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Restaurante La Pedrera De Cho’Camilo

Restaurante La Pedrera De Cho’Camilo

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de la 20A, Cam. de la Milagrosa, 20, 38297 La Laguna, Santa Cruz de Tenerife, España
Restaurante
9 (1239 reseñas)

El Restaurante La Pedrera De Cho’Camilo se ha consolidado como uno de los guachinches más destacados del norte de Tenerife, ofreciendo una experiencia gastronómica que combina la autenticidad de la comida canaria tradicional con un ambiente acogedor y familiar. Ubicado en el camino de la Milagrosa, en lo alto del Ortigal, este establecimiento representa perfectamente esa clase de lugares que los buscadores de experiencias culinarias auténticas valoran profundamente.

Lo primero que llama la atención de este restaurante es su ubicación apartada, prácticamente inmerso en el campo tinerfeño. Esta circunstancia, que podría parecer un inconveniente para algunos, se convierte en una de sus mayores fortalezas. Los clientes destacan que es un lugar perfecto para desconectar del bullicio cotidiano, donde la cobertura telefónica escasea pero la tranquilidad sobra. Es precisamente en este entorno donde la comida casera sabe diferente, donde cada plato parece traer consigo el sabor de la tradición.

La carta del establecimiento ofrece una variedad que satisface tanto a los amantes de los platos típicos como a quienes buscan algo más elaborado. Entre los platos más alabados por los comensales se encuentran los champiñones de la casa, el solomillo de res, el escaldón de gofio, las croquetas caseras (especialmente las de morcilla y chorizo), los huevos rotos, las tiras de secreto, el churrasco y el queso asado. También merece mención especial la ensalada de la casa y la creativa ensalada de frutas, así como el timbal de batata y bacalao que ha conquistado a numerosos visitantes.

Uno de los aspectos más valorados por los clientes es el tamaño de las raciones. Según las reseñas, tanto las raciones completas como las medias raciones son extremadamente generosas, hasta el punto de que varios visitantes recomiendan pedir medias raciones para dos personas, ya que una sola media ración puede ser suficiente para saciar el apetito. Esta característica, combinada con precios muy razonables para la calidad ofrecida, ha llevado a múltiples comensales a calificar la relación calidad-precio como excepcional, mencionando que es posible comer por alrededor de 13 euros por persona incluyendo postre.

En cuanto a los postres caseros, el restaurante no defrauda. Entre los más destacados encontramos la tarta de la abuela, el quesillo, el arroz con leche, el tiramisú, el mousse de chocolate y el tres chocolates. Los visitantes coinciden en que merecen la pena e incluso hay quienes asegura que dejó un hueco expresamente para el postre.

El ambiente del restaurante es otro de sus sellos distintivos. La decoración combina elementos rústicos con antigüedades que le confieren un carácter entrañable y auténtico. Dispone de varios comedores, incluyendo uno con vistas al monte, creando un espacio acogedor donde la tradición canaria se siente en cada rincón. Esta atmósfera familiar ha hecho que numerosos clientes lo comparen con comer en casa de los abuelos, un elogio que no puede faltar en la descripción de ningún guachinche que se precie.

El personal del establecimiento recibe elogio por su amabilidad y trato cercano. Los dueños, descritos como personas extremadamente atentas y simpáticas, manages somehow to create that familiar atmosphere that makes clients feel at home. There are mentions of how they remember regulars and even have small details with celebrating customers, like complimentary treats for birthdays.

No todo es perfecto en La Pedrera De Cho’Camilo, y es justo mencionar también las áreas de mejora que han surgido en las reseñas. El aparcamiento constituye uno de los principales inconvenientes, ya que el restaurante está ubicado a pie de carretera y los espacios para estacionar son limitados. Se recomienda llegar temprano para encontrar sitio, aunque los clientes más experimentados señalan que con paciencia y algo de suerte siempre se termina encontrando donde aparcar.

Otro aspecto a considerar es que el establecimiento no dispone de datáfono, por lo que solo acepta pago en efectivo y Bizum. Esta limitación puede resultar incómoda para algunos visitantes, especialmente para turistas que no estén familiarizados con esta última modalidad de pago. Es recomendable ir preparado con efectivo suficiente.

En cuanto al servicio, aunque la mayoría de las reseñas lo califican como amable y correcto, hay voces que critican la lentitud en momentos de alta ocupación. Varios clientes mencionan esperas prolongadas para ser atendidos o para recibir los platos, especialmente cuando hay mucha gente. Esto se debe en parte a que el restaurante es atendido principalmente por un equipo muy reducido, apenas dos personas, lo cual limita la capacidad de respuesta ante grandes afluencias. Los propios dueños han respondido a estas críticas explicando que se trata de un negocio familiar donde todo se cocina al momento con productos frescos, lo cual requiere su tiempo.

Respecto al horario, es importante señalar que el restaurante permanece cerrado los sábados y domingos, así como en festivos. Abre de lunes a viernes en horario de almuerzo, de 12:00 a 18:00. Esta particularidad lo convierte en un destino ideal para comidas de diario o para quienes deseen hacer una ruta gastronómica entre semana.

También hay que mencionar que algunos platos han recibido opiniones menos entusiastas. Varios comensales han señalado que el escaldón puede resultar algo aguado en algunas ocasiones, y las tiras de cerdo han sido descritas como demasiado secas por algún cliente. Asimismo, ha habido alguna queja puntual sobre la calidad de ciertos cortes de carne que no cumplieron las expectativas, como un supuesto secreto ibérico que según un visitante no era tal.

A pesar de estas puntualizaciones, la valoración general del establecimiento es altamente positiva. Los clientes coinciden en que se trata de un lugar donde la comida tradicional canaria se prepara con esmero, donde las raciones son abundantes, los precios son justos y el trato es genuinamente canario. La recomendación casi universal de quienes lo han visitado es clara: volver.

Para aquellos que busquen un restaurante en La Laguna donde disfrutar de comida casera a precios populares, donde desconectar del estrés y saborear platos elaborados con productos frescos, La Pedrera De Cho’Camilo representa una opción que difícilmente defraudará. Eso sí, es recomendable llamar previamente para confirmar disponibilidad, especialmente en festivos, y tener en cuenta que los fines de semana permanece cerrado. Con estas consideraciones en mente, la experiencia en este acogedor guachinche del norte de Tenerife promete ser memorable.

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