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La Sarten de la Abuela

La Sarten de la Abuela

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C. Alfonso Ponce de León, 3, Churriana, 29004 Málaga, España
Restaurante
7.8 (2200 reseñas)

La Sarten de la Abuela es un restaurante ubicado en el Centro Comercial Plaza Mayor de Málaga, exactamente en la Calle Alfonso Ponce de León número 3, en el barrio de Churriana. Este establecimiento se ha posicionado como una alternativa gastronómica destacada frente a las típicas franquicias de comida rápida que predominan en los centros comerciales, ofreciendo una propuesta basada en la comida casera y recetas tradicionales elaboradas con producto fresco.

El local cuenta con varias plantas, lo que le permite disponer de un amplio espacio interior además de una terraza muy agradable donde los clientes pueden disfrutar de sus comidas y cenas. Un aspecto que muchos visitantes destacan positivamente es la política de admitir mascotas, tanto en la terraza como en el interior del restaurante, algo que resulta especialmente valorado por los dueños de animales de compañía que desean salir a comer sin tener que dejarlos solos en casa.

En cuanto a su propuesta gastronómica, La Sarten de la Abuela ofrece una carta amplia y variada que incluye tanto tapas como raciones, permitiendo a los clientes elegir según sus preferencias y el apetito del momento. Los precios se encuentran en un nivel moderado, y muchos comensales consideran que la relación calidad-precio es bastante buena, especialmente teniendo en cuenta la ubicación dentro de un centro comercial donde las alternativas suelen ser más limitadas.

Entre los platos más elogiados por los clientes se encuentran las famosas croquetas de la abuela, especialmente las variedades de espinaca y langostinos, el tartar de salchichón de Málaga con aguacate, el tataki de atún, el pulpo a la brasa, las alcachofas confitadas con requesón, las lagrimitas de pollo al curry con chutney de mango, el secreto ibérico flambeado, la carrillada y la ensaladilla rusa. Los postres también reciben buenas valoraciones, destacando la tarta de dulce de leche con helado de merengada y el brownie con helado de nata.

El servicio de atención al cliente es otro de los puntos fuertes del establecimiento. Numerosos visitantes coinciden en destacar la amabilidad y profesionalidad del personal, mencionando especialmente a empleados como Eva, Sami, Salem, Jennifer, Fran y Nacho, quienes han recibido valoraciones excepcionalmente positivas por su trato cercano, su atención a los detalles y su capacidad para recomendar platos adaptándose a las preferencias de cada mesa.

El restaurante también ofrece opciones para personas con necesidades dietéticas específicas, disponiendo de carta de alérgenos y opciones sin gluten, lo cual amplía su atractivo para un público más diverso. Dispone además de menú infantil, siendo una opción viable para familias con niños pequeños. El horario es bastante amplio, abriendo todos los días desde primera hora de la mañana hasta las 23:30 horas, lo que permite acudir tanto a desayunar, como a brunch, almorzar, merendar o cenar.

También ofrecen servicio de comida para llevar, una opción práctica para quienes prefieren disfrutar de su comida en casa. El establecimiento cuenta con página web propia donde se puede consultar información adicional, y dispone de reservas, siendo recomendable contactar por teléfono para garantizar mesa en horarios de alta demanda.

Sin embargo, no todo es positivo en La Sarten de la Abuela. Existe un patrón de reseñas negativas que merece la pena señalar para ofrecer una visión completa. En primer lugar, algunos platos han recibido críticas importantes: el cachopo ha sido descrito como una decepción por varios clientes, caracterizándolo como un mini filete excesivamente empanado y aceitoso con poco relleno e insípido. La mini hamburguesa de morcilla también ha generado opiniones desfavorables, siendo descrita como incomible por algunos comensales que esperaban un sabor más auténtico.

Los arancini han sido calificados como sosos por varios visitantes, y algunas preparaciones como los calamares fritos han presentado problemas de textura, llegándose a describir como gomosos. Varios clientes también han señalado que ciertos platos llegan fríos a la mesa, lo cual afecta negativamente a la experiencia gastronómica.

En cuanto al servicio, algunos visitantes han experimentado problemas de descoordinación, con tiempos de espera prolongados entre platos, especialmente en horarios de alta afluencia. Se han registrado casos de olvido de pedidos y falta de comunicación respecto a los alérgenos, siendo especialmente grave un incidente donde sirvieron ensaladilla con gamba a un cliente alérgico al marisco sin advertírselo. También hay reseñas que critican la falta de formación del personal en aspectos del servicio.

Respecto al ambiente interior, algunos comensales consideran que falta iluminación, mientras que otros han reportado incomodidad con las sillas y sillas de la terraza que presentan los respaldos demasiado inclinados. La ubicación del baño compartido sin pestillo funcional también ha sido señalada como un aspecto a mejorar, especialmente para familias con niños pequeños.

Uno de los puntos más controvertidos es la relación cantidad-precio. Mientras que muchos clientes consideran que las raciones son generosas y los precios justos, otros sienten que determinadas elaboraciones resultan escasas para su coste. Este es un aspecto subjetivo que dependerá mucho de las expectativas individuales de cada comensal.

También se ha reportado algún incidente aislado de falta de higiene que, aunque no parece ser representativo del establecimiento, debe mencionarse para ser objetivos en la valoración. En cualquier caso, el restaurante responde a las reseñas negativas de forma profesional, ofreciendo excusas y mostrando disposición para mejorar.

La Sarten de la Abuela representa una opción interesante dentro de la oferta gastronómica del Centro Comercial Plaza Mayor. Su compromiso con la comida casera, la amabilidad de su personal y la variedad de su carta son aspectos que generan gran satisfacción entre la mayoría de sus clientes. No obstante, existen áreas de mejora evidentes en ciertos platos específicos y en la consistencia del servicio durante horas punta. Para quien busque un lugar donde disfrutar de buenas tapas y raciones con un ambiente familiar, admite mascotas y ofrece una carta que va más allá de lo típico en centros comerciales, puede ser una alternativa recomendable, aunque conviene ir con expectativas ajustadas y comunicar cualquier específica al personal.

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