Inicio / Restaurantes / Asador Llorente
Asador Llorente

Asador Llorente

Atrás
Pob. San Roque, 1, 39570 Potes, Cantabria, España
Asador de cordero Parrilla Restaurante Restaurante cántabro
9.4 (7123 reseñas)

El Asador Llorente se ha consolidado como uno de los restaurantes más reconocidos de Potes, la capital de la comarca cántabra de Liébana, enclavada a los pies del majestuoso Parque Nacional de los Picos de Europa. Este establecimiento, regentado por la familia Llorente —con Eleuterio Llorente al frente y su hijo Mario incorporándose a la gestión— representa la esencia de la cocina tradicional cántabra adaptada a los gustos contemporáneos, con especial énfasis en las carnes asadas y los platos típicos de la zona.

El local se ubica en una casona solariega de piedra cuidadosamente restaurada, donde la decoración combina elementos de madera y piedra que crean un ambiente rústico y acolhador. Entre sus espacios destacan el comedor principal en la primera planta, un segundo piso con techo abuhardillado que ofrece vistas panorámicas a la villa de Potes y a los Picos de Europa, además de una pequeña terraza exterior. Esta distribución permite acomodar desde parejas hasta grupos numerosos, siendo una opción frecuente para celebraciones familiares y comidas de empresa.

La carta: tradición y producto de calidad

La propuesta gastronómica del Asador Llorente gira en torno a una carta que rinde homenaje a los productos de la tierra cántabra y lebaneiga. Como corresponde a un buen asador de montaña, las carnes ocupan un lugar privilegiado en su oferta, destacando el chuletón premium —con precios alrededor de los 57 euros el kilogramo—, el lechazo, el cabrito al horno, las costillas, el filete, el lomo y las carrileras. Los clientes coinciden en que la calidad de la carne es excepcional, cocinada siempre en su punto justo y con sabores intensos que se deshacen en la boca.

Sin embargo, la carta no se limita a los asados. Entre los entrantes y raciones destacan las croquetas caseras —especialmente las de jamón y las de cecina—, las zamburiñas, las mollejas al ajillo, las anchoas, los embutidos ibéricos y las tablas de quesos de Liébana. Para quienes prefieren platos de cuchara, el cocido lebaniego merece especial atención por su sabor intenso y sus cantidades generosas, mientras que las verdinas con almejas y gambas, el pulpo (aunque algún cliente ha reportado que en alguna ocasión quedó algo duro), las alcachofas y la ensalada tibia de pimientos con queso de cabra completan una oferta variada y atractiva.

Los pescados también tienen su espacio con opciones como el rodaballo, el salmón o el pulpo con helado de alioli, que según varios comensales constituye una de las creaciones más originales y acertadas del establecimiento. En cuanto a los postres caseros, la tarta de queso al horno se lleva todas las alabanzas, pero también destacan el canónigo, el helado de sobao pasiego —una creación única que combina el producto estrella pasiego con el helado—, el helado de sobao al orujo, la torrija con crema inglesa o la naranja helada.

Un aspecto a favor: atención a celíacos

Una característica diferenciadora del Asador Llorente es su amplia oferta sin gluten. Varios clientes celíacos han destacado positivamente que casi toda la carta es apta para ellos, disponiendo incluso de pan sin gluten, cerveza y varios postres adaptados. Esta consideración hacia los comensales con necesidades alimentarias especiales convierte al restaurante en una opción inclusiva y cuidadosa.

El servicio: un pilar fundamental

Los visitantes coinciden unanimously en que el trato recibido constituye uno de los grandes valores añadidos del establecimiento. El personal, dirigido por Mario y su equipo, ofrece un servicio eficaz, atento y cercano que hace sentir al comensal como en casa. Entre los empleados mencionados con cariño destacan Fano —elogiado por su profesionalidad y conocimientos sobre el producto—, Mario, un camarero mayor con gafas que siempre atiende con dedication, y un joven de origen peruano cuya amabilidad ha dejado huella en numerosos clientes. La familia Llorente aporta su experiencia de décadas en el sector hostelero de la comarca, transmitiendo una pasión palpable por la gastronomía y el trato al cliente.

Horario y recomendaciones prácticas

El Asador Llorente abre de lunes a domingo en horario de comidas (13:00 a 15:45), con servicio de cenas los miércoles, jueves, viernes y sábados a partir de las 20:30. Los martes permanece cerrado. Dado su prestigio y la limitación de mesas —especialmente en el comedor abuhardillado con mejores vistas—, se recomienda encarecidamente reservar con antelación, especialmente en temporada alta, puentes y fines de semana. Aún así, algunos clientes han conseguido mesa sin reserva presentándose a primera hora de la apertura.

El restaurante acepta reservas, cuenta con servicio de brunch y está preparado para recibir grupos, aunque no dispone de entrada accesible para sillas de ruedas, un aspecto a tener en cuenta para personas con movilidad reducida.

Relación calidad-precio

El nivel de precios se sitúa en la categoría 3 sobre 4, lo que indica una franja moderada-alta. Los comensales que la relación calidad-precio es generally buena considerando la excelencia del producto, aunque algunos reconocen que determinados platos —como el chuletón premium— pueden elevar la factura considerablemente, especialmente cuando se piden raciones generosas o de más de un kilogramo para dos personas. Un ejemplo típico de comida para cuatro personas con entrantes, segundos, postre, botella de vino, agua y café puede ronda los 160-170 euros, aunque hay reseñas que mentionan cantidades algo superiores.

Aspectos a mejorar

A pesar de la excellente valoración general, algunas reseñas señalan aspectos perfectibles. En contadas ocasiones se ha reportado que determinados platos no estaban en su punto óptimo —como un pulpo algo duro— o que cierta carne presentaba excessiva grasa para el gusto de algunos comensales. También hay quien considera que determinados platos de la carta podrían tener mejor ejecución, como las rabas o ciertas tablas de quesos. El hecho de que el restaurante no ofrezca opciones vegetarianas puede limitar las posibilidades para este perfil de comensales. Finalmente, la ausencia de accesibilidad para personas con movilidad reducida representa una carencia que debería abordarse.

El Asador Llorente representa una apuesta segura para quienes visitan Potes buscando disfrutar de una comida de calidad en un entorno acogedor. Su propuesta de cocina tradicional lebaneiga, con productos de primera categoría y un servicio excepcional, justifica su reputación como uno de los mejores restaurantes de Potes. La carta variada —que va más allá de las carnes para incluir pescados, entrantes elaborados y postres creativos— permite adaptarla a diferentes gustos y presupuestos. Eso sí, conviene llegar con reserva, tener en cuenta que los precios se sitúan en la franja media-alta y, si se busca comida vegetariana, este no es el establecimiento más adecuado. Para los amantes de las carnes asadas, el cocido lebaniego o los platos tradicionales cántabros, el Asador Llorente constituye una parada obligatoria en cualquier visita a los Picos de Europa.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos