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La Barra de la Tasquería

La Barra de la Tasquería

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C. del Duque de Sesto, 48, Salamanca, 28009 Madrid, España
Restaurante
9.2 (579 reseñas)

La Barra de la Tasquería es un restaurante ubicado en el elegante barrio de Salamanca, en la Calle del Duque de Sesto número 48. Este establecimiento surge como una propuesta informal vinculada al reconocido universo gastronómico de Javi Estévez, siendo Adrián Collantes el chef al frente de este proyecto. El local ocupa el mismo espacio donde tiempo atrás comenzó la andadura de La Tasquería, lo que ya otorga a este bar una carga histórica importante dentro de la escena culinaria madrileña.

La filosofía de La Barra de la Tasquería gira en torno a la casquería, aunque sin limitarse exclusivamente a ella. Se trata de una cocina que rescata platos tradicionales de la tradición española y los reinterpretan con técnicas actuales, buscando agradar tanto a los incondicionales de los callos, la oreja o las mollejas, como a aquellos comensales que se acercan con cierta reticencia hacia este tipo de producto. Es precisamente ahí donde radica una de sus mayores fortalezas: la capacidad de hacer accesible la casquería sin perder un ápice de calidad ni de respeto por la materia prima.

En cuanto a la carta, esta no es extensa pero sí contundente. Entre los platos más elogiados por los clientes destacan las croquetas de jamón ibérico, que fueron finalistason en el Campeonato Mejor Croqueta de Madrid Fusión 2025, el bikini de lengua con queso compté, el steak tartar en brioche, los callos, las mollejas de cordero o ternera y la oreja confitada con salsa brava. También se mencionan con frecuencia los canelones de tres carnes, el morro frito con espuma de fabada y el paté de perdiz con gelatina de Pedro Ximénez como aperitivo de entrada. Fuera de carta suelen aparecer propuestas de temporada, como setas, riñoncitos de conejo o elaboraciones especiales con arroz.

Uno de los aspectos más repetidos en las reseñas es la calidad del servicio. Adrián y su equipo, entre los que destacan nombres como Gonzalo y Alex, reciben constanta valoración positiva por su amabilidad, cercanía y capacidad para recomendar y explicar cada plato con detalle. El trato personalizado permite incluso adaptar platos o solicitar medias raciones para poder probar mayor variedad durante la comida.

La carta de vinos ha sido objeto de opiniones divididas. Mientras algunos la consideran amplia y original, otros echan en falta más opciones por copa, algo que en un restaurante de estas características puede resultar una pega. Los precios son los propios de un establecimiento con nivel 3 en la escala de Google, situándose en torno a los 45-60 euros por persona, dependiendo del consumo. Este aspecto ha generado debate entre los usuarios, ya que hay quienes consideran que la relación calidad-precio es excelente y otros que la sienten algo elevada, especialmente en lo referente al precio del agua o las copas de vino.

Respecto a los puntos mejorables, varios comensales han señalado que las raciones son algo escasas para el precio, recommendando pedir varios platos para compartir. También se ha criticado que los platos salgan a temperatura tibia en lugar de bien calientes, lo cual puede afectar a la experiencia, sobre todo en elaboraciones que se benefician del calor. El ambiente del local, descrito como algo frío y con cierta acoustica ruidosa, también ha sido mencionado como un aspecto a mejorar para quienes buscan una experiencia más tranquila.

Un punto conflictivo que aparece en varias reseñas es la política del aperitivo de cortesía, que en realidad se cobra sin previo aviso, con un cargo aproximado de 3,5 euros por comensal. Esta práctica ha causado incomodidad en varios clientes, que consideran que debería comunicarse antes de servirlo. De igual forma, hay reseñas que mencionan problemas con la gestión de reservas o con situaciones de fuerza mayor, donde la respuesta del personal no resultó todo lo empática que el cliente esperaba.

En definitiva, La Barra de la Tasquería se posiciona como una opción más que interesante para quienes buscan un restaurante en Madrid donde la casquería esté tratada con respeto, creatividad y un ambiente desenfadado. No es un local barato, pero la calidad de los ingredientes, la ejecución de los platos y el trato del personal justifican, en líneas generales, la visita. Eso sí, es recomendable pedir varias raciones para compartir, dejarse asesorar por el equipo de sala y, si es posible, consultar los platos fuera de carta para aprovechar al máximo la experiencia.

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