Mesón Sabory
AtrásEl Mesón Sabory es un restaurante familiar ubicado en la emblemática Plaza Mayor de Hiendelaencina, un pequeño pueblo de la provincia de Guadalajara famoso por su pasado minero. Este establecimiento, que se levanta sobre una casa familiar del siglo XIX, ha logrado convertirse en una referencia gastronómica de la Sierra Norte, atrayendo tanto a vecinos de la zona como a visitantes que recorren las carreteras de esta región castellana.
Lo primero que llama la atención del Mesón Sabory es su propuesta gastronómica sin carta. El establecimiento funciona con menús cerrados que incluyen dos opciones principales: el menú de asado o el menú de carne a la brasa, ambos con precios que rondan los 45-60 euros por persona dependiendo del plato principal elegido. Esta modalidad incluye bebida, pan, entrantes abundante, plato principal y postre, además de café y licores al final de la comida.
Entre los aspectos más destacados por los comensales se encuentran las famosas patatas bravas, consideradas por muchos como las mejores que han probado jamás. La salsa que las acompaña, elaborada con una receta familiar heredada de los abuelos oriundos de Ciudad Rodrigo, se ha convertido en el sello distintivo del establecimiento. Los torreznos, el cabrito asado en horno de leña y las carnes a la brasa preparadas directamente sobre las brasas completan una oferta que celebra los sabores más auténticos de la cocina castellana.
La carta de entrantes es generosa y variada: ensalada de tomate y cebolla de huerta, picadillo, morcilla, croquetas caseras, asadurilla, jamón y judías guisadas a fuego lento junto a la chimenea durante los meses fríos. Todo esto llega a la mesa con la posibilidad de repetir sin coste adicional, algo que los clientes valoran especialmente y que demuestra la filosofía del local: que el comensal salga completamente satisfecho.
El ambiente del mesón es acogedor y rústico, evocando el salón de una casa tradicional con su chimenea encendida durante el invierno. Dispone también de una terraza amplia con opciones de sol y sombra, perfecta para los meses de buen tiempo. El establecimiento acepta perros y les ofrece un bol con agua, un detalle que ha conquistado a numerosos visitantes que viajan con sus mascotas.
Respecto al trato, las reseñas coinciden en señalar la amabilidad y profesionalidad del equipo, con José, uno de los propietarios, destacando por su cercanía y atención personalizada. Son varios los clientes que mencionan detalles como servir patatas sin salsa a una clienta embarazada que no podía comer determinados ingredientes, o mostrar las cocinas y los impresionantes hornos de leña donde se asan las carnes. También hay quien agradece que envasen las sobras para llevar y que regalen una hogaza de pan al finalizar la comida.
Sin embargo, no todo es positivo. El aspecto más cuestionado por algunos visitantes es el precio, que ha experimentado subidas significativas en los últimos años, pasando de los 30-40 euros hace cinco años a los 45-60 euros actuales. Varios comensales mencionan que el establecimiento no dispone de una carta visible con los precios y que estos se comunican verbalmente, lo que ha generado sorpresa y sensaciones de llevarse una impresión desfavorable en algunos casos. También hay opiniones divididas respecto a la cantidad del cabrito, plato estrella del menú, que algunos consideran algo escaso en proporción al precio pagado.
Otro punto a considerar es que el local, aunque acogedor, no es demasiado amplio, por lo que se recomienda reservar con antelación, especialmente los fines de semana. Durante los meses de verano y los días de mayor animación, la Plaza Mayor de Hiendelaencina se llena de motoristas y turistas, y el Mesón Sabory suele estar completamente lleno.
En cuanto a servicios adicionales, el establecimiento ofrece desayunos, brunch, almuerzos y cenas, admitiendo pedidos para llevar. No dispone de opciones vegetarianas significativas, algo a tener en cuenta para grupos con dietary restrictions. El horario de apertura es amplio, con servicio de cocina en dos turnos tanto entre semana como los fines de semana.
el Mesón Sabory representa una experiencia gastronómica profundamente arraigada en la tradición castellana. Sus puntos fuertes residen en la calidad de los ingredientes, la autenticidad de los platos y el trato cercano de su equipo. Las debilidades se centran principalmente en la política de precios y en la falta de transparencia sobre estos antes de sentarse a la mesa. Para quien busque una parada de calidad durante una ruta por la Sierra Norte de Guadalajara, ya sea en motocicleta o en coche, y esté dispuesto a invertir en una comida generosa y sabrosa, este mesón sigue siendo una opción muy recomendable.