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Restaurante Bodegas Mazón

Restaurante Bodegas Mazón

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C. Hernán Cortés, 57, 39003 Santander, Cantabria, España
Bodega Restaurante Restaurante cántabro Restaurante de cocina castellana Restaurante de comida continental Restaurante de comida saludable Restaurante de postres Restaurante especializado en tapas Restaurante vegetariano
6.4 (4138 reseñas)

El Restaurante Bodegas Mazón se encuentra ubicado en la Calle Hernán Cortés número 57, en el corazón de Santander, muy cerca de Puerto Chico y de la zona comercial y monumental de la ciudad. Se trata de un establecimiento con una larga trayectoria que data de 1902, lo que lo convierte en una de las bodegas con mayor tradición de toda Cantabria. Su interior, adorned con grandes tinajas y barricas de vino, transmite ese ambiente auténtico de taberna cántabra que tantos visitantes buscan cuando llegan a la capital.

Instalaciones y ambiente

El local dispone de varias plantas y ofrece tanto zona de barra como espacio de mesas, además de una pequeña terraza exterior que resulta muy agradable, especialmente durante las tardes soleadas. La decoración combina elementos tradicionales con la funcionalidad propia de un bar y restaurante preparado para recibir a un alto volumen de comensales. El espacio es amplio, lo que permite aceptar reservas para grupos grandes, algo que no todos los establecimientos del centro de Santander pueden ofrecer con tanta facilidad.

En cuanto a horarios, Bodegas Mazón abre todos los días desde las 10:00 (11:00 los fines de semana) hasta las 16:00, y vuelve a abrir en horario de tarde desde las 18:30 hasta la medianoche. Esta amplitud de horarios lo convierte en un lugar versátil para desayunos, almuerzos, cenas y, por supuesto, para disfrutar de una buena sesión de tapeo.

La carta: variedad y propuestas destacadas

La oferta gastronómica de Bodegas Mazón es amplia y variada, con una carta que incluye raciones, cazuelitas del norte, tapas, pinchos, platos combinados y menús del día. Uno de los aspectos más valorados por los clientes es precisamente esa variedad: hay opciones para todos los gustos, desde los más clásicos hasta quienes buscan platos más elaborados.

Entre los platos más mencionados y valorados positivamente destacan las rabas, consideradas por muchos como unas de las mejores de la zona. También reciben buenas críticas las alcachofas con setas y foie, los huevos con chistorra, las albóndigas de carne, el pulpo a la gallega, el solomillo de añojo de Cantabria, las croquetas (especialmente el croquetón de gambas y setas), los champiñones al ajillo, la tabla de embutidos, los bocartes fritos, los mejillones en salsa, la morcilla de Burgos y los pimientos rellenos de marisco.

En el apartado de postres, la tarta de queso al horno y la tarta de la abuela suelen despertar opiniones favorables, aunque con matices: algunos clientes las consideran excelentes y otros podrían mejorar. También se destacan las berenjenas rellenas de marisco y el pastel de cabracho.

El establecimiento también ofrece un menú del día por aproximadamente 8,95 euros, que incluye plato del día, bebida, pan y postre, una opción muy atractiva para quienes buscan comida casera a buen precio.

Bodega y bebidas

Como su propio nombre indica, Bodegas Mazón cuenta con una destacada selección de vinos. Los clientes destacan especialmente el blanco de solera de la casa y la mistela como opciones recomendadas. La carta de vinos incluye tintos, blancos y rosados, además de una buena variedad de cervezas. No obstante, algunos visitantes han señalado que los precios de las bebidas, especialmente de la cerveza y del agua, pueden resultar algo elevados en comparación con otros establecimientos de la zona.

Puntos fuertes

Son varios los aspectos que juegan a favor de este establecimiento. El primero y más evidente es su historia: más de un siglo de trayectoria le otorga una solera y un encanto difíciles de encontrar. El ambiente tradicional, con barricas de vino como elemento decorativo protagonista, transporta a otra época y ofrece una experiencia auténticamente cántabra. La variedad de la carta es otro punto a favor, ya que permite adaptarse a diferentes ocasiones: desde un picoteo rápido en barra hasta una comida completa de raciones.

En términos de relación calidad-precio, las opiniones están divididas, pero quienes han acertado con sus pedidos suelen considerar que los precios son razonables para lo que se ofrece, especialmente en el menú del día. La posibilidad de pedir medias raciones es otro punto positivo reseñado por varios clientes. El personal es descrito en general como amable y atento, aunque esta percepción no es universal.

Puntos débiles y aspectos a mejorar

La experiencia en Bodegas Mazón no siempre es uniforme, y esto se refleja en la diversidad de opiniones. Uno de los problemas más recurrentes señalados por los clientes es la inconsistencia en el tamaño de las raciones: mientras algunas son generosas y abundantes, otras resultan escasas para su precio. Platos como el pulpo a la gallega, raciones de rabas o los bocartes han recibido críticas por su cantidad limitada.

El servicio es otro aspecto que genera opiniones polarizadas. En momentos de alta ocupación, la atención puede volverse lenta e incluso desorganizada, con platos que llegan a destiempo, errores en los pedidos o dificultades para llamar la atención del personal. Algunos visitantes han reportado experiencias frustrantes en este sentido, especialmente durante los fines de semana y horarios de mayor afluencia. También se han recibido críticas sobre la actitud de ciertos empleados, considerados poco cercanos o antiposición en determinadas ocasiones.

En cuanto a la calidad culinaria, hay voces que señalan que algunos platos no están a la altura de las expectativas generadas por la reputación del local. La sal en exceso en determinadas elaboraciones, platos con falta de sabor o de presentación cuidada, y cierta percepción de que algunos productos no están suficientemente frescos son aspectos mencionados por una minoría de clientes. También se ha señalado que certain elaboraciones podrían tener un punto de fritanga pronunciado, lo cual puede no ser del gusto de todos.

Otro aspecto a tener en cuenta es que el establecimiento no parece contar con información detallada sobre alérgenos en su carta, lo que puede dificultar la experiencia de personas con intolerancias o alergias alimentarias. Likewise, algunos clientes han echado en falta más atención en el manejo de este tipo de situaciones.

Quién debería visitar Bodegas Mazón

Este restaurante es una opción recomendable para quienes buscan una experiencia gastronómica auténtica y tradicional en Santander, especialmente si se trata de visitantes que llegan a la ciudad y desean conocer la esencia de la cocina cántabra. También resulta adecuado para grupos grandes que necesiten un espacio amplio con reserva previa, y para quienes busquen una opción económica y variada, dado el menú del día y la posibilidad de pedir raciones o medias raciones.

Sin embargo, si lo que se busca es una experiencia gastronómica refinada con un servicio impecable y una constancia uniforme en cada plato, puede que este no sea el lugar más adecuado, al menos según las experiencias más críticas de algunos visitantes.

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