Mesón Gallego
AtrásMesón Gallego es un establecimiento restaurante-bar ubicado en la calle Alfonso VIII número 1 de Palencia, en el corazón de Castilla y León. Este local, de largo recorrido en la ciudad, se presenta como un espacio donde la cocina tradicional gallega se da cita con toques de cocina moderna, ofreciendo una propuesta gastronómica que ha generado opiniones muy polarizadas entre quienes lo han visitado.
El establecimiento abre sus puertas de lunes a jueves y domingos en horario de mañana, mientras que los viernes y sábados extiende su servicio hasta la madrugada, funcionando también como bar nocturno. Los miércoles permanece cerrado al público. Ofrece servicios de desayuno, brunch, almuerzo y cena, admitiendo reservas y comida para llevar, lo que le otorga cierta versatilidad para adaptarse a diferentes necesidades de los clientes.
La tortilla de patata: el plato estrella
Si hay un elemento que destaca por encima de todo en Mesón Gallego, ese es su famoso pincho de tortilla de patata. La totalidad de las reseñas positivas coincide en señalar este plato como uno de los mejores de Palencia, e incluso hay quienes lo califican como una de las mejores tortillas a nivel nacional. Los usuarios destacan que se elabora de forma artesanal, con patata perfectamente pochada y una fritura final que le confiere un toque crujiente excepcional. La textura y el punto son décritos como perfectos, siendo ideal para quienes gustan de la tortilla poco hecha.
Además de la tortilla, otros platos que reciben buenas valoraciones incluyen las croquetas caseras (especialmente las de morcilla, que han sido señaladas como aptas para celiacos), los mejillones, los calamares, la empanada gallega, la oreja, el salmón marinado y la carrillera. También hay menciones positivas hacia la tarta de queso casera y la buena selección de vinos por copa.
Un aspecto que merece especial mención es la atención al cliente celiaco. Varios usuarios han destacado que aproximadamente el 90% de los platos del establecimiento son aptos para personas con intolerancia al gluten, algo que no es habitual encontrar en todos los restaurantes de Palencia y que representa un valor añadido significativo para este colectivo.
El problema de los precios: la sombra que empaña la experiencia
Sin embargo, y aquí radica la principal división de opiniones, los precios de Mesón Gallego son objeto de constant críticas. El aspecto más reprochable, señalado por numerosos clientes de forma reiterada, es la ausencia total de una carta con precios visibles. El establecimiento opera bajo un sistema donde el personal verbaliza los platos disponibles, pero nunca se informa al cliente del coste antes de realizar el pedido. Esta práctica, que según varios usuarios podría ser incluso ilegal, genera una situación de incertidumbre que termina con facturas elevadas y clientes sintiéndose engañados.
Las experiencias documentadas en las reseñas revelan importes que han sorprendido desagradablemente a grupos de comensales. Se mencionan casos como 46 euros por una comida modesta para tres personas, 90 euros por un picoteo para seis personas, o partidas absurdas como 12,50 euros por un único tomate de Palencia, 3 euros por un mini pincho de tortilla, o 0,80 euros por un trozo minúsculo de pan que además no se había solicitado. Las croquetas a 1,80 euros la unidad, las anchoas a más de 1 euro cada una, o las gambas a la plancha a 24 euros por apenas once o doce unidades son otros ejemplos del nivel de precios que han generado airadas protestas.
Las bebidas tampoco se salvan de esta cuestionable política de precios. Varios clientes han señalado que las cañas en copa se cobran a 3,30 euros cuando en el bar de al lado cuestan 1,90 euros, y que en general las bebidas son considerablemente más caras que en otros establecimientos de la misma calle.
Servicio y atención al cliente
Las reseñas muestran una imagen contradictoria en cuanto al trato del personal. Mientras algunos clientes destacan la amabilidad y profesionalidad del equipo, especialmente de la dueña y algunos camareros concretos, otros relatan experiencias diametralmente opuestas. Se mencionan casos de camareras descorteses, trato borde y situaciones donde la atención ha sido deficiente, como mesas sin limpiar, platos servidos fríos o templados, y olvidos en los pedidos.
También hay quejas sobre la discriminación en el servicio de pinchos con las consumiciones, donde algunos clientes recibían pincho gratis y otros no, sin una explicación clara por parte del personal.
Calidad de los productos y raciones
Respecto a la calidad de la comida, las opiniones están divididas. Quienes valoran positivamente el establecimiento destacan el producto fresco y la buena cocina, mientras que los críticos señalan que las raciones son escasas en comparación con lo que se cobra, que algunos productos están recalentados, y que en ocasiones la calidad no justifica el precio pagado. Hay menciones de platos como el pulpo con textura cuestionable o la tarta de queso que sabía más a nata que a queso.
Horario, ubicación y consideraciones finales
La ubicación en la calle Alfonso VIII, una de las principales arterias de Palencia, resulta práctica para acceder al establecimiento. El local cuenta con acceso para sillas de ruedas y admite reservas, lo que facilita la planificación de comidas en grupo.
Mesón Gallego representa un caso peculiar en el panorama gastronómico palentino. Por un lado, ofrece platos de calidad indudable, destacando su tortilla de patata entre las mejores de la ciudad, y cuenta con opciones interesantes para celiacos. Por otro, su política de precios opacos, las raciones consideradas escasas para lo cobrado, y las inconsistencias en el servicio han generado un volumen importante de opiniones negativas que empañan su reputación. Visitar este establecimiento puede ser una experiencia satisfactoria si se va con conocimiento de causa sobre sus precios, pero también puede convertirse en una decepción si no se establecen expectativas claras antes de pedir.