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La Terrassa

La Terrassa

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Carretera de Port Bou, 36, 36, 17490, Girona, España
Restaurante Restaurante mediterráneo
7.6 (127 reseñas)

La Terrassa, ubicado en el Hotel Grifeu en la Carretera de Port Bou, 36 de Girona, es un restaurante que se distingue principalmente por su ubicación privilegiada en primera línea de la Platja Grifeu. Este establecimiento, que forma parte de un hotel de tres estrellas, ofrece una experiencia gastronómica con vistas directas al mar Mediterráneo, lo cual representa su mayor atractivo según la mayoría de visitantes.

El restaurante La Terrassa funciona con un horario partida que comprende dos servicios diarios: de 13:00 a 15:00 para almuerzos y de 20:00 a 22:00 para cenas, manteniéndose abierto los siete días de la semana. Esta estructura horaria permite a los clientes disfrutar tanto de comidas durante el día como de cenas con el atardecer mediterráneo como telón de fondo.

En cuanto a la propuesta culinaria, el establecimiento presenta una carta que gira principalmente en torno a los productos del mar. Entre los platos más elogiados destacan la paella negra de marisco, que puede prepararse para individuales, los calamares a la plancha, el atún cocinado en su punto justo y diversas opciones de pescado fresco del día. Los visitantes que han tenido experiencias positivas mencionan especialmente las croquetas caseras, el jamón ibérico acompañado de pan de cristal, y los postres caseros como opciones que merecen especial atención.

La terraza del restaurante constituye, sin lugar a dudas, su elemento diferenciador. Situada literalmente sobre el mar, permite a los comensales disfrutar de aguas cristalinas y panoramas costeros que muchos comparan con la Costa Azul francesa. Esta características ha convencido a numerosos visitantes de que la experiencia vale la pena incluso considerando que los precios se situal en un nivel superior al promedio de la zona.

No obstante lo anterior, es necesario señalar que las reseñas revelan una notable inconsistencia en la calidad tanto del servicio como de la comida. Mientras algunos visitantes reportan experiencias excelentes con personal amable y atento, otros describen situaciones frustrantes que incluyen esperas superiores a una hora para recibir el primer plato, errores en las cuentas y una comunicación deficiente por parte del personal.

Respecto al servicio, las opiniones se dividen considerablemente. Los comentarios positivos destacan la amabilidad de la proprietaria, que en ocasiones presenta personalmente los platos del día y ofrece explicaciones detalladas del menú. Sin embargo, varios visitantes han expresado quejas sobre la lentitud del servicio, particularmente en temporada alta, donde la demanda supera la capacidad del personal disponible. Algunos clientes han reportado que el único camarero hace lo que puede ante una carga de trabajo excesiva, lo que sugiere que el establecimiento podría beneficiarse de mayor personal durante períodos de alta ocupación.

Un aspecto particularmente conflictivo ha sido la cuestión lingüística. Varios visitantes locales han manifestado su discontento ante la negativa del personal a comunicarse en catalán o castellano,limitando las opciones idiomáticas al francés. Esta situación ha sido criticada por contravenir la legislación lingüística vigente en Cataluña y ha generado percepciones negativas entre sectores de la clientela.

En lo referente a precios, el restaurante La Terrassa se posiciona en un nivel de precio 3 sobre 4, lo que implica tarifas elevadas para la zona. Los comensales mencionan costes medios aproximados de 30 a 50 euros por persona, dependiendo del consumo de bebidas. Muchos consideran que estos precios están justificados parcialmente por las vistas privilegiadas, aunque otros opinan que la calidad gastronómica no se corresponde con lo cobrado.

Entre las prácticas comerciales del establecimiento que han generado controversia, se encuentran el cobro del cubierto y del pan por importe adicional, la negativa a servir agua del grifo sin cargo, y la exigencia de pagos anticipados para reservas de grupos grandes. Si bien estas prácticas son comunes en establecimientos turísticos de costa, han sorprendido negativamente a algunos visitantes que las consideran anacrónicas o excesivas.

El restaurante acepta reservas, lo cual resulta recomendable durante la temporada de verano cuando la demanda aumenta considerablemente. También ofrece acceso para personas con movilidad reducida, contando con entradas adaptadas.

Un punto a favor es que el restaurante no se limita exclusivamente a los huéspedes del hotel, sino que está abierto al público general. Esto significa que cualquier persona puede acudir a disfrutar de una bebida, un aperitivo o una comida completa sin necesidad de alojarse en el establecimiento.

La oferta de bebidas incluye una selección de vinos, cervezas y opciones como zumos y café, mencionados específicamente por visitantes que destacan la calidad de estas bebidas. Algunos visitantes internacionales han alabado la presencia de vinos franceses y españoles de calidad, como el rosado Perallada Jardins.

La Terrassa del Hotel Grifeu representa una opción a considerar para quienes priorizan las vistas al mar y una ubicación privilegiada en la Costa Brava. Sin embargo, los potenciales clientes deben ir con expectativas ajustadas respecto a la consistencia del servicio y preparados para invertir en una experiencia donde el paisaje tiene tanto o más valor como la gastronomía en sí misma. Para aquellos que buscan un lugar tranquilo para tomar algo al atardecer con vistas excepcionales, puede ser una excelente elección, mientras que quienes buscan una experiencia gastronómica de alta cocina podrían encontrar opciones más satisfactorias en la zona.

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