Asador Las Lilas Carrizal
AtrásEl Asador Las Lilas Carrizal es un restaurante especializado en carnes de alta calidad ubicado en la calle Majoreras número 53, en Las Majoreras, Gran Canaria. Este establecimiento se ha consolidado como una de las opciones gastronómicas más destacadas del sur de la isla, especialmente para quienes buscan una experiencia centrada en cortes premium y preparaciones de primera categoría.
En cuanto a su propuesta culinaria, el restaurante ofrece una carta amplia que va mucho más allá de las carnes, aunque estas son, sin duda, su gran protagonista. Es posible encontrar variedades como la Rubia Gallega, el chuletón de Betanzos, la txuleta Txogitxu, Wagyu A5, carne Angus, Simmental y Finlandesa, entre otras. Todas ellas se trabajan con cámaras de maduración visibles para el cliente, lo que demuestra un compromiso con la calidad y la presentación transparente del producto. Los puntos de cocción suelen ser precisos según las reseñas, y el sabor de la carne se describe en repetidas ocasiones como excepcional.
Sin embargo, la oferta no se limita a los cortes cárnicos. Entre los entrantes más alabados destacan las croquetas de jamón ibérico y bacalao, las samosas de cordero, el tartar de salmón, los judiones de La Granja, el arroz caldoso con carabineros, el arroz meloso con setas y trufa, las albóndigas de pulpo y el jamón de Jabugo cortado en mesa por un cortador profesional. También se menciona la presencia de opciones de comida asiática, incluyendo sushi y pan bao, lo que diversifica la propuesta y atrae a comensales con distintos gustos.
El servicio de sala recibe elogios de manera casi universal. Los clientes valoran especialmente la atención del personal, descrito como cercano, eficiente, profesional y siempre dispuesto a recomendar cantidades y platos. Entre los empleados mencionados con cariño se encuentran Tito (Ángel), Elianet, Claudia, Kevin, Elaine, Carlos, Orlando, Juan y Lucas. El chef Eduardo Dávila también es frecuentemente reconocido por su trabajo en cocina y sus sugerencias fuera de carta.
El ambiente del local es otro de sus puntos fuertes. La decoración es moderna, cuidada y acogedora, con amplios ventanales que aportan luminosidad y unas vistas que, según varios comensales, incluyen vistas al aeropuerto y, en la planta superior, hacia la costa. La terraza exterior en la azotea es muy valorada por quienes disfrutan comer al aire libre, aunque algunos clientes han señalado que puede resultar ruidosa cuando hay mucha gente y que en determinadas condiciones climatológicas las estufas no siempre están encendidas.
La bodega del establecimiento cuenta con una amplia selección de vinos para maridar con las carnes, lo que eleva la experiencia gastronómica global. En cuanto a los postres, las opiniones son más divididas: mientras algunos klientenientesquesrepetidamente destacstrongstrong>la tarta de queso canaria, el semifrío de gofio, el lemon pie, el brownie y la tarta de zanahoria. No obstante, algunos comensales han indicado que certain desserts lack consistency, como un crème brûlée que no tenía la textura esperada o cierta astringencia en el caramelo.
En cuanto a los aspectos negativos, el precio es, sin duda, la principal barrera. Multiple clientes coinciden en que se trata de un establecimiento costoso, donde una comida para dos personas puede superar fácilmente los 150 euros. Algunos. Además, se han reportado algunos problemas puntuales como tiempos de servicio lentos en días de alta ocupación, platos servidos a temperatura no óptima, y ciertos detalles de accesibilidad: el restaurante cuenta con varias plantas pero carece de ascensor para el público, lo que puede resultar incómodo para personas con movilidad reducida. También se menciona que algunos cubiertos pueden llegar sucios y que ciertos detalles como el pan o el aceite de oliva se cobran sin aviso previo en la cuenta final.
En definitiva, el Asador Las Lilas Carrizal se posiciona como una opción sólida para quienes buscan una experiencia gastronómica de calidad en el sur de Gran Canaria, con especial énfasis en carnes premium y un servicio generalmente excelente. Eso sí, conviene ir con una expectativa clara de precio y, si es posible, hacer reserva para evitar esperas.