Tragatá | Benito Gómez | Restaurante en Málaga
AtrásTragatá, ubicado en Alameda Principal 3 de Málaga, es un restaurante gastronómico que lleva la firma del reconocido chef Benito Gómez, creador del laureado Bardal en Ronda. Este establecimiento se posiciona como una propuesta de gastrobar que fusiona la tradición culinaria andaluza con toques contemporáneos, ofreciendo una experiencia distendida pero igualmente refinada que su homónimo rondeño.
La carta de Tragatá destaca por su variedad de tapas y platos diseñados para compartir, combinando elaboraciones tradicionales con presentaciones innovadoras. Entre los platos más alabados por los comensales se encuentran las croquetas de jamón ibérico, reconocidas por su textura cremosa y sabor intenso; la ensaladilla rusa, descrita como excepcional; y las bombas de salmorejo, que ofrecen una reinterpretación moderna del clásico manchego. El canelón de pollo rustido también recibe menciones destacadas, al igual que el bocadillo de pastrami ibérico elaborado con brioche de mantequilla, una de las propuestas más solicitadas del local.
Entre las carnes, la lubina se ha convertido en uno de los platos insignia, cocida a la perfección y acompañada de salsas que complementan sin dominar el sabor del pescado. También destacan el tuétano a la brasa, las carrilleras de ternera, el magret de pato y la chuleta ibérica. Para los amantes de propuestas más ligeras, las ostras Gillardeau con ají amarillo, el tartar de salmón con lima y los mejillones ofrecen opciones frescas y bien ejecutadas.
El flan casero de Tragatá merece capítulo aparte, ya que aparece recurrentemente en las reseñas como uno de los mejores postres de la ciudad. Los comensales lo describen como cremoso, con una textura envolvente y un equilibrio perfecto entre el dulzor y el amargor del caramelo. Otros postres destacados incluyen la torrija, el coulant de chocolate, el mango de la Axarquía especiado y el melon mojito.
El servicio de sala recibe elogios generalizado, con profesionales como Sara, Carlos, David, Alejandro, Mariano, Marina y Javi mencionados repetidamente por su atención personalizada, conocimiento de la carta y capacidad para recomendar maridajes. El equipo demuestra interés genuino por la experiencia del cliente, adaptándose a alergias alimentarias y preferenciasdietéticas cuando se les comunica previamente.
El ambiente del restaurante combina una decoración moderna con toques mediterráneos, creando un espacio acogedor que invita a quedarse. El local también se distingue por ser pet-friendly, permitiendo la entrada de perros, lo que ha sido muy bien valorado por los visitantes. La carta de vinos incluye opciones por copa de bodegas malagueñas y referencias de otras procedencias, ofreciendo versatilidad para acompañar cada plato.
Como aspectos a considerar, algunos comensales señalan que los precios pueden resultar elevados en comparación con la cantidad servida en ciertos platos, especialmente en las guarniciones, que se cobran aparte. La oferta de postres, aunque de calidad, es relativamente limitada en número. También existen reseñas que mencionan inconsistencias en el ritmo del servicio dependiendo del momento y del personal asignado, así como algunos platos donde el toque picante puede resultar excesivo para determinados gustos.
Tragatá funciona tanto como restaurante para comer como para cenar, ofreciendo también la posibilidad de comida para llevar. Está abierto todos los días de 13:30 a 17:30 y de 20:00 a 00:30, permitiendo reservas para quienes prefieren planificar su visita con antelación.