Olvidona Bar
AtrásOlvidona Bar se ha consolidado como uno de los establecimientos más queridos del barrio de Chamberí en Madrid. Ubicado en la Calle de Meléndez Valdés número 62, este bar-restaurante ofrece una propuesta gastronómica que combina platos tradicionales españoles con toques orientales, creando una carta ecléctica que ha conquistado a vecinos y visitantes por igual.
El horario de Olvidona Bar es bastante extenso, abriendo sus puertas todos los días desde las 11:30 horas. Entre semana mantiene su actividad hasta la medianoche, mientras que los viernes y sábados extiende su servicio hasta las 2:00 de la madrugada, convirtiéndolo en un lugar ideal tanto para almorzar como para disfrutar de una noche con amigos. Los domingos el servicio permanece hasta las 24:00, perfecto para cerrar la semana con buena comida y mejor compañía.
La carta: una fusión que sorprende
La oferta culinaria de Olvidona Bar destaca por su variedad. Entre los platos más recomendados por los clientes se encuentran el solomillo a la pimienta, las fingers de pollo caseras adobadas, las croquetas, las gyozas, los fideos, las bravas y los tequeños. También sobresalen el secreto ibérico con guarnición de patatas, pimientos y tomate, el arroz con pato y el famoso sándwich cubano, que ha ganado cierta reputación entre los habituales.
El establecimiento cuenta con un menú del día que ofrece una excelente relación calidad-precio, con entrantes como ensalada mixta y segundos como el mencionado solomillo a la pimienta con patatas fritas. La tarta de queso con base de galleta, nueces y caramelo cierra las comidas con broche de oro, siendo uno de los postres más alabados por los comensales.
Es importante señalar que la carta incluye tanto platos de cocina tradicional española como oriental, por lo que quienes busquen exclusivamente comida típica castellana podrían llevarse una sorpresa. No obstante, esta fusión aporta variedad y permite adaptarse a diferentes gustos.
Atención al cliente y ambiente
Sin duda, uno de los puntos fuertes de Olvidona Bar es su trato personal. El propietario, David, y su equipo reciben continuas alabanzas por su amabilidad, cercanía y eficiencia. Múltiples reseñas destacan cómo el personal se desvive por atender bien, recomendando platos con acierto y adaptándose a necesidades especiales como opciones vegetarianas.
El ambiente del local es descrito como agradable y desenfadado. Dispone de una zona amplia que permite organizar eventos y celebraciones, desde cumpleaños hasta pre-bodas, algo que varios clientes han valorado positivamente. Además, el bar ofrece juegos de mesa gratuitos para los clientes, incluyendo un footballín que ha encantado a numerosos visitantes, y permite jugar a cartas si no hay mucha afluencia. La decoración y el espacio están bien cuidados, creando un entorno acogedor para pasar ratos largos.
Durante los partidos de fútbol, el bar se transforma en un punto de encuentro para los aficionados, con retransmisiones que generan un ambiente participativo pero respetuoso. Esta característica lo posiciona como un bar deportivo ideal para disfrutar del deporte en buena compañía.
Precios y relación calidad-precio
Olvidona Bar se enmarca en un nivel de precios moderado, catalogado como nivel 2 sobre 4. Las opiniones sobre el coste son mayoritariamente positivas, con visitantes que aplauden la accesibilidad de sus tarifas considerando la calidad ofrecida. Una comida para tres personas puede rondar los 44 euros, lo que resulta bastante razonable para el entorno de Madrid.
La carta de bebidas incluye diversas opciones, destacando la presencia de Cerveza Alhambra, siempre bien valorada por los cerveceros. Las copas tienen precios competitivos, aunque algún cliente ha mencionado que pueden resultar algo elevadas en comparación con otros establecimientos del barrio.
Puntos negativos a considerar
Apesar de la valoración overwhelmingly positiva, existen algunas áreas de mejora. Un cliente mencionó que al entrar percibe olor a bayeta húmeda, así como en los vasos, lo que sugiere que la higiene en ciertos aspectos podría reforzarse. Otros visitantes han señalado que la comida, sin ser mala, no les pareció extraordinaria, y que algunos platos orientales no estaban al nivel de los tradicionales.
También hay que tener en cuenta que el establecimiento combina gastronomía china con española, por lo que es recomendable revisar la carta con calma antes de pedir si se buscan platos específicos de un estilo u otro. Por último, algún cliente ha comentado que el nivel de precios es ligeramente superior al de bares similares de la zona, aunque reconoce que la calidad justifica la diferencia.
Servicios adicionales
Olvidona Bar ofrece servicios de reservas, comida para llevar y recogida en la acera, adaptándose a diferentes necesidades. El local cuenta con espacio suficiente para grupos grandes y dispone de zonas diferenciadas para quienes buscan intimidad o prefieren un ambiente más animado.
Entre los aspectos diferenciadores, destaca la flexibilidad del equipo: hay reseñas de clientes que agradecen que, incluso con la cocina cerrada, el personal se organizó para preparar sus pedidos y no defraudarles. También se menciona que han extendido el horario de cierre exclusivamente para acomodar a clientes que prolongaban su estancia.
¿A quién le conviene visitar Olvidona Bar?
Este establecimiento resulta perfecto para quienes buscan un bar de barrio con buena comida, precios justos y un ambiente familiar. Es especialmente recomendable para grupos de amigos, celebraciones familiares, aficionados al fútbol y quienes disfruten de una carta variada que mezcle cocina oriental y española. La disponibilidad de juegos de mesa lo convierte en un lugar ideal para reuniones informales donde el entretenimiento va más allá de la comida.
Con una valoración altísima entre sus clientes y una propuesta que integra gastronomía, entretenimiento y hospitalidad, Olvidona Bar representa esa clase de establecimiento de confianza que todo barrio necesita. Ya sea para una comida rápida, una cena elaborada o una noche de copas con amigos, este bar-restaurante de Chamberí ofrece una experiencia completa que invita a volver.