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Alapar – Restaurante Japonés-Mediterráneo

Alapar – Restaurante Japonés-Mediterráneo

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Carrer de Lleida, 5, Sants-Montjuïc, 08004 Barcelona, España
Restaurante Restaurante de alta cocina
9.2 (1963 reseñas)

Alapar – Restaurante Japonés-Mediterráneo es uno de esos restaurantes de Barcelona que logran capturar la atención de quienes buscan algo distinto dentro del circuito gastronómico de la ciudad. Situado en el Carrer de Lleida, 5, en el barrio de Sants-Montjuïc, este local ha sabido construir una identidad propia basada en la fusión entre la cocina japonesa y la mediterránea, una propuesta que lo diferencia claramente de otros restaurantes de sushi más convencionales.

El espacio ocupa lo que antes fue el local de Pakta, el antiguo proyecto de los hermanos Adrià con una estrella Michelin, y conserva parte de esa estructura cálida e íntima. La decoración está inspirada en una izakaya japonesa, con detalles cuidados y una iluminación tenue que favorece una atmósfera relajada. El local cuenta con una barra de sushi desde la que se puede observar directamente a los chefs trabajando el pescado al momento, una experiencia que muchos comensales recomiendan solicitar al reservar, especialmente para parejas o quienes viajan solos. El equipo de cocina está liderado por los chefs Jaume Marambio y Vicky Maccarone, ambos con experiencia previa en el desaparecido Barri Adrià, lo que explica el nivel técnico y creativo de las elaboraciones.

La carta se articula principalmente alrededor de dos formatos de menú degustación: uno corto y otro largo, conocido como Omakase Alapar. La mayoría de comensales recomienda decantarse por el menú largo, ya que permite recorrer mejor la filosofía culinaria del lugar. La propuesta combina nigiris de ejecución impecable con pequeños platos calientes donde el producto local mediterráneo se transforma mediante técnicas niponas. Entre los nigiris más destacados por los clientes se encuentran el de rodaballo, el de anguila, el de toro y el de picaña madurada. Platos como el portobello con salsa de pimienta negra de miso, el pez limón con salsa hoisin, el chawanmushi de anguila o la pesca del día a la brasa acompañada de arroz también suelen aparecer en las recomendaciones de quienes repiten visita.

La materia prima es, según la práctica totalidad de opiniones, el pilar fundamental del local. El pescado se percibe fresco, de primera calidad, y la influencia mediterránea se nota tanto en el origen de muchos productos como en algunas combinaciones de sabor que mezclan ambas tradiciones sin forzar la fusión. El wasabi se prepara fresco delante del comensal, un detalle que habla del nivel de cuidado en cada paso del servicio.

El apartado de postres suele generar reacciones muy positivas, con dos nombres recurrentes: el mochi a la brasa (a menudo con helado de aceite de oliva o chocolate) y el kakigori. No obstante, conviene mencionar que algunas visitas han notado cierta irregularidad en este tramo final del menú, con propuestas menos conseguidas que el resto del recorrido.

El servicio de sala es uno de los aspectos más elogiados. Los camareros destacan por su profesionalidad, su atención al detalle y su capacidad para adaptar el menú a necesidades específicas, como alergias o preferencias alimentarias (vegetarianos, pescetarianos o personas que no comen carne). El ritmo del servicio se percibe generalmente pausado y bien medido, aunque en horarios de máxima afluencia puede acelerarse ligeramente, algo normal en un local de pocas mesas. La recomendación de pedir la barra al hacer la reserva es prácticamente unánime.

En cuanto a los puntos menos positivos, hay varios aspectos que conviene tener en cuenta antes de acudir. El primero es el precio: el nivel de gasto por persona es elevado, situándose en la franja alta de la restauración barcelonesa. Algunos comensales han considerado que los precios de las bebidas, incluyendo agua y chupitos de sake, resultan excesivos en proporción al menú. Otro aspecto mencionado es la política de cancelación y reagendamiento, que en algún caso se ha percibido como poco flexible ante circunstancias excepcionales. También se ha señalado que el datáfono puede sugerir la propina de manera predeterminada, algo que no todos los clientes valoran positivamente. Por último, el tamaño reducido del local implica que las plazas son limitadas y la reserva previa resulta imprescindible para garantir mesa.

Alapar se posiciona como una opción sólida dentro de los restaurantes de alta gama de Barcelona, especialmente indicada para quienes quieran celebrar una ocasión especial o disfrutar de una experiencia gastronómica diferente. No es un local de comida para llevar ni una cafetería al uso, ni encaja en la categoría de bares informales: su naturaleza es la de un restaurante de autor con servicio de mesa, menú degustación y barra de sushi en vivo. Para quienes valoren la técnica japonesa, el producto mediterráneo de temporada y un servicio atento, la visita suele justificar la inversión. Para quien busque una velada más relajada o con mayor saciedad por menos dinero, conviene valorar otras alternativas dentro de la oferta de restaurantes de la ciudad.

El horario de apertura incluye servicio de comida los viernes, sábados y domingos (13:00 a 14:30) y cenas de jueves a domingo (19:45 a 21:45), permaneciendo cerrado lunes y miércoles. Se recomienda reservar con antelación a través de su página web (www.alaparbcn.com) o llamando al 938 87 20 96.

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