restaurantes más singulares del centro de Gijón, ubicado en la Calle Uría número 9, a escasos pasos de la emblemática Plazuela de San Miguel. Este establecimiento fusiona la tradición asturiana con influencias de la cocina mexicana y asiática, dando como resultado una propuesta gastronómica contemporánea que ha conquistado a comensales locales y visitantes por igual.
La decoración es, sin duda, uno de sus mayores atractivos. El local destaca por un ambiente barroquizante rebosante de cuadros, láminas y objetos decorativos que crean una atmósfera envolvente y original. Cada mesa cuenta con su propia vajilla y cubertería, muchas de ellas vintage o de diseño exclusivo, lo que convierte la experiencia visual en un complemento perfecto para la gastronómica. La iluminación cuidada y la disposición del espacio invitan a una conversación tranquila, aunque en horas punta el ambiente puede volverse algo bullicioso.
La carta está especialmente pensada para compartir, con una filosofía clara: pedir tres platos para dos personas suele ser la combinación ideal según las recomendaciones del propio personal. Entre las propuestas más celebradas por los clientes habituales se encuentran el brioche de langostino con mayonesa de chipotle, considerado por muchos como el plato estrella del local; los canelones de pitu caleya, una versión reinterpretada del clásico asturiano; el pan bao de carrillera ibérica con chutney de mango, que fusiona sabores asiáticos y europeos; el ceviche de lubina; el tataki de atún con tomate y piña; las verduras en tempura con mayonesa de curry; y la pluma de cerdo ibérico con salsa de naranja. La oferta se completa con tacos mexicanos variados, incluyendo versiones de cordero lechal, jabalí y aguja de cerdo.
Para los amantes del dulce, los postres caseros merecen capítulo aparte. La tarta de queso estilo vasco, el coulant de chocolate con helado de cassata, las milhojas de mango con hojaldre de la confitería Argüelles y la torrija con helado de lima kaffir son algunas de las propuestas más demandadas. Muchos clientes coinciden en que la torrija es uno de los puntos fuertes del local, con su equilibrio entre lo dulce y lo cítrico.
El servicio es otro de los pilares destacados por quienes han visitado el local. El personal se distingue por su amabilidad, profesionalidad y conocimiento detallado de cada plato, lo que permite asesorar a los comensales sobre las mejores combinaciones y cantidades. Camareros como Juan y Jorge aparecen mencionados repetidamente en las reseñas por su trato cercano y acertadas recomendaciones. La atención suele ser ágil y bien coordinada, algo especialmente valorado en un restaurante con tanta rotación de mesas.
No obstante, la experiencia no está exenta de algunos aspectos menos positivos. El precio, situado en un nivel medio-alto para la gastronomía gijonesa, es una de las quejas más recurrentes. Varios comensales consideran que las raciones son algo escasas en relación con lo que se paga, especialmente en ciertos platos principales. La carta, aunque variada y bien elaborada, resulta limitada para vegetarianos, algo que puede suponer un inconveniente para grupos con diferentes preferencias alimentarias. Por otro lado, reservar es prácticamente imprescindible, ya que el restaurante suele llenarse, especialmente los fines de semana, y en ocasiones la espera puede ser considerable.
Algunos clientes también han señalado que el local resulta algo pequeño y que las mesas para dos personas pegadas a la pared pueden ser incómodas, quedando demasiado cerca del tránsito de la sala. En contadas ocasiones, se han reportado experiencias negativas con el servicio, particularmente en lo referente a incidencias con la comida que no se han resuelto con la diligencia esperada, o problemas de organización en la distribución de mesas. La decoración, por su parte, aunque ampliamente elogiada, puede resultar excesiva o recargada para quienes prefieren ambientes más minimalistas.
El establecimiento abre sus puertas de miércoles a domingo, en horario de 13:30 a 17:00 y de 21:00 a 24:00 (con ampliación hasta las 00:30 los viernes y sábados), permaneciendo cerrado lunes y martes. Dispone de servicio de comida para llevar bajo consulta y permite reservas online o por teléfono, siendo esta última modalidad fácilmente accesible a través del número 984 84 69 83. La web oficial (lacacharreriagijon.com) ofrece información actualizada sobre la carta y novedades.
La relación calidad-precio es un aspecto que divide opiniones. Mientras algunos comensales consideran que lo pagan se corresponde con la calidad del producto, la creatividad de los platos y el ambiente ofrecido, otros piensan que el precio resulta elevado para el tamaño de las raciones. Los menús para compartir suelen situarse en una franja de 40 a 45 euros por persona incluyendo vino y postre, aunque esto varía según la selección de platos.
En definitiva, La Cacharrería es una parada obligada para quienes buscan una experiencia gastronómica diferente en Gijón, ideal para cenas especiales, celebraciones o veladas románticas en pareja. Su éxito radica en la combinación de una cocina de autor con producto de calidad, un servicio atento y un entorno visualmente estimulante que invita a regresar. Si bien no es el lugar más económico ni el más indicado para grupos numerosos con niños, quienes valoren la originalidad culinaria y un ambiente cuidado encontrarán en este restaurante una propuesta sólida dentro de la oferta de restaurantes, bares y cafeterías del centro gijonés. Se recomienda reservar con antelación, dejarse guiar por las recomendaciones del personal y, sobre todo, guardar espacio para el postre, porque en La Cacharrería el final dulce bien merece la espera.