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Arroceria Dos Lunas Puerto

Arroceria Dos Lunas Puerto

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Marina Real Juan Carlos, I, Poblados Marítimos, 46024 Valencia, España
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7.4 (5847 reseñas)

Arroceria Dos Lunas Puerto es un establecimiento situado en el corazón de la Marina Real Juan Carlos I, en los Poblados Marítimos de Valencia, exactamente en la dirección Marina Real Juan Carlos, I, 46024 Valencia. Este local se presenta como una propuesta gastronómica versátil que combina restaurante, bar y espacio de fiesta nocturna, buscando atraer a comensales durante el día y clientes de copas cuando cae la noche. Dispone de terraza, servicio de comedor interior, y cuenta con una decoración que incluye elementos neón que le otorgan un toque moderno y atractivo, especialmente valorado en las reseñas relativas a su faceta como local de tardeo.

El horario de apertura es amplio: durante los fines de semana abre sus puertas desde las 10:00 horas y entre semana a partir de las 11:00, cerrando siempre en torno a la 01:30 de la madrugada. Esta disponibilidad horaria lo convierte en un lugar adaptado tanto para almuerzos, cenas y copas posteriores. Además, ofrece la posibilidad de reservar mesa, lo cual resulta práctico para grupos grandes o celebraciones especiales.

La propuesta gastronómica: arroces y más

Como su nombre indica, la arroceria presume de una carta donde los arroces y las fideuás ocupan un lugar central. Entre los platos más destacados por los clientes satisfechos encontramos el arroz de pato con foie y alcachofas, la fideuá de marisco, el arroz al senyoret y la paella Valenciana. También ofrecen opciones como paella de churrasco con ajos tiernos, entrantes como los saquitos wan tun rellenos de queso de cabra, tablas de fiambre y queso, croquetas y various platos de tapas. En cuanto a postres, la tarta de queso comté recibe elogios frecuentes, al igual que las croquetas caseras y la puntilla.

Sin embargo, la calidad gastronómica genera una división notable entre los visitantes. Mientras algunos definen la comida como «deliciosa», «espectacular» y «de buena calidad», un porcentaje considerable de reseñas describe experiencias muy diferentes. Son múltiples las quejas sobre arroces pasado, sin sabor, excesivamente salados, con gambas crudas o burnt bottoms. La ensaladilla ha sido calificada como «tiesa» y de días anteriores, y otros platos como la sepia resultan chiclosos. Algunos comensales mencionan que las patatas bravas son congeladas y que ciertos entrantes no están a la altura de lo esperado para el precio que se paga. Varios clientes destacan que la paella no sabía a nada, estaba aguada o con caldo excesivo, algo difícil de perdonar en una arroceria que debería dominar este plato.

Los puntos fuertes del establecimiento

Uno de los mayores argumentos a favor de Dos Lunas Puerto es, sin lugar a dudas, su ubicación privilegiada. Estar en la Marina de Valencia ofrece vistas espectaculares al puerto, especialmente desde la terraza, lo que permite disfrutar de comidas y bebidas con un entorno marítimo de fondo. Este aspecto es repetidamente mencionado como un valor diferencial frente a otros restaurantes y bares de la zona.

Otro punto a favor es el personal. Diversos reseñadores destacan la amabilidad y profesionalidad de trabajadores como David, Nico, Aya, Juan Pablo, Álvaro, José y Lorena, describiéndolos como atentos, simpáticos y con capacidad para hacer sentir cómodo al cliente. Algunos reconocen que los camareros fueron lo mejor de su visita, incluso en situaciones donde la comida defraudó.

En su faceta de bar y local de copas, Dos Lunas Puerto también cosechas opiniones positivas. La música, gestionada por DJ, la transformación del espacio por las tardes en discoteca pub, el ambiente animado y la buena selección de bebidas cocktail son aspectos bien valorados por quienes buscan un sitio de fiesta. La sangría de cava con fresas es mencionada en varias ocasiones como una opción destacable. Algunos clientes.

Los puntos débiles que no se pueden ignorar

La lista de aspectos negativos es extensa y merece atención para que el potencial visitante tenga una visión completa antes de decidir. El precio es probablemente la queja más repetida y transversal. Cervezas a 6 euros, combinados a 8 euros, 18 euros por tres cervezas, 100 euros por una botella en terraza… los importes resultan prohibitivos para muchos bolsillos, especialmente cuando la calidad percibida no acompaña. La barra libre incluida en menús de 45 euros por persona ha sido descrita como «un desastre», con sangría aguada y cerveza en jarras de plástico, algo que indigna a quienes esperan una experiencia de nivel.

El servicio presenta grandes desigualdades. Aunque hay empleados ejemplares, existen testimonios de trato despectivo, impaciencia y falta de educación por parte de ciertos miembros del equipo, especialmente en momentos de máxima afluencia. Algunos visitantes relatan haber sido atendidos con falta de respeto o que se les olvidaron pedidos completos. La velocidad del servicio también oscila enormemente: mientras unos destacan rapidez, otros sufrió esperas de más de una hora para recibir los entrantes o el plato principal.

La organización para eventos y grupos grandes es otro talón de Aquiles. Múltiples reservas grupales terminaron en experiencias desafortunadas: platos principales agotados, cambios no comunicados, raciones mal calculadas, tiempos de servicio excesivamente largos y confusión general. Para quienes buscan celebrar cumples, despedidas o eventos corporativos, estas deficiencias resultan particularmente frustrantes.

El exceso de ruido y la masificación completan el panorama negativo. La transformación del restaurante en local de fiesta durante la tardeo implica que la música se suba a volumen elevado incluso durante las comidas, haciendo imposible mantener conversaciones. El calor en el interior sin un sistema de aire acondicionado eficiente resulta insoportable en los meses de verano, y las colas para los baños pueden ser largas.

Una dualidad difícil de conciliar

El gran problema de Arroceria Dos Lunas Puerto radica en su identidad partida. Es un restaurante que quiere ser bar, pub y discoteca al mismo tiempo, y esta dualidad genera experiencias radicalmente opuestas según el momento de la visita y las expectativas del cliente. Quien va buscando un lugar tranquilo para comer paella con vistas puede llevarse una decepción monumental si el local decide empezar a pinchar música a todo volumen durante la comida. Quien va buscando fiesta y ambiente animado, probablemente disfrute más, aunque pague precios elevados por sus consumiciones.

La relación calidad-precio es cuestionable en prácticamente todas las reseñas. Menús de entre 34 y 50 euros por persona con barra libre que no satisfacen, paellas que no están al nivel esperado para el PVP, y bebidas servidas en condiciones mejorables configuran un panorama que invita a comparar con otras opciones de la zona portuaria de Valencia.

¿Merece la pena visitar Dos Lunas Puerto?

La respuesta depende fundamentalmente de lo que busques. Si deseas un lugar con buena terraza junto al puerto de Valencia, un ambiente festivo por las noches y no te importa pagar precios altos por copas, puede ser una opción aceptable. Si tu prioridad es comer paella o fideuá de calidad en un entorno tranquilo, las numerosas quejas sobre la inconsistencia de los arroces y los precios desorbitados sugieren que hay alternativas mejores en la zona. La clave está en ajustar expectativas: no es un restaurante gastronómico al uso, sino un espacio de ocio que también sirve comida, y como tal debe evaluarse.

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