Lizarran

Lizarran

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C. Alcalá, 150, Salamanca, 28009 Madrid, España
Bar Bar restaurante Restaurante Restaurante de cocina española
7.4 (6896 reseñas)

Lizarran es una cadena de restaurantes y bares de tapas con raíces vascas que se ha expandido por toda España, y el establecimiento ubicado en la Calle Alcalá número 150, en el barrio de Salamanca de Madrid, cerca de la Plaza Manuel Becerra, representa una propuesta gastronómica particular dentro de la franquicia. Este local se distingue por combinar en un mismo espacio dos conceptos culinarios: la oferta tradicional de pintxos y tapas de Lizarran, junto con la cocina mexicana de Cantina Mariachi. Esta fusión, aunque atractiva sobre el papel, ha generado opiniones divididas entre los clientes, especialmente aquellos que visitan el local esperando encontrar la experiencia clásica de pintxos que caracteriza a la cadena en el País Vasco.

En cuanto a su ubicación, el restaurante goza de una posición privilegiada en una de las arterias principales de Madrid, con excelente comunicación mediante transporte público, ya que se encuentra muy cerca de paradas de metro y autobús. Dispone de una terraza exterior que resulta especialmente atractiva durante los meses de buen tiempo, permitiendo a los clientes disfrutar de sus comidas y bebidas al aire libre. El horario extendido, con apertura desde las 9:00 horas durante los días laborables y hasta la 1:30 de la madrugada los fines de semana, convierte a este establecimiento en una opción viable tanto para desayunos como para cenas tardías.

La carta ofrece una amplia variedad de opciones que abarcan desde los clásicos pintxos fríos y calientes, hasta platos más elaborados de ambas gastronomías. Entre las preparaciones más alabadas por los clientes se encuentran las croquetas de jamón, los nachos (conocidos en el local como «Los Nachos del Mundo»), las raciones de pollo, las ensaldas con pollo, los burritos y las quesadillas. La tarta de queso también recibe valoraciones muy positivas de manera recurrente, apareciendo en múltiples reseñas como uno de los postres destacados. El menú del día, con precios alrededor de los 12,90 euros para el completo y 9,90 euros para el medio menú, ofrece una relación calidad-precio que muchos consideran aceptable para la zona.

El servicio de atención al cliente presenta una disparidad notable según el personal que atienda. Algunos trabajadores del establecimiento, como Georgian, Esteban, Manuel, Jordi, Manu o Claudia, son mencionados repetidamente en las reseñas positivas por su amabilidad, profesionalidad y capacidad para hacer que la experiencia del cliente sea memorable. Estos empleados destacan por su cercanía, rápida atención y recomendaciones acertadas sobre platos. Sin embargo, existen reseñas preocupantes sobre la conducta de otros trabajadores, incluyendo comportamientos inapropiados hacia clientes que, aunque aislados, manchan la reputación del local y que la dirección debería abordar con firmeza.

En lo referente a los aspectos negativos, destaca la inconsistencia en la calidad de la comida. Varios clientes reportan haber recibido platos fríos o a temperatura inadecuada, especialmente en el caso de los huevos rotos, el cachopo y otras preparaciones que deberían servirse calientes. Las patatas congeladas en platos donde se esperan preparaciones frescas han sido objeto de críticas, al igual que las porciones que algunos consideran pequeñas en relación con los precios cobrados. Algunos visitantes han experimentado problemas digestivos tras consumir ciertos platos, lo cual resulta especialmente preocupante para un establecimiento que aspira a mantener estándares de calidad alimentaria.

El tema de los precios genera cierta controversia. Aunque el nivel de precios se califica como moderado, hay clientela que percibe los costes como elevados para lo ofrecido, especialmente en la barra donde los pintxos permanecen expuestos durante horas. El suplemento de terraza de 4 euros mencionado por algún cliente resulta particularmente chocante cuando el personal parece estar presionando para cerrar el espacio exterior. También se reportan prácticas de cobro que algunos califican de poco transparentes, con diferencias en los precios según la forma de pago o el momento de la visita.

La problemática del ruido y el ambiente acústico aparece de forma recurrente en las reseñas. El volumen de la música, combinado con la conversación de grupos grandes que suelen frecuentar estos establecimientos, crea un ambiente que dificulta la comunicación y que no resulta ideal para quienes buscan una experiencia gastronómica más tranquila. La limpieza de los baños también recibe críticas puntuales, lo cual resulta fundamental en cualquier establecimiento de restauración.

Para quienes buscan opciones de comida para llevar, el local ofrece servicio de takeaway y delivery, siendo útil para quienes desean disfrutar de estos platos en casa. También cuenta con opciones vegetarianas que han sido valoradas positivamente, lo cual amplía su atractivo para públicos diversos.

Lizarran de Calle Alcalá en Madrid representa una opción válida para quienes buscan un local versátil donde combinar tapas españolas con gastronomía mexicana, especialmente por su buena ubicación y horarios amplios. La experiencia final dependerá en gran medida del personal que atienda y de las expectativas del cliente. Aquellos que lleguen buscando la esencia de los pintxos vascos tradicionales podrían sentirse defraudados, mientras que quienesAprovechen la propuesta fusionada con mente abierta y se dejen asesorar por los empleados más competentes encontrarán platos recomendables a precios razonables para la zona.

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