Casa Pedro

Casa Pedro

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C. Asturias, 39, 33004 Oviedo, Asturias, España
Restaurante Restaurante asturiano
8.8 (4301 reseñas)

Casa Pedro se ha consolidado como una de las direcciones obligatorias para los amantes del cachopo en Oviedo. Situado en la Calle Asturias número 39, este mesón-restaurante aúna la esencia de la cocina asturiana tradicional con una carta que gira, fundamentalmente, en torno a uno de los platos más representativos de la gastronomía regional. Su ubicación, próxima a la estación de autobuses y a unos quince minutos a pie de la catedral ovetense, lo convierte en una parada estratégica tanto para residentes como para viajeros que llegan a la ciudad.

El local responde a la estética clásica de los mesones asturianos: paredes decoradas con motivos del norte, estanterías con botelleros a la vista, mesas y sillas en blanco y negro, y un ambiente recogido que, según relatan quienes lo han visitado, transmite cercanía. Sin embargo, el espacio no es demasiado amplio, por lo que la recomendación generalizada pasa por reservar mesa con antelación, especialmente los fines de semana, dado que suele presentar una alta ocupación. Existe también una terraza exterior que amplía la capacidad en los meses de buen tiempo.

La cocina tradicional asturiana es la seña de identidad de esta casa, y el cachopo ocupa el lugar protagonista del menú. Se ofrecen distintas versiones de este plato emblemático: el clásico de la casa, relleno de jamón y queso; el de cecina y queso de cabra, uno de los más demandados; el archiduque, una propuesta singular; y opciones con setas o con salsa de champiñones. Las raciones son extraordinariamente generosas, hasta el punto de que un único cachopo puede ser suficiente para dos o incluso tres comensales. La carne, tierna y de buen tamaño, suele llegar en su punto, aunque algunos visitantes han señalado cierta tendencia al exceso de aceite en los rebozados, un detalle a tener en cuenta para quienes prefieran elaboraciones más ligeras.

Más allá del plato estrella, la carta incluye otras propuestas del recetario regional. Las croquetas caseras de jamón, de gran tamaño, cuentan con una clientela fiel, aunque conviene saber que algunos comensales las han encontrado en ocasiones algo pesadas o con exceso de rebozado. Los calamares a la romana, las zamburiñas, el guiso de jabalí, los escalopines al cabrales, las patatas al cabrales, los tortos con picadillo o morcilla, y la fabada son algunas de las especialidades que completan la oferta. Para quienes busquen opciones más ligeras, hay ensaladas, como la de cecina y queso de cabra, si bien conviene preguntar por los ingredientes porque ciertos aliños no siempre aparecen detallados en la carta.

El apartado de postres caseros merece una mención aparte. La tarta de queso, los frixuelos con chocolate, el arroz con leche y las natillas figuran entre los más elogiados. De hecho, varios visitantes coinciden en señalar que la tarta de queso, por su tamaño y sabor, bien justifica una visita por sí sola.

En cuanto al menú del día, Casa Pedro ofrece una alternativa más económica para quienes deseen probar la cocina asturiana sin grandes desembolsos. Con un precio que ronda los 12-15 euros, según la temporada, incluye primeros y segundos platos, pan, bebida y postre. Esta opción resulta especialmente atractiva para comensales que trabajan en la zona o para quienes prefieren una comida completa a un precio ajustado. Por su parte, la carta presenta una relación calidad-precio que la mayoría considera razonable, con cachopos que parten de aproximadamente 20 euros.

El servicio es uno de los puntos fuertes del establecimiento. El propietario y el equipo de sala suelen ser descritos como atentos, amables y comprometidos con la satisfacción del cliente. Las recomendaciones a la hora de elegir plato, especialmente para quienes no conocen las raciones, son particularmente útiles: en más de una ocasión, los camareros han aconsejado reducir el pedido para evitar desperdicio, lo que habla bien de la honestidad del trato. Esta cercanía humana es un valor añadido que distingue a los restaurantes de barrio frente a las grandes cadenas.

No obstante, como cualquier negocio hostelero, Casa Pedro presenta algunos aspectos mejorables que conviene conocer antes de visitarlo. Uno de los más repetidos en las reseñas es el cargo del pan, que se sirve sin preguntar y se cobra aparte, con importes que oscilan entre 1,30 y 2,40 euros según el formato. Esta práctica, frecuente en muchos restaurantes españoles, no deja de generar cierta sorpresa entre los comensales. Asimismo, el precio de las bebidas, particularmente las latas de refresco de pequeño formato, se percibe como elevado en proporción al producto.

Otro punto a considerar es la accesibilidad. El local no cuenta con una entrada adaptada para personas con movilidad reducida, lo que puede suponer un inconveniente para ciertos usuarios. Además, el espacio entre mesas es reducido, por lo que la experiencia puede resultar algo incómoda en horas punta. En la terraza, algunas mesas se sitúan directamente sobre la acera, junto a los coches aparcados, sin ningún tipo de separación o biombo que aísle del tráfico.

La comida para llevar es otra de las opciones disponibles, un servicio que resulta práctico para quienes prefieren degustar los platos en casa. Sin embargo, es importante verificar los horarios, ya que en algunas ocasiones el establecimiento ha permanecido cerrado en momentos en los que, según los horarios publicados, debería estar abierto. Para evitar sorpresas, lo más prudente es llamar por teléfono antes de acercarse, especialmente a última hora.

En lo que respecta a la variedad de la oferta, quienes siguen dietas vegetarianas o veganas encontrarán opciones limitadas, ya que la cocina asturiana es eminentemente carnívora y pesquera. Para personas celíacas, aunque el personal muestra disposición a adaptar algunos platos, la oferta sin gluten es reducida y, por ejemplo, no suelen disponer de cerveza sin gluten, un detalle a mejorar en un restaurante de su categoría.

El horario de apertura es el siguiente: martes, miércoles y jueves de 11:00 a 16:00 y de 20:00 a 23:00; viernes de 11:00 a 16:00 y de 20:00 a 24:00; sábados de 12:00 a 16:00 y de 20:00 a 24:00; domingos de 12:00 a 17:00. Los lunes permanece cerrado. La cocina, por su parte, adapta sus horarios, abriendo generalmente a las 13:00 para el servicio de comida y a las 20:00 para cenas, salvo los domingos, cuando abre a las 9:00.

En definitiva, Casa Pedro es una opción sólida para quienes buscan una comida asturiana contundente, con un producto reconocible y un servicio cercano. Sus puntos fuertes —la generosidad de las raciones, la calidad del cachopo, la amabilidad del personal y una relación calidad-precio competitiva— lo convierten en un referente del sector en Oviedo. Sus debilidades —el cargo del pan, la accesibilidad limitada, los espacios algo justos y la ocasional inconsistencia en algunos platos— son aspectos que, sin desmerecer la experiencia global, conviene valorar antes de decidir la visita. Para quienes se decanten por conocerlo, la clave está en llegar con hambre, pedir consejo al camarero y dejarse llevar por la tradición.

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