Molino de Pez
AtrásMolino de Pez es un restaurante situado en el corazón del barrio del Eixample de Barcelona, concretamente dentro del Hotel Seventy en la calle Còrsega número 346. Este establecimiento forma parte del reconocido grupo gastronómico que incluye referencias como Fismuler del Borne, y fue ideado por los chefs Nino Redruello, Patxi Zumarraga y Jaime Santianes, tres profesionales que forjaron su experiencia culinaria en el legendario elBulli de Ferran Adrià.
El concepto de este restaurante en Barcelona rinde homenaje a la esencia de los clásicos establecimientos españoles. Tal como ha explicado el chef Nino Redruello, si La Ancha hubiera abierto sus puertas en 2022, sería prácticamente igual a Molino de Pez. Se trata de una cocina de costumbres, sabores tradicionales y producto de primera calidad, donde las brasas y las cocciones lentas ocupan un protagonismo indiscutible.
Ambiente y espacio
El local se distribuye en dos plantas y cuenta con una cocina abierta a la vista de los comensales, donde destaca una parrilla y un horno de leña que aportan ese aroma característico a los platos. La decoración es elegante pero sencilla, con manteles de tela lisos y vajilla blanca sin logos, buscando que la atención se centre exclusivamente en la comida. Los fines de semana, el restaurante ofrece música en vivo con piano y canto, creando un ambiente especial durante las cenas.
Sin embargo, algunos visitantes han señalado que el espacio entre mesas puede resultar algo justo, y que cuando el local se llena, el ruido ambiental puede dificultar las conversaciones. La acústica, especialmente cuando hay música en directo, ha sido objeto de comentario por parte de quienes buscan un entorno más tranquilo.
La carta: tradición y calidad
La propuesta gastronómica de Molino de Pez se caracteriza por su carta breve pero con personalidad, que cambia según la disponibilidad del producto fresco en el mercado. Los entrantes incluyen opciones tan reconocibles como la ensaladilla rusa, las croquetas de jamón, los chipirones, las gambas al ajillo y platos más elaborados como el steak tartar o el tartar de atún. Las zamburiñas, vieiras y ostras son especialmente recomendadas por los comensales, destacando por su frescura y correcta preparación.
Entre los platos más alabados se encuentran la tortilla de patata, que según múltiples reseñas alcanza un nivel espectacular, la chistorra riojana y el bikini trufado. Los amantes de la carne pueden disfrutar de cortes como el solomillo, el chuletón o el lomo alto de vaca madurada, todos ellos cocinados a la brasa con un dominio notable del fuego. Los guisos tradicionales, como el rabo de toro o las lentejas, también tienen su espacio en la carta, evocando aquella cocina de cuchara que nunca pasa de moda.
El apartado de postres merece mención especial. La tarta de queso Fismuler, con su intenso sabor y textura cremosa, se ha convertido en un clásico del establecimiento. El flan, el babá al ron con nata (preparado en mesa), el tiramisú y el tocino de cielo completan una oferta dulce que ha conquistado a numerosos visitantes.
El pan y los aperitivos: un detalle importante
Un aspecto que genera opiniones divididas es el del aperitivo. Al sentarse, el personal sirve pan con una mantequilla ahumada elaborada con sarmiento y brasa, junto con aceitunas. Aunque muchos comensales destacan lo exquisito de esta combinación, hay quienes señalan que estos productos llegan sin ser solicitados y aparecen reflejados en la cuenta. Es un punto a tener en cuenta para quienes prefieran decidir previamente si desean consumir o no este complemento.
Servicio y atención al cliente
El trato del personal ha recibido elogiosgeneralizados en la mayoría de las reseñas. Camareros como Julio, Juan Carlos, Kiko, Luz o Marcos son mencionados repetidamente por su cercanía, profesionalidad y capacidad para hacer sentir cómodo al cliente. El servicio de sala es ágil y atento, sirviendo las raciones entre todos los comensales y preguntando si se desea más, algo que ya no es habitual en muchos establecimientos.
No obstante, existen reseñas que critican la inconsistencia del servicio en momentos de alta ocupación. Algunos visitantes han reportado esperas prolongadas entre platos, abandono de las mesas, errores en los pedidos o una atención que se vuelve apresurada y menos esmerada cuando el restaurante está completo. Dado que el precio medio por persona ronda los 60-80 euros, estos problemas resultan especialmente frustrantes para quienes esperan un servicio acorde a esa categoría.
Relación calidad-precio
Molino de Pez se posiciona en un nivel de precios medio-alto. La mayoría de comensales considera que la calidad del producto justifica el coste, aunque hay quien siente que ciertas raciones son reducidas para lo que se paga. Platos como el lomo alto de vaca madurada o el atún de cerco han recibido críticas puntuales por su precio elevado en relación a la cantidad servida.
Para una cena completa con entrantes, principales, postre y bebidas, es razonable esperar un desembolso cercano a los 150-190 euros para dos personas. Es, sin duda, una opción para ocasiones especiales o para quienes buscan una experiencia gastronómica de calidad en el Eixample barcelonés.
Puntos fuertes y débiles
Entre los aspectos positivos destacan la calidad excepcional del producto, el dominio de las brasas, la presentación cuidada de los platos, la atmósfera elegante y el servicio generalmente admirable. La variedad de opciones para compartir y la posibilidad de pedir media ración de ciertos platos también son ventajas apreciadas por quienes desean probar más especialidades.
Como aspectos a mejorar, algunos clientes señalan la práctica del aperitivo obligatorio, el nivel de ruido cuando hay mucha gente, la posible lentitud del servicio en horarios punta, las raciones que algunos consideran escasas y la acústica deficiente. Hay también reseñas que mencionan una cierta irregularidad en el nivel del servicio según el momento de la visita.
Horario y reservations
El restaurante abre de lunes a domingo en dos turnos: de 13:30 a 16:00 para almuerzos y de 20:00 a 23:00 para cenas, extendiéndose hasta las 23:30 los viernes y sábados. Dado su popularity, es altamente recomendable reservar con antelación, especialmente para las cenas de fin de semana. Se aceptan mascotas pequeñas, lo cual es un detalle apreciado por algunos comensales.
Molino de Pez se consolidado como uno de los restaurantes recomendados en Barcelona para quienes buscan cocina tradicional española con un toque contemporáneo, dominada por el fuego y las brasas. Su vinculación con el grupo Fismuler y la experiencia de sus chefs garantizan un nivel culinario notable. Ahora bien, es importante ir con expectativas claras sobre el precio y, posiblemente, evitar las horas de máxima ocupación si se busca una experiencia más tranquila y pausada.