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Restaurante La cigala chica

Restaurante La cigala chica

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La cigala chica, C. Arroyo, 49, 41003 Sevilla, España
Bar Bar de tapas Restaurante
8 (2081 reseñas)

Restaurante La Cigala Chica es un establecimiento ubicado en la Calle Arroyo, 49, en el barrio de Sevilla Este, muy cerca de la estación de Santa Justa y con fácil acceso desde el centro histórico de la ciudad. Este bar tradicional Sevillano se ha convertido en una referencia para quienes buscan tapas auténtico sin de los circuitos turísticos más saturados del centro.

Con una calificación general de 4 estrellas basada en más de 750 reseñas, este restaurante de cocina tradicional andaluza ofrece una propuesta basada en la generosidad de sus raciones y el mantenimiento de recetas clásicas que evocan los sabores de siempre. Su ambiente familiar y acogedor atrae tanto a vecinos del barrio como a visitantes que llegan recomendados por locales que conocen este rincón desde hace décadas.

Horario y servicios disponibles

El establecimiento abre de martes a domingo, con un horario de mediodía que varía según el día y sesiones nocturnas que se extienden hasta la medianoche los fines de semana. Los lunes también ofrecen servicio tanto al mediodía como por la noche. Los martes permanece cerrado. Además del servicio en mesa, dispone de terraza exterior ideal para disfrutar del clima Sevillano, especialmente durante los meses más cálidos. También ofrecen servicio de comida para llevar y admiten reservas.

Variedad en la carta y platos destacados

La carta de La Cigala Chica ofrece una amplia variedad de platos típico Sevillanos, permitiendo a los clientes elegir entre diferentes formatos: tapa, media ración, ración completa o plato. Esta flexibilidad permite adaptar la experiencia tanto para quienes desean tapear como para quienes prefieren una comida más contundente.

Entre los platos más alabados por los comensales se encuentran el solomillo al whisky, considerado por muchos como el mejor de Sevilla y una auténtica institución del local. Otros platos que destacan positivamente son la carrillada ibérica, el solomillo al roquefort, las gambas al ajillo, las croquetas caseras (especialmente las de carrillada), los chocos fritos, las coquinas, el codillo, el cazón en adobo y la rosada a la roteña. También mencionan con agrado el pescaíto frito variado, los caracoles y diversas frituras de pescado. Los guisos como el guiso de cola de toro reciben elogios particulares.

Respecto a las bebidas, la cerveza se sirve a precios muy competitivos (alrededor de 1,80 euros) y hay disponibilidad de vinos y otras opciones.

Puntos fuertes del establecimiento

La relación calidad-precio es probablemente el mayor atractivo de La Cigala Chica. Los clientes destacan repetidamente que las tapas son muy abundantes, llegando a mencionar que una media ración puede parecer una ración completa en otros sitios. Los precios se consideran muy razonables para la cantidad y calidad ofrecida, con menciones de cenas para dos personas por menos de 40 euros.

El trato del personal recibe elogios constantes. Los camareros son descritos como amables, simpáticos, atentos y con una disposición excelente para recomendar platos. Varios reseñistas mencionan sentirse como en casa, destacando el carácter familiar del servicio. Un detalle destacable es la disponibilidad de una carta en Braille para personas con discapacidad visual, demostrando sensibilidad hacia la accesibilidad.

La ubicación también resulta ventajosa, al encontrarse cerca de la estación de tren Santa Justa y con parking público cercano, además de estar bien conectada con el transporte público.

Aspectos a considerar antes de visitar

No todo es perfecto en La Cigala Chica, y es justo mencionar las áreas de mejora detectadas en las reseñas. Varios clientes han reportado errores en la cuenta, cobrando platos o bebidas que no se habían consumido. Aunque en algunos casos parece tratarse de errores honestos, la repetición de esta queja merece precaución. Se recomienda revisar la cuenta atentamente antes de pagar.

La calidad puede ser inconsistente según algunos comensales. Varias reseñas mencionan platos con aceite de baja calidad, frituras excesivamente aceitosas, productos que no correspondían con lo descrito en la carta (como gambas que resultaron ser langostinos cocidos) o pescado que no estaba suficientemente fresco. Algunos también señalan el uso de productos congelados.

Durante horarios de alta ocupación, el servicio puede volverse lento, y hay menciones de tiempos de espera prolongados. Ocasionalmente se reportan actitudes poco amables de algunos empleados, aunque parecen ser excepciones.

También hay que señalar que algunos platos, como la ensaladilla rusa, reciben opiniones divididas, y ciertos productos de acompañamiento (como las patatas fritas o las aceitunas) no siempre satisfacen a todos los clientes.

Recomendaciones finales

Para aprovechar al máximo la experiencia en La Cigala Chica, es recomendable pedir platos que han demostrado consistencia en su calidad: el solomillo al whisky, las carrilladas, las gambas y las croquetas caseras son opciones seguras. Visitar durante horarios menos concurridos puede mejorar significativamente tanto la atención recibida como la calidad del servicio.

Este restaurante es una opción sólida para quienes buscan comer bien en Sevilla sin pagar precios turísticos, priorizando la cantidad y los sabores tradicionales sobre la presentación elaborada. Es especialmente recomendable para grupos grandes, familias con niños o quienes buscan una experiencia de tapeo auténtico lejos de las zonas masificadas del centro.

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