Restaurant Candlelight by Romain Fornell
AtrásRestaurant Candlelight by Romain Fornell es un restaurante gastronómico situado en el corazón de S’Agaró, dentro del histórico Hostal de La Gavina, en la Costa Brava gerundense. Este establecimiento, renovado en 2016, representa la confluencia entre la tradición culinaria francesa y los productos más selectos del Mediterráneo, bajo la dirección del reconocido chef francés Romain Fornell, portador de una estrella Michelin por su restaurante Caelis en Barcelona. La propuesta gastronómica del Candlelight se sustenta sobre pilares como el atrevimiento, el instinto, el equilibrio y la pasión, reinterpretando clásicos de la alta cocina con un enfoque que combina lo tradicional con la vanguardia.
En cuanto a su estructura culinaria, el restaurante ofrece principalmente dos menús degustación. El primero, más corto y estacional, se enfoca en los productos de temporada de la región, mientras que el segundo, de mayor extensión, rescata los clásicos signature de Fornell. Los precios de estos menús oscilan aproximadamente entre 105 y 160 euros por persona, aunque experiencias más completas con maridaje pueden elevar la cuenta considerablemente, alcanzando cifras cercanas a los 230 euros por comensal cuando se incluyen bebidas premium como champagnes de alta gama. Existe también una oferta especial denominada menú Candlelight 1932 que ha recibido elogios recientes por su excepcional calidad.
Entre los platos que han conquistado el paladar de los comensales destacan los aperitivos iniciales, considerados por varios visitantes como el punto fuerte de la experiencia. Los amuse-bouche de inspiración francesa, como el paté en croûte, el royal de foie gras con armagnac y portobello, y el huevo con caviar, se mencionan repetidamente como preparacionesOutstanding. También sobresalen propuestas más contemporáneas como el pani puri de brandada de bacalao, la piel de pollo crujiente con tártar de gamba blanca, y el rodaballo con navajas y mousselina de albahaca. El pichón con choux de sus higadillos, la gamba roja a la sal con caviar, el escamarlán con espárrago alpino y aire de champagne, y la tira de solomillo completan un elenco de preparaciones que, en su mayoría, alcanzan niveles de excelencia. Las postres, especialmente el soufflé de pera, son descritas como «de otro planeta» por algunos comensales.
Sin embargo, no todo brilla con la misma intensidad en Candlelight. Algunas reseñas apontam que ciertos platos principales no alcanzan el mismo nivel de excelencia que los aperitivos. La vichyssoise con huevos de trucha, servida de forma ingeniosa en un cubo de hielo, resulta según algunos visitantes más interesante por su presentación que por su sabor real. La gamba de Palamós con caviar y el bogavante en hojaldre han recibido críticas puntuales por no estar a la altura de las expectativas generadas por su precio, ya sea por el tamaño del marisco o por un exceso de sabores que opaca al ingrediente principal. Un comensal habitual de restaurantes gourmet en Francia indicó que, a un precio de 160 euros, echó en falta una emoción gustativa más intensa, considerando los productos de calidad bien presentados pero «sin sorpresa en boca».
El ambiente del restaurante es, según la práctica totalidad de las reseñas, uno de sus grandes atractivos. El acceso al establecimiento se realiza descendiendo por unas escaleras que ya anticipan la experiencia: la música del piano de fondo acompaña al comensal durante toda la velada. La terraza exterior, íntima y romántica, se encuentra adornada con velas, exuberante vegetación y, en algunos casos, junto a una fuente, creando un entorno ideal para cenas románticas bajo las estrellas. El interior no se queda atrás: suelos de parquet, techos decorados con mimo, terciopelos, cristalería de alta gama, vajillas propias, candelabros en cada mesa, una chimenea y cubertería impecable transportan al comensal al lujo sereno y estético de los grandes restaurantes clásicos. Se requiere código de vestimenta «smart casual» para acceder.
El servicio de sala es otro de los puntos destacados del restaurante. El personal de sala, capitaneado por figuras como Paco y Florián según reseñas recientes, es descrito como profesional, amable y extremadamente atento. No obstante, un comensal señaló que, si bien el servicio es muy profesional, puede resultar «un tanto empalagoso» para quienes prefieren mayor discreción. En contraste, la figura del sommelier recibe elogios unanimés. Los visitantes destacan su conocimiento profundo de los terroirs, su capacidad para sugerir maridajes excepcionales y su acompañamiento cálido durante toda la cena. La bodega del restaurante cuenta con más de 200 referencias de caldos de diferentes procedencias, una selección que da la bienvenida a los comensales y acompaña perfectamente la propuesta culinaria.
La dirección de cocina en el día a día recae sobre Oriol Fernández, un joven chef que creció en la cocina del restaurante de sus padres y que se ha formado con figuras de primer nivel, incluyendo los fogones del legendario Alain Ducasse. Varios comensales han tenido la oportunidad de saludar al chef al final de la cena y coinciden en señalar su talento emergente, augurándole la obtención de una estrella Michelin en un futuro próximo. La opinión de que Candlelight merece al menos una estrella Michelin es recurrente entre visitantes internacionales y críticos gastronómicos.
En cuanto a aspectos logísticos, el restaurante abre de martes a sábado en horario de cenas, de 20:30 a 22:00 horas, permaneciendo cerrado los domingos y lunes. Dispone de acceso para sillas de ruedas y ofrece servicio de cena exclusivamente. Es importante señalar que el establecimiento no es pet-friendly, ni siquiera en la terraza, algo que algunos visitantes han señalado como aspecto a mejorar. Tampoco ofrece opciones específicas para vegetarianos, según se indica en sus datos de perfil.
Como puntos negativos adicionales, un visitante reciente relato una experiencia negativa relacionada con la gestión de reservas: aseguran que les cobraron 280 euros en su tarjeta como penalización por no presentarse, cuando sí asistiron al restaurante, y que necesitaron contactar en múltiples ocasiones para obtener el reembolso. Este tipo de incidencias en la gestión administrativa contrasta con el nivel de excelencia que el restaurante proyecta en el resto de sus servicios y puede resultar preocupante para potenciales comensales que valoren la transparencia en sus transacciones.
Restaurant Candlelight by Romain Fornell se posiciona como una de las opciones gastronómicas más relevantes de la Costa Brava para quienes buscan una experiencia de alta cocina en un entorno incomparable. Su ambiente romántico, su servicio impecable en sala, la excelencia del sommelier y una propuesta culinaria que, en su mayoría de platos, alcanza niveles notables, lo convierten en un destino recomendable para celebraciones especiales. No obstante, el precio elevado y la existencia de algunas inconsistencias puntuales en ciertos platos del menú obligan al potencial comensal a ir con expectativas equilibradas. Si buscas un restaurante elegante donde la atmósfera y el servicio complementan una cocina de nivel superior, Candlelight cumple con creces; si buscas una experiencia gastronómica sin altibajos a un precio considerable, conviene explorar con calma la carta antes de comprometerse con el menú degustación completo.